Demócratas de la Cámara cuestionan al Tesoro sobre la carta bancaria de World Liberty y la participación de EAU
Un grupo de 41 congresistas demócratas está presionando al Secretario del Tesoro, Scott Bessent, para que explique las salvaguardias en el proceso de concesión de una carta bancaria nacional a World Liberty Financial (WLF), una empresa que busca emitir un stablecoin. Los legisladores alertan sobre riesgos derivados de una importante inversión de un miembro de la realeza de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y posibles injerencias políticas.
La carta de los demócratas: preguntas directas al Tesoro
El 19 de febrero de 2026, 41 miembros del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, liderados por el congresista Gregory Meeks, enviaron una carta formal al Secretario del Tesoro. Según el documento disponible en Meeks.house.gov, el objetivo principal es solicitar a Bessent que detalle las salvaguardias para prevenir que funcionarios extranjeros o inversores con conexiones políticas utilicen el proceso de concesión de cartas bancarias para ganar influencia sobre el sistema financiero estadounidense. Los firmantes han establecido un plazo para una respuesta por escrito antes del 26 de febrero.
El núcleo de la controversia, según la carta, radica en reportes sobre la adquisición de casi el 50% de World Liberty Financial por aproximadamente 500 millones de dólares por parte de un alto miembro de la realeza de los EAU. Los legisladores destacan que, de esa suma, 187 millones de dólares fluyeron a entidades afiliadas al expresidente Donald Trump. Esta transacción ocurrió mientras WLF buscaba activamente una carta bancaria nacional (trust bank charter) ante la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) para emitir un token respaldado por dólares.
Los argumentos regulatorios y la sombra de la orden ejecutiva
En su misiva, los demócratas argumentan que la combinación de “estructuras de confianza de activos digitales, marcos de liquidez y resolución no probados e intereses políticos extranjeros” plantea interrogantes que los reguladores “no pueden permitirse el lujo de eludir”. Esta declaración subraya su preocupación central sobre el riesgo sistémico.
Una segunda línea de cuestionamiento se centra en la autonomía del regulador bancario. Los congresistas expresan inquietud sobre el impacto de la Orden Ejecutiva 14215, que, según su perspectiva, acercó a los reguladores financieros tradicionalmente independientes a la supervisión de la Casa Blanca. La carta pregunta directamente si esto podría comprometer la independencia de la OCC en su decisión sobre la solicitud de WLF y solicita al Tesoro que detalle el papel específico de la Casa Blanca, la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB) y el propio Departamento del Tesoro en las decisiones de concesión de cartas de la OCC.
Contexto: el perfil creciente de World Liberty Financial
Esta acción legislativa se produce en un momento de mayor visibilidad para WLF y otras iniciativas cripto alineadas con intereses políticos. Recientemente, la empresa celebró una reunión bien atendida en el club Mar-a-Lago del expresidente Trump, que atrajo a ejecutivos de alto perfil del sector. En el período previo a ese evento, el token WLFI registró una ganancia del 23%, promocionado para destacar la hoja de ruta de la compañía.
La postura paralela en el Senado: advertencia contra rescates
De forma separada pero relacionada con el debate sobre la regulación cripto, la senadora Elizabeth Warren envió una carta al Secretario Bessent y al Presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. En ella, Warren advirtió contra el uso de apoyo respaldado por contribuyentes para estabilizar los mercados de criptomonedas.
La senadora argumentó que un rescate de “multimillonarios de las criptomonedas” crearía un riesgo moral y trasladaría las pérdidas de grandes inversores a los contribuyentes.
Esta postura plantea una prueba sobre la posible extensión de las redes de seguridad financiera tradicionales al sector de activos digitales.




















