Meta niega acceso a chats de WhatsApp ante demanda por privacidad; Durov califica su seguridad de “increíble”
Un alto ejecutivo de Meta ha negado de forma categórica las acusaciones de una demanda colectiva presentada en California, que alega que la compañía puede acceder a los chats privados de WhatsApp. La empresa defiende su sistema de cifrado de extremo a extremo, mientras que la demanda lo califica de “engaño”. El caso ha recibido el apoyo público de Pavel Durov, CEO de Telegram, quien cuestiona abiertamente la seguridad de la aplicación rival.
La negativa de Meta y los alegatos de la demanda
La respuesta oficial en redes sociales
Andy Stone, Director de Comunicaciones de Meta, respondió a las acusaciones el lunes a través de la red social X. En su publicación, rechazó frontalmente los fundamentos de la demanda.
“Cualquier afirmación de que los mensajes de WhatsApp de las personas no están cifrados es categóricamente falsa y absurda”
, declaró Stone, calificando la acción legal de “obra de ficción frívola”. Esta respuesta se produjo tres días después de que el caso fuera presentado ante un tribunal.
Los fundamentos de la demanda colectiva
La demanda fue presentada el viernes en un tribunal de distrito de los Estados Unidos en San Francisco, California. Los demandantes son un grupo de usuarios de WhatsApp procedentes de Australia, México, Sudáfrica e India. El núcleo de su acusación es que el cifrado de extremo a extremo que Meta promociona es un “engaño” que no protege la privacidad del usuario como se anuncia.
Según los documentos judiciales, el objetivo es “exponer las violaciones fundamentales de la privacidad y el fraude” que Meta estaría perpetrando. Los demandantes buscan obtener indemnizaciones por daños y perjuicios.
Reacciones y el debate técnico sobre el cifrado
La postura de Telegram y Pavel Durov
La demanda recibió un apoyo significativo desde fuera de la sala del tribunal. Pavel Durov, fundador y CEO de Telegram, se pronunció a favor de los demandantes. En una declaración, lanzó una crítica técnica contundente:
“Tendrías que estar mentalmente muerto para creer que WhatsApp es seguro en 2026. Cuando analizamos cómo WhatsApp implementó su ‘cifrado’, encontramos múltiples vectores de ataque”
. Su intervención añade una capa de credibilidad técnica al debate, proveniente de un actor clave en el sector.
Lo que dice Meta en sus propios términos
La posición oficial de Meta, más allá de la declaración de Andy Stone, se basa en la información pública que la compañía ofrece a los usuarios. En su página explicativa, afirma:
“El cifrado de extremo a extremo ayuda a proteger tu privacidad al garantizar que nadie más vea tus mensajes excepto tú”
. Esta promesa de privacidad total es la que la demanda alega que es falsa y engañosa. Hasta el momento, Meta no ha emitido un comunicado oficial formal más allá de la respuesta en redes sociales.
El contexto más amplio: privacidad y el ascenso de alternativas
La creciente preocupación por la privacidad digital
Este caso se enmarca dentro de una tendencia global de mayor escrutinio hacia las plataformas de mensajería centralizadas y su manejo de los datos de los usuarios. En 2026, la demanda de un control más robusto y transparente sobre la información personal sigue siendo un tema prioritario para consumidores y reguladores.
Mensajería descentralizada como respuesta
Paralelamente al litigio, se observa un interés creciente en aplicaciones de mensajería descentralizadas y con cifrado fuerte, presentadas como alternativas a las soluciones de las grandes tecnológicas. Destacan plataformas como Bitchat, Session y X-Messenger.
Entre estas, Bitchat, una aplicación lanzada por el cofundador de Twitter, Jack Dorsey, utiliza redes mesh Bluetooth para permitir la comunicación entre dispositivos cercanos sin necesidad de una conexión a internet centralizada. Este modelo ha impulsado una explosión en sus descargas durante 2026 en países como Uganda, Irán, Nepal, Indonesia y Jamaica.
Su adopción responde principalmente a dos contextos: como herramienta para evadir restricciones gubernamentales a la comunicación y como medio vital durante desastres naturales que derriban la infraestructura de internet tradicional. El crecimiento de estas aplicaciones está directamente vinculado al clima de desconfianza hacia las soluciones centralizadas, el mismo escepticismo que alimenta la demanda presentada contra Meta.





















