DeFi en la Encrucijada Institucional: Por qué la Gestión Estandarizada de Riesgos es Clave para el Próximo Billón de Dólares
El crecimiento de ETFs, tesorerías digitales y tokenización expone vulnerabilidades sistémicas que requieren nuevos marcos de confianza, advierten expertos. Las Finanzas Descentralizadas (DeFi) han entrado en una fase de adopción institucional marcada por el éxito de fondos cotizados (ETFs), tesorerías de activos digitales (DATs) y la tokenización. Sin embargo, este crecimiento exponencial está revelando riesgos críticos de protocolo, reflexividad y duración que podrían frenar la confianza y la entrada de capital a gran escala.
Expertos como Robert Schmitt, fundador y co-CEO de Cork, argumentan que el ecosistema necesita urgentemente implementar guardarraíles de riesgo estandarizados y resilientes, inspirándose en las prácticas de las finanzas tradicionales (TradFi), para capturar el próximo billón de dólares institucional.
La Nueva Fase Institucional de DeFi
Desde la perspectiva de Robert Schmitt, el ecosistema DeFi se encuentra en una transición fundamental hacia un sistema financiero de grado institucional. El desafío central ya no es únicamente generar rendimiento (yield) o aumentar el valor total bloqueado (TVL), sino la construcción de confianza.
Esta nueva fase está siendo impulsada por productos financieros regulados y sofisticados, como los ETFs de criptoactivos, las Digital Asset Treasuries (DATs o tesorerías digitales), las stablecoins y la tokenización de Activos del Mundo Real (RWAs), que están atrayendo a actores tradicionales.
El “Superciclo” Institucional: Datos que Confirman la Tendencia
La evidencia cuantitativa respalda la aceleración de esta adopción. Los ETFs de Bitcoin y Ethereum lanzados por gestoras como BlackRock se encuentran entre los lanzamientos más exitosos de los últimos dos años, destacándose entre aproximadamente 1.600 ETFs, según los datos citados. Estos productos han registrado flujos netos significativos, especialmente hacia los fondos de Ethereum.
El Ascenso de las Tesorerías Digitales (DATs)
Paralelamente, las tesorerías de activos digitales (DATs) han emergido con fuerza. Datos de EY indican que los DATs de Ethereum han absorbido aproximadamente el 2.5% de la oferta total de ETH. Un ejemplo notable es Bitmine Immersion, el DAT más grande, que acumuló más de 9,000 millones de dólares en ETH en menos de dos meses, con Tom Lee, de Fundstrat, como su presidente.
Stablecoins: El “Product-Market Fit” de las Cripto
Las stablecoins, o monedas estables, consolidan su papel como caso de uso fundamental. Un informe de Bitwise Asset Management señala que el volumen mensual que mueven estas criptomonedas es comparable al de la red Visa, mientras que su TVL total se acerca a los 300,000 millones de dólares.
Tokenización de RWAs: Conectando con el Mundo Tradicional
La tokenización de activos reales (RWAs) es otro motor de crecimiento rápido. Investigación de Cointelegraph Research destaca ejemplos como Robinhood Europe tokenizando su bolsa de valores y BlackRock lanzando su fondo tokenizado BUIDL. Estos factores alimentan colectivamente la narrativa de un futuro financiero construido en blockchains como Ethereum y están atrayendo un capital institucional sin precedentes.
La Contracara del Crecimiento: Los Tres Grandes Riesgos Sistémicos de DeFi
Este avance institucional, sin embargo, hace más visibles y peligrosas vulnerabilidades inherentes al ecosistema DeFi. Schmitt identifica tres categorías principales de riesgo sistémico.
Riesgo de Protocolo y Componibilidad
La componibilidad –la capacidad de los protocolos para interactuar y construir unos sobre otros– es a la vez la mayor fortaleza y el “talón de Aquiles” de DeFi, en palabras de Schmitt. La profunda interconexión entre tokens de staking líquido (LSTs), mercados de préstamo y contratos de perpetuals crea una dependencia sistémica donde un solo exploit o fallo puede propagarse en cascada a través de múltiples protocolos.
Riesgo de Reflexividad
Este riesgo surge de los bucles de retroalimentación positiva creados por derivados de staking y estrategias de apalancamiento o “looping”. Estos mecanismos amplifican las oscilaciones del mercado: un alza de precios expande el valor del colateral y permite más apalancamiento, mientras que una caída puede desencadenar liquidaciones en masa de manera descoordinada. Schmitt advierte sobre la falta de “disyuntores” o “circuit breakers” coordinados para mitigar estos efectos.
Riesgo de Duración
La previsibilidad del acceso a la liquidez se vuelve crítica para las instituciones. El riesgo de duración –la incertidumbre sobre el tiempo necesario para retirar fondos– es cada vez más importante en mercados maduros de préstamo y staking. Schmitt señala que los plazos de retiro anunciados por los protocolos a menudo dependen de incentivos de solvers, períodos de enfriamiento y colas de validadores, factores que no siempre son transparentes para el usuario final.
Lecciones de TradFi: El Caso por una Gestión de Riesgos Estandarizada
Para abordar estos desafíos, los expertos abogan por mirar hacia las finanzas tradicionales. Un informe de Paradigm citado en el análisis revela que la gestión de riesgos representa la segunda categoría de costo operativo más grande para las instituciones financieras, considerada un pilar fundamental. TradFi no elimina el riesgo, pero lo ha sistematizado mediante marcos compartidos.
El Problema Actual de DeFi: Riesgo Idiosincrático
En contraste, el enfoque actual en DeFi es fragmentado. Cada protocolo, contrato inteligente o “vault” define, mide y divulga su exposición al riesgo de manera diferente, o no lo hace en absoluto. Esta falta de estandarización genera un riesgo idiosincrático que dificulta la comparación y la gestión integral del riesgo por parte de las instituciones.
La Propuesta: Construir los Equivalentes DeFi de las Instituciones TradFi
La solución, según Schmitt, no está en abandonar la innovación abierta de DeFi, sino en formalizar su gestión de riesgos.
“DeFi necesita sus propias versiones de esas instituciones: estándares abiertos, auditables e interoperables”,
argumenta. Esto equivaldría a construir los equivalentes descentralizados de cámaras de compensación y agencias de calificación, capaces de cuantificar y reportar el riesgo de manera consistente en todo el ecosistema.
Conclusión: Un Llamado a la Acción para Escalar con Seguridad
Los marcos de riesgo actuales en DeFi son insuficientes para la próxima ola de adopción institucional, que podría mover billones de dólares en capital. La implementación de guardarraíles estandarizados y resilientes se presenta como un requisito previo fundamental para desbloquear ese potencial.
Para lograr una adopción masiva y segura, el ecosistema DeFi puede y debe adaptar los principios de gestión de riesgos ya establecidos para los instrumentos financieros tradicionales, integrándolos en su arquitectura abierta y descentralizada. Como resume la tesis de Schmitt: “El próximo desafío de DeFi no es más rendimiento o un TVL más alto. El próximo desafío de DeFi es construir confianza”.



















