¿Un Congreso Más Pro-Cripto en 2026? El Impacto Continuo del Lobby y las Elecciones Intermedias
El panorama político estadounidense para las criptomonedas experimentó un punto de inflexión en 2024. Cerca de 270 legisladores con posturas favorables ingresaron al Congreso, un logro monumental para una industria que busca con urgencia claridad regulatoria. Pero este impulso no se ha detenido.
Mientras la 119ª sesión del Congreso delibera en 2025, las maquinarias de influencia política —desde los poderosos Comités de Acción Política (PACs) hasta los grupos de base— siguen operando a toda marcha. La pregunta que define el momento actual es clara: con las elecciones de mitad de período de 2026 en el horizonte, ¿la historia se repetirá y conseguiremos un Congreso aún más alineado con las criptomonedas?
El próximo gran campo de batalla para el futuro regulatorio de este sector en Estados Unidos ya está en preparación.
De 2024 a 2026: Cómo la Industria Cripto Busca Consolidar su Poder en Washington
El éxito electoral del año pasado no fue un hecho aislado, sino la base sobre la que se construye la estrategia actual. La 119ª sesión del Congreso, iniciada en enero de 2025, cuenta con una mayoría de legisladores que han expresado, en distintos grados, apoyo a políticas favorables para la industria.
Este clima no surgió por generación espontánea. Fue cultivado meticulosamente por grupos de defensa como Stand With Crypto —afiliado a Coinbase— y potenciado por la inversión millonaria de diversos PACs, que lograron educar, apoyar y, en última instancia, elegir a candidatos simpatizantes.
Logros Legislativos Concretos: La “Semana Cripto”
La capacidad de esta nueva mayoría se materializó en una serie de victorias legislativas clave. Durante lo que se conoció como la “Semana Cripto”, la Cámara de Representantes aprobó tres proyectos de ley fundamentales:
1. La Ley GENIUS (de Establecoins): Esta ley, que establece un marco regulatorio federal para las monedas estables, fue firmada por el presidente Trump y es, a día de hoy, ley de la nación. Representa la primera pieza importante de legislación cripto bipartidista en convertirse en realidad.
2. La Ley de Estructura de Mercado de Activos Digitales: Actualmente pendiente en el Senado, este proyecto busca delimitar claramente las competencias entre la SEC y la CFTC, otorgando a esta última la autoridad principal sobre la mayoría de las criptomonedas como commodities.
3. La Ley de Políticas Anti-CBDC: También a la espera en el Senado, esta legislación pretende restringir la emisión de una moneda digital de banco central (CBDC) sin la autorización expresa del Congreso, reflejando una desconfianza profunda hacia ese concepto en ciertos sectores.
Estos avances demuestran la capacidad operativa de la mayoría republicana actual para impulsar su agenda. Sin embargo, el trabajo está a medio hacer, y es aquí donde la mirada se vuelve hacia el futuro inmediato.
La Máquina no se Detiene: Preparativos para 2026
Lejos de descansar en los laureles, la industria ha entendido que la influencia política requiere un esfuerzo constante. El año 2025, aunque no es un año electoral general, es un período crucial de preparación y posicionamiento para las decisivas elecciones de 2026.
El Poder de los PACs: Fairshake y Otros
Los Comités de Acción Política siguen siendo el motor financiero de esta influencia. Fairshake, uno de los mayores gastadores en el ciclo de 2024, mantiene un ritmo activo. Ejemplos recientes incluyen una inversión de 1 millón de dólares para apoyar al candidato demócrata James Walkinshaw en Virginia, y otro 1.5 millones dirigido a candidatos republicanos en Florida.
Esta actividad continua subraya una estrategia a largo plazo. Como declaró Josh Vlasto, portavoz de Fairshake: “Mantenemos el pie en el acelerador para apoyar a candidatos pro-innovación en todo el país que trabajen para asegurar a Estados Unidos como hogar de la industria de criptomonedas”. Esta determinación se respalda con un formidable fondo de guerra de 141 millones de dólares reportado para 2026, con contribuciones de gigantes como Coinbase y Ripple.
