Expertos Sostienen ante los Lores Británicos que las Stablecoins No Son el Dinero del Futuro
La Cámara de los Lores del Reino Unido escuchó argumentos críticos sobre el papel de las stablecoins durante una audiencia pública para su futura regulación. Expertos como Chris Giles del Financial Times y el profesor Arthur Wilmarth Jr. argumentaron que estos activos digitales funcionan principalmente como “rampas de entrada y salida” al ecosistema cripto y no representan, en su estado actual, el futuro del dinero.
La sesión, celebrada este miércoles, forma parte de una investigación del Comité de Regulación de Servicios Financieros (FSRC) de la cámara alta. Su objetivo es recabar evidencia sobre el papel de las stablecoins —criptoactivos vinculados a una moneda fiduciaria— en pagos, banca y estabilidad financiera, para informar el marco regulatorio en desarrollo. Los temas incluyeron su competencia con la banca tradicional, su uso transfronterizo, los riesgos de financiación ilícita y el tratamiento bajo legislaciones como la polémica GENIUS Act de Estados Unidos.
La Visión Crítica de Chris Giles: Eficiencia vs. Riesgo
Chris Giles, comentarista económico del Financial Times, presentó un análisis escéptico. Atribuyó la baja adopción en el Reino Unido a la ausencia de un “sustento legal y regulatorio claro”, lo que las hace riesgosas para su uso como dinero por los hogares. “No son masivamente interesantes o van a conquistar el mundo”, afirmó.
Sin embargo, Giles reconoció una oportunidad limitada. Con una regulación robusta, su valor principal estaría en hacer transacciones “más eficientes, baratas, potencialmente más rápidas”, especialmente para transferencias corporativas grandes y transfronterizas. Se mostró escéptico sobre que puedan desplazar significativamente a los bancos en pagos domésticos, dado el sistema de pagos instantáneos ya existente.
El experto describió su uso actual como “rampas de entrada y salida” a la cripto para un “activo intrínsecamente sin valor”. Además, lanzó una severa advertencia sobre su potencial para actividades ilícitas, afirmando que “se las ha descrito como ‘tus nuevas maletas de efectivo'”. Por ello, abogó por una supervisión internacional coordinada y controles de KYC y AML más fuertes.
La Postura de Arthur Wilmarth Jr.: Un Ataque al Modelo y a la GENIUS Act
Desde una perspectiva jurídica, el profesor estadounidense Arthur E. Wilmarth Jr. fue aún más crítico. Declaró que no considera las stablecoins como “un componente natural del sistema financiero”, sugiriendo que los depósitos bancarios tokenizados serían una alternativa mejor y más segura.
Su ataque más feroz se dirigió a la regulación en su país. Según el testimonio, “llamó a la GENIUS Act un ‘error terrible’ y ‘desastroso'”, por permitir que entidades no bancarias emitan stablecoins denominadas en dólares. Wilmarth argumentó que esta ley representa una forma de “arbitraje regulatorio”, permitiendo que empresas poco reguladas entren en “el negocio del dinero” y socaven el marco prudencial bancario construido “durante siglos”.
A pesar de su postura crítica, Wilmarth contrastó el enfoque estadounidense con el discutido en el Reino Unido. Reconoció que la propuesta del Banco de Inglaterra para regular las stablecoins “como dinero” parece constituir un régimen más robusto.
Temas Transversales y Posibles Direcciones Regulatorias
La audiencia también dejó en claro dilemas regulatorios clave. Chris Giles señaló que el debate sobre si las stablecoins deben pagar intereses (yield) a sus tenedores es central para definir su propósito. “Si son una tecnología de pago pura, no hay necesidad de pagar intereses”, sugirió.
Un punto de consenso entre ambos testigos fue la necesidad de una regulación estricta que trate a estos activos “como dinero”. Esto implica requisitos de respaldo de alta calidad, planes de resolución claros y colchones de liquidez, una línea ya esbozada por el Banco de Inglaterra.
En conjunto, la sesión reflejó la tensión fundamental que enfrentan los legisladores: cómo aprovechar la eficiencia potencial de las stablecoins en pagos, especialmente transfronterizos, mientras se mitigan los riesgos de desintermediación del sistema bancario tradicional, el arbitraje regulatorio y su potencial uso para actividades ilícitas. Las críticas vertidas subrayan los significativos desafíos que estas herramientas deben superar para ser consideradas un componente estable del futuro sistema financiero.





















