Ether cae bajo $3,000 mientras ballenas e instituciones acumulan más de $130 millones
El precio de Ethereum (ETH) registró su mayor corrección diaria en meses, cerrando por debajo del nivel psicológico de $3,000 este martes. Sin embargo, datos on-chain revelan que grandes tenedores e inversores institucionales compraron activamente durante la caída, acumulando más de $130 millones en ETH. Este comportamiento contrasta con señales técnicas bajistas y un importante movimiento de fondos por parte de BlackRock, configurando un panorama de mercado complejo.
La caída técnica y la respuesta de los grandes inversores
Ether cerró la sesión del martes en $2,938, lo que representa una caída del 7.83% y su peor desempeño diario desde noviembre de 2025. A pesar de esta fuerte presión vendedora, que desencadenó liquidaciones masivas, los datos del rastreador on-chain Lookonchain muestran una actividad compradora significativa por parte de actores con gran capital.
Movimientos alcistas destacados
Según Lookonchain, una entidad identificada como Trend Research tomó prestados 70 millones de USDT del protocolo de préstamos Aave para adquirir 24,555 ETH, equivalentes a aproximadamente $75.5 millones. En paralelo, una dirección conocida como “ballena OTC” compró 20,000 ETH (unos $58.8 millones) a través de los servicios de los market makers FalconX y Wintermute.
El foco institucional en el staking
La acumulación no se limita a traders. La firma institucional BitMine comunicó que adquirió 92,511 ETH durante enero, por un valor cercano a los $268 millones. Esta compra forma parte de una estrategia más amplia centrada en el staking de Ethereum. La compañía proyecta tener 4.2 millones de ETH participando en la validación de la red, con lo que estima generar ingresos anuales por recompensas de staking entre $367 y $393 millones, además de ingresos por operaciones en efectivo. Este movimiento subraya una demanda institucional sostenida, enfocada en el rendimiento a largo plazo.
Señales contradictorias y riesgos de mercado
Mientras algunos acumulan, otros indicadores sugieren cautela y preparación para una mayor volatilidad, creando un escenario de fuerzas opuestas.
La sombra de una venta institucional
Este miércoles, Lookonchain reportó que el gigante de gestión de activos BlackRock transfirió 30,828 ETH, valorados en unos $91 millones, a Coinbase Prime. Este tipo de movimiento hacia un exchange institucional suele interpretarse como un primer paso para una posible venta o para proporcionar liquidez a sus clientes, generando preocupación sobre una presión vendedora adicional.
El análisis técnico apunta a más debilidad
Desde una perspectiva chartista, la situación es delicada. La ruptura del soporte clave en $3,000 y la pérdida del “punto de control” del volumen en torno a los $3,100 confirmaron una ruptura de estructura bajista (BOS). Este escenario técnico abre la puerta a objetivos a la baja en las zonas de liquidez identificadas alrededor de $2,718 y $2,620, según análisis de gráficos de TradingView.
Datos de trading muestran tensión
Las liquidaciones en el mercado de derivados reflejan el choque. En las últimas 24 horas, se liquidaron $287 millones en posiciones, de los cuales $257 millones correspondían a apuestas largas (alcistas). Los datos de la plataforma Hyblock añaden más matices: su indicador “delta ballena vs. minorista” se sitúa en territorio negativo, en -6,480, lo que sugiere que los grandes tenedores están reduciendo su exposición alcista o incrementando posiciones cortas. Este sentimiento contrasta con el del trader minorista, donde el 76% mantiene posiciones largas.
Conclusión: un mercado en la encrucijada
El mercado de Ethereum se encuentra en un momento de definición, atrapado entre narrativas fundamentales y presiones técnicas. Por un lado, la acumulación agresiva por parte de ballenas e instituciones como BitMine es un potente voto de confianza a largo plazo, particularmente en la tesis del staking como generador de rendimiento. Por otro, los indicadores técnicos dañados, los flujos de capital mixtos —ejemplificados por el movimiento de BlackRock— y los datos de sentimiento que muestran a las ballenas en modo defensivo advierten de riesgos y posible volatilidad a corto plazo. La batalla entre la presión vendedora técnica y la demanda compradora institucional deja abierta la pregunta sobre si los niveles alrededor de $2,700 podrán actuar como un soporte sólido.



