Estrategias de Base y Medición: Stand With Crypto
Paralelamente al poder financiero, la industria está sistematizando el apoyo ciudadano. Grupos como Stand With Crypto no solo movilizan a los entusiastas, sino que también buscan medir y hacer públicos los compromisos de los políticos.
Comparten cuestionarios detallados con candidatos de todos los niveles para registrar y puntuar sus posturas públicas sobre temas cripto, creando una herramienta de transparencia y presión para los votantes. Esta combinación de lobby de alto nivel y activismo de base pretende crear un entorno político sostenible y favorable.
¿Qué está en Juego en las Elecciones de 2026? Un Análisis
Las elecciones de mitad de período de noviembre de 2026 no son solo otra cita electoral; son un referéndum sobre el rumbo que tomará la regulación financiera y tecnológica en Estados Unidos. Ese día, se renovarán la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 33 de los 100 del Senado.
La Batalla por el Control del Congreso
La dinámica de poder actual, con una mayoría republicana que ha permitido avanzar la agenda del presidente Trump en materia de criptomonedas, podría cambiar radicalmente. El escenario post-2026 es complejo: incluso si los demócratas lograran recuperar el control de una de las cámaras, se enfrentarían a un presidente republicano —Trump— hasta 2028, con poder de veto.
Esto convertiría al Senado, donde actualmente duermen las leyes de Estructura de Mercado y Anti-CBDC, en el campo de batalla definitivo. Una mayoría más amplia a favor de las criptomonedas en el Senado podría desbloquear estas legislaciones; una más estrecha o en contra, las condenaría al estancamiento.
Lecciones del Pasado Reciente: Éxitos y Fracasos
La historia reciente ofrece lecciones valiosas sobre los límites y potencias del lobby cripto. El caso de éxito más resonante es el de Bernie Moreno en Ohio, cuya campaña para el Senado recibió un apoyo masivo (cercano a los 40 millones de dólares) del ecosistema cripto y logró la victoria.
Por otro lado, el caso de John Deaton en Massachusetts muestra los límites: a pesar de su defensa pública de XRP y de recibir un apoyo significativo, no pudo derrotar a la senadora Elizabeth Warren, una crítica férrea de la industria.
La conclusión es clara: el dinero y el apoyo organizado son influyentes, pero no son una garantía absoluta de victoria. El resultado final depende de una combinación de factores: la idiosincrasia del distrito o estado, la calidad y el mensaje del candidato, y las prioridades del electorado local, que siempre son más amplias que un solo tema.
Conclusión: Un Futuro por Definir
La industria de las criptomonedas ha demostrado, más allá de toda duda, que es un actor político serio, sofisticado y con recursos abundantes. El camino hacia las elecciones de 2026 está pavimentado con el éxito de 2024, pero el destino final sigue siendo incierto. La industria está haciendo todo lo posible para que la historia se repita y se consolide una mayoría aún más sólida en el Congreso.
Sin embargo, la respuesta final no está en sus manos. La batalla en el Senado por las leyes pendientes durante 2025 y 2026, y sobre todo, el veredicto de las urnas en noviembre de 2026, serán los factores decisivos.
Estas elecciones intermedias tienen el potencial de definir el marco regulatorio de Estados Unidos para la próxima década, moldeando no solo el futuro de la innovación financiera y los mercados digitales dentro del país, sino también la posición de liderazgo global de Estados Unidos en este sector estratégico. La cuenta atrás, como demuestran los PACs que ya están gastando, ya ha comenzado.
¿Crees que el Congreso será más pro-cripto en 2026? ¿Qué impacto tendría una mayor claridad regulatoria? Comparte tu opinión en los comentarios.





















