Bitcoin cae a $81,000, su nivel más bajo en nueve meses, y desencadena $1.680 millones en liquidaciones
El precio de Bitcoin (BTC) cayó este viernes a $81,058, su nivel más bajo desde abril de 2025, según datos de TradingView. Esta abrupta caída, que representa un descenso del 35% desde el máximo histórico de $126,000 alcanzado en octubre, provocó la liquidación de $1.68 mil millones en posiciones apalancadas en las últimas 24 horas, afectando a más de 270,000 traders. Analistas vinculan la venta masiva al aumento de las tensiones en Medio Oriente, nuevas medidas arancelarias del gobierno de EE.UU. y el temor a una desaceleración en el sector tecnológico.
El desplome: cifras de una liquidación histórica
El mercado de criptomonedas experimentó una jornada de fuertes pérdidas este viernes. En la plataforma Coinbase, Bitcoin alcanzó un mínimo intradía de $81,058, marcando su precio más bajo en nueve meses.
Esta violenta corrección desató una oleada de liquidaciones en el mercado de derivados. De acuerdo con datos de la firma CoinGlass, se liquidaron $1.68 mil millones en posiciones apalancadas durante las últimas 24 horas. La abrumadora mayoría, un 93%, correspondió a posiciones largas, principalmente concentradas en Bitcoin y Ethereum (ETH).
El impacto se sintió en todo el ecosistema. La capitalización total del mercado de criptoactivos se redujo en $200 mil millones en un solo día, mientras que Bitcoin se acercaba a una zona de soporte técnico crucial en los gráficos mensuales.
Factores desencadenantes: geopolítica y política económica
La venta masiva respondió a una combinación de factores de riesgo externos que sacudieron la confianza de los inversores.
Tensión en Medio Oriente y medidas arancelarias
La escalada de tensión geopolítica en Medio Oriente fue un elemento clave. Estados Unidos despachó un nuevo buque de guerra a la región ante las crecientes fricciones con Irán. El presidente Donald Trump comentó a los periodistas:
“Tenemos muchos barcos muy grandes y poderosos navegando hacia Irán en este momento, y sería genial si no tuviéramos que usarlos”.
Paralelamente, la política económica estadounidense añadió incertidumbre. El jueves, Trump declaró una emergencia nacional y firmó una orden ejecutiva que impone aranceles a los bienes provenientes de países que vendan o provean petróleo a Cuba.
La presión no fue exclusiva de las criptomonedas. Los metales preciosos, tradicionalmente considerados activos refugio, también cayeron. El oro retrocedió un 9% desde su máximo histórico, mientras que la plata corrigió un 11.5%.
El factor tecnológico: ganancias y el miedo a la IA
El sector tecnológico tradicional amplificó el pesimismo. Las acciones de Microsoft se desplomaron un 10% el jueves, registrando su peor día desde marzo de 2020. La caída fue impulsada por un gasto récord y una desaceleración en el crecimiento de las ventas en la nube.
Desde la perspectiva del sector cripto, este evento fue un catalizador directo. Jeff Mei, director de operaciones (COO) del exchange BTSE, explicó a Cointelegraph:
“La caída del mercado de anoche tuvo una clara correlación con el fracaso en las ganancias de Microsoft”.
Según su análisis, los inversores comenzaron a temer que una corrección más amplia en las acciones tecnológicas, especialmente las vinculadas a la inteligencia artificial, pudiera arrastrar al mercado en su conjunto.
No obstante, Mei también ofreció una visión contraria, sugiriendo que la reacción podría haber sido exagerada:
“Creemos que la caída fue relativamente exagerada, ya que las criptomonedas ya habían bajado desde octubre, y que Bitcoin y otras criptomonedas se mantienen a un precio atractivo con un riesgo a la baja limitado”.
Conclusión: Un mercado bajo múltiples presiones
El desplome de Bitcoin a mínimos de nueve meses es el resultado de una tormenta perfecta donde convergen factores geopolíticos, de política económica y del mercado tecnológico. La magnitud de las liquidaciones y la caída hasta un soporte técnico clave subrayan la intensidad de la presión vendedora.
Este episodio de volatilidad extrema pone de manifiesto, una vez más, la naturaleza profundamente interconectada de los mercados globales modernos. Las criptomonedas reaccionan con fuerza a las noticias macroeconómicas y geopolíticas tradicionales, demostrando que no operan de forma aislada del resto de la economía mundial.




















