CLARITY Act: Votación Histórica en el Senado Define el Futuro de las Criptomonedas en EE.UU.
Tras años de un paisaje regulatorio fragmentado y cargado de incertidumbre, la industria de las criptomonedas en Estados Unidos se prepara para lo que podría ser su momento más decisivo. La próxima semana, el Senado someterá a votación el Digital Asset Market Clarity Act (CLARITY Act), marcando la etapa legislativa más crucial hasta la fecha en el camino hacia un marco regulatorio integral para los activos digitales.
Este proceso, confirmado por el senador Tim Scott, no solo culmina meses de trabajo legislativo, sino que podría enviar en cuestión de días un proyecto de ley terminado al escritorio del presidente Donald Trump. Sin embargo, el camino hacia la claridad prometida aún tiene obstáculos significativos que superar.
Cronología del CLARITY Act: De la Cámara al Umbral del Senado
El recorrido legislativo del CLARITY Act ha sido notablemente ágil dentro del contexto político actual. Introducido en la Cámara de Representantes en mayo de 2025, el proyecto de ley logró una aprobación clave en dicha cámara en julio del mismo año, demostrando un impulso bipartidista inicial. Ahora, su destino se decide en el Senado.
La confirmación de la próxima votación llegó directamente del senador Tim Scott, quien declaró: “El próximo jueves, tendremos una votación sobre la estructura del mercado… Es importante que nos pronunciemos y votemos”. Este anuncio valida los comentarios anticipados de David Sacks, el asesor de IA y cripto de la Casa Blanca, quien ya en diciembre había señalado una revisión en el Senado para enero.
El procedimiento es claro: si el Senado aprueba el texto sin enmiendas, el CLARITY Act viajaría directamente a la Oficina Oval para la firma presidencial, convirtiéndose en ley.
Consenso o Desacuerdo: Los Obstáculos Pendientes
A pesar del camino despejado hacia la votación, persisten puntos de fricción que podrían complicar su aprobación final o dar forma a su contenido último.
Una Industria Dividida
Dentro del sector cripto, las perspectivas están divididas. Por un lado, hay un optimismo cauteloso. Gabriel Shapiro, de MetaLeX, considera probable que se apruebe una versión del proyecto de ley, aunque anticipa concesiones, particularmente en áreas relacionadas con la financiación ilícita.
Por otro lado, prevalece la cautela. Alex Thorn, de Galaxy Digital, tras revisar documentos de una reunión bipartidista reciente, advirtió que es “incierto” si se logrará un acuerdo, citando los “numerosos asuntos pendientes” que aún separan a los legisladores.
Las Demandas Clave de los Demócratas
Según el análisis de Thorn, los demócratas en el Senado están impulsando dos enmiendas sustanciales que se han convertido en el centro de la negociación:
1. Regulación de DeFi: Buscan exigir que las interfaces de usuario (front-ends) de las plataformas de finanzas descentralizadas (DeFi) cumplan con los requisitos de sanciones y tengan la capacidad de bloquear transacciones consideradas ilegales.
2. Poderes Ampliados para el Tesoro: Pretenden otorgar “medidas especiales” a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) para actuar con mayor contundencia contra entidades involucradas en actividades ilícitas.
Algunos en la industria ven estas demandas como un punto de partida para la negociación. Nic Carter, de Castle Island Ventures, ha comentado que considera estas peticiones “bastante razonables”, añadiendo un matiz importante al debate y sugiriendo que un terreno común podría ser posible.
Incertidumbre Regulatoria y Volatilidad del Mercado
El impacto de este prolongado proceso legislativo trasciende los pasillos de Washington y se refleja directamente en los mercados. Un informe de CoinShares atribuyó las masivas salidas de $952 millones de productos de inversión cripto registradas en la semana del 19 de diciembre precisamente a los retrasos en la aprobación del CLARITY Act.
Este dato subraya un principio fundamental: la incertidumbre regulatoria prolongada es un potente catalizador de la volatilidad, erosionando la confianza de los inversores institucionales que buscan un marco estable.
Desde dentro de una de las mayores plataformas, John D’Agostino de Coinbase Institutional expresó una comprensión pragmática de la demora, subrayando la magnitud de lo que está en juego. D’Agostino señaló que se trata de una ley “fundacional para el crecimiento de las cripto o cualquier clase de activo real”, reconociendo que una legislación de esta importancia merece un escrutinio detallado.
Este momento crucial se da, además, en un contexto regulatorio cambiante, marcado por hechos como la partida de la comisionada Caroline Crenshaw de la SEC, que deja al organismo con una composición totalmente republicana.
Conclusión: Una Semana que Podría Marcar un Antes y un Después
La votación del próximo jueves en el Senado representa la prueba de fuego definitiva para el CLARITY Act. De su resultado se desprenden dos escenarios claros:
En el primero, una aprobación rápida y sin cambios enviaría la ley a la Casa Blanca, ofreciendo por fin la anhelada claridad regulatoria que el sector demanda desde hace años.
En el segundo, la introducción de enmiendas devolvería el proyecto a la Cámara de Representantes para una nueva ronda de conciliación, alargando significativamente el proceso.
Más allá del resultado inmediato, este episodio subraya la maduración del debate sobre las criptomonedas en Washington. Ya no se discute su legitimidad, sino cómo integrarlas de manera segura y eficaz en el sistema financiero.
El 2025 se perfila, sin duda, como un año histórico que podría definir la trayectoria de la innovación cripto en Estados Unidos para la próxima década. Todo depende de lo que ocurra la próxima semana.





















