Expectativas de recorte de tasas de la Fed suben al 23% para marzo tras nominación “hawkish” de Kevin Warsh
Los datos del CME Group muestran un aumento de casi 5 puntos porcentuales en las apuestas por una relajación monetaria, mientras los analistas advierten sobre un posible entorno de menor liquidez para las criptomonedas.
Más del 23% de los operadores en los mercados de derivados ahora anticipan un recorte en la tasa de interés de la Reserva Federal en su reunión de marzo de 2026, un aumento significativo respecto al 18.4% registrado la semana anterior. Este cambio en las expectativas responde al nerviosismo generado por la nominación de Kevin Warsh, percibido como “hawkish” o partidario de una política monetaria restrictiva, para presidir el banco central estadounidense, lo que ha generado advertencias sobre un posible impacto negativo en la liquidez del mercado.
Un salto en las expectativas de recorte
Según los datos de probabilidad derivados de los precios de los futuros de fondos federales del Chicago Mercantile Exchange (CME) Group, la proporción de operadores que apuestan por una relajación monetaria en la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de marzo ha experimentado un incremento de aproximadamente cinco puntos porcentuales en pocos días. El consenso entre quienes esperan un movimiento es que este sería de una magnitud de 25 puntos básicos (BPS), sin que existan expectativas significativas de un recorte mayor, de 50 BPS o más.
Estas cifras, consideradas un termómetro fiable de las expectativas del mercado, reflejan un ajuste rápido en la percepción de los inversores sobre la trayectoria futura de la política monetaria en Estados Unidos.
La sombra de Kevin Warsh sobre la Fed
El cambio abrupto en las expectativas tiene un catalizador claro: la nominación de Kevin Warsh para presidir la Reserva Federal. El presidente Donald Trump propuso a Warsh para el cargo en enero de 2026, con el objetivo de que suceda a Jerome Powell, cuyo mandato termina en mayo del mismo año.
Warsh es percibido por los mercados como una figura “hawkish”. En el contexto de la política monetaria, este término describe a quienes priorizan el control de la inflación mediante el mantenimiento de tasas de interés más altas, en oposición a una postura “dovish” o acomodaticia, que favorece tasas bajas para estimular el crecimiento económico. La preocupación entre los inversores surge de la visión crítica que Warsh ha expresado públicamente sobre el tamaño del balance de la Fed, lo que sugiere que podría abogar por mantener una política monetaria más restrictiva y por reducir el estímulo proporcionado por el banco central.
Advertencias de analistas cripto
La nominación ha resonado con fuerza en los círculos financieros, incluyendo el ecosistema de las criptomonedas. Nic Puckrin, analista del mercado cripto, afirmó que
“la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Fed ha sacudido los mercados hasta la médula”
, vinculando este evento con las caídas observadas en los metales preciosos a finales de enero.
Puckrin destacó la postura conocida de Warsh, quien ha calificado el balance de la Fed como “billones más grande de lo necesario”, advirtiendo que una reducción del mismo podría crear “un entorno de menor liquidez” para los mercados.
Por su parte, Thomas Perfumo, economista global del exchange Kraken, describió la nominación como una señal macroeconómica “mixta” para los inversores. Su análisis sugiere que la posible dirección de Warsh apuntaría más hacia una estabilización de la liquidez y el crédito en Estados Unidos, en lugar de la expansión que algunos participantes del mercado cripto habían estado anticipando.
Liquidez bajo la lupa para las criptomonedas
La conexión entre las decisiones de la Reserva Federal y los mercados de criptoactivos radica fundamentalmente en el impacto sobre la liquidez global. Tradicionalmente, las condiciones de liquidez más fáciles, asociadas a tasas de interés bajas o recortes, han sido vistas como un posible catalizador positivo para activos de riesgo como las criptomonedas, ya que el dinero barato puede fluir hacia inversiones de mayor rendimiento.
Por el contrario, un entorno de liquidez más ajustado, resultado de tasas altas o de una política contractiva, puede ejercer presión a la baja sobre los precios de estos activos, al restringir el acceso a financiamiento barato y reducir el apetito por el riesgo. La expectativa de un presidente de la Fed con una reputación “hawkish” pone, por tanto, en duda los escenarios que contaban con un abundante flujo de liquidez impulsando los mercados en el corto plazo.





















