Nigeria implementa vigilancia fiscal sobre criptomonedas: TIN y NIN sustituyen al análisis blockchain
Nigeria ha puesto en marcha una reforma histórica que redefine la supervisión de los criptoactivos, priorizando la identificación fiscal sobre la vigilancia tecnológica de la blockchain. A partir del 1 de enero de 2026, los proveedores de servicios deben vincular cada transacción a los números de identificación tributaria (TIN) y nacional (NIN), integrando así la actividad cripto en el sistema formal de recaudación del país. Este marco está contenido en la Ley de Administración Tributaria de Nigeria (NTAA) de 2025.
El núcleo del nuevo marco regulatorio nigeriano
El nuevo régimen establece obligaciones específicas para los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (VASP), que incluyen exchanges y plataformas de trading. Su objetivo principal es hacer visible para las autoridades fiscales toda la actividad que ocurre a través de estas entidades reguladas.
Obligaciones clave para los Proveedores de Servicios (VASP)
Los VASP están ahora obligados a presentar informes periódicos a las autoridades fiscales nigerianas. Estos informes deben detallar la naturaleza y el valor de las transacciones de criptoactivos realizadas por sus clientes. Además, deben incluir datos de identificación obligatorios de cada cliente: nombre completo, datos de contacto, TIN y, para individuos, el NIN.
La ley también impone a estas empresas la retención a largo plazo de los registros de transacciones y de clientes. Asimismo, tienen la obligación de reportar transacciones sospechosas o de gran volumen a las unidades de inteligencia financiera, integrando así el marco de prevención del lavado de dinero (AML).
El objetivo: visibilidad fiscal sin espiar la blockchain
Este enfoque representa un cambio de paradigma en la supervisión. En lugar de intentar rastrear direcciones de wallet anónimas en la cadena de bloques, las autoridades identifican a las personas en el punto de interacción con entidades reguladas, como los exchanges. Los datos reportados permiten a la administración tributaria cruzar información con declaraciones de renta y registros históricos.
La ventaja percibida por los reguladores es la menor complejidad técnica y el menor costo de este modelo, comparado con la implementación de herramientas sofisticadas de análisis on-chain.
“Al anclar el cumplimiento a los sistemas de impuestos e identidad, las autoridades pueden seguir los flujos de cripto a medida que interactúan con entidades reguladas”, explica el análisis del nuevo marco.
Cerrando la brecha: del impuesto de 2022 a la NTAA 2025
La nueva ley busca resolver los problemas de cumplimiento de una normativa anterior. Nigeria había introducido un impuesto sobre las ganancias de capital derivadas de criptomonedas en 2022. Sin embargo, como reportó el medio local Tech Cabal, “el cumplimiento fue irregular debido a la dificultad de vincular las operaciones con contribuyentes identificables”.
El problema central radicaba en la naturaleza seudónima de las transacciones en blockchain, que chocaba con los sistemas tradicionales de recaudación basados en identificación clara. La solución implementada por la NTAA 2025 es el uso obligatorio del TIN y el NIN como mecanismo para forzar la identificación desde el origen, cerrando así la brecha de cumplimiento que existía.
Un movimiento alineado con la tendencia global: la OCDE y el CARF
Nigeria no actúa en aislamiento. Su modelo refleja una tendencia regulatoria internacional liderada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El país se alinea específicamente con el Marco de Reporte de Criptoactivos (CARF) de la OCDE, un estándar global para el intercambio automático de información sobre transacciones con criptoactivos con fines fiscales.
Este marco internacional también entró en vigor el 1 de enero de 2026. Nigeria se encuentra entre el segundo grupo de países que se han comprometido a implementar plenamente el CARF para el año 2028. La adopción de este marco señala la intención de Nigeria de integrarse en una red global de intercambio de información fiscal sobre criptoactivos.
Implicaciones y perspectivas
La implementación de este marco tendrá consecuencias significativas para los diferentes actores del ecosistema.
Para los usuarios y la industria cripto en Nigeria
Para los usuarios, significa mayor fricción en el proceso de registro en las plataformas, ya que será un requisito indispensable tener al día el TIN y el NIN. Representa, en la práctica, el fin del anonimato para operar en exchanges y servicios regulados dentro del país. Para la industria, sin embargo, podría traer un aumento de la claridad regulatoria para aquellos VASP que cumplan con las nuevas normas, potencialmente legitimando su operación.
Para la administración tributaria y el control financiero
Para el gobierno nigeriano, esta ley es una herramienta poderosa para combatir la evasión fiscal relacionada con criptoactivos y fortalecer el marco de lucha contra el lavado de dinero. Su objetivo final es la integración de un sector económicamente significativo, pero antes opaco, al sistema financiero formal, permitiendo una recaudación más efectiva.
Este movimiento coloca a Nigeria a la vanguardia de la regulación cripto en África, un continente donde los enfoques son diversos, y contrasta con medidas de otros países de la región, como la reciente advertencia del Banco Central de Ghana sobre el uso de criptomonedas no autorizadas.



















