Ray Dalio Desestima a Bitcoin como ‘Oro Digital’: Advierte sobre Falta de Apoyo Central y Riesgos Técnicos
Ray Dalio, el influyente fundador del gigante de fondos de cobertura Bridgewater Associates, ha emitido una fuerte advertencia sobre la idoneidad de Bitcoin como reserva de valor y activo refugio a largo plazo. En una entrevista en el podcast “All-In”, argumentó que el oro sigue siendo insustituible debido al respaldo de los bancos centrales y expresó preocupaciones técnicas sobre la criptomoneda. Sus comentarios contrastan con su recomendación de julio de una asignación del 15% a Bitcoin o oro, y llegan en un momento de marcada divergencia en el rendimiento de ambos activos.
Los Argumentos Centrales de Dalio Contra Bitcoin
Dalio descartó de plano la narrativa que presenta a Bitcoin como “oro digital”.
“Solo hay un oro”
, afirmó durante la entrevista, subrayando su postura. El inversor describió al metal precioso como el “dinero más establecido” y destacó que es la segunda moneda de reserva más grande en los balances de los bancos centrales a nivel global.
Preocupaciones Técnicas y de Mercado
Más allá de los argumentos institucionales, Dalio planteó objeciones técnicas. Señaló la falta de privacidad en la blockchain de Bitcoin, afirmando que “cualquier transacción puede ser monitoreada”. También advirtió sobre la potencial amenaza que la computación cuántica podría suponer para la seguridad de la red en el futuro.
Desde una perspectiva de mercado, criticó la correlación persistente de Bitcoin con las acciones tecnológicas, lo que, en su opinión, reduce su utilidad como activo verdaderamente descorrelacionado. Explicó que esta correlación significa que las liquidaciones forzadas en el sector tecnológico pueden arrastrar a la criptomoneda.
Contexto: La Recomendación Anterior y el Escenario Geopolítico
Los comentarios actuales de Dalio contrastan con su postura de julio de 2026, cuando recomendó a los inversores considerar una asignación del 15% de su cartera a Bitcoin o oro para optimizar el ratio riesgo/retorno, basándose en preocupaciones sobre la deuda estadounidense y la devaluación monetaria.
Sin embargo, el rendimiento reciente ha sido divergente. Desde su pico de octubre, el precio de Bitcoin ha caído más de un 45%, cotizando alrededor de los $68,420. En el mismo período, el oro ha subido más de un 30%, alcanzando los $5,120. Este contexto incluye el crash del mercado cripto entre julio y octubre, que resultó en la liquidación de casi $20 mil millones en posiciones apalancadas.
La Visión de Dalio sobre un ‘Orden Mundial’ Cambiante
La defensa del oro por parte de Dalio se enmarca en su visión macroeconómica más amplia. El mes anterior, advirtió a los inversores que el “Orden Mundial” liderado por Estados Unidos se había “desmoronado”. Vincula esta descomposición geopolítica con la necesidad de activos refugio confiables, argumentando que en tales entornos de incertidumbre, los activos de deuda se vuelven vulnerables y las monedas flaquean. Para Dalio, en este contexto de desorden, el oro emerge como la opción preferida para preservar la riqueza, dada su historia y aceptación institucional.
Análisis y Perspectiva
La Evolución del Posicionamiento de Dalio
Ray Dalio ha reconocido previamente características de “dinero duro” en Bitcoin, lo que hace que su escepticismo actual sobre su función como sustituto del oro sea un refinamiento de su postura. El contraste entre su recomendación de asignación del pasado julio y sus advertencias actuales refleja un reajuste de su perspectiva ante un contexto macroeconómico y de rendimiento de activos específico en 2026.
El Debate Subyacente: Oro vs. Bitcoin
La postura de Dalio cristaliza el núcleo de un debate persistente en los mercados: la historia, la institucionalidad y la estabilidad percibida del oro frente a la innovación tecnológica, la digitalidad y la oferta limitada programática de Bitcoin. Mientras los proponentes de la criptomoneda suelen citar su portabilidad y divisibilidad como ventajas clave, la argumentación de Dalio refleja una evaluación del riesgo basada primordialmente en la adopción por parte de actores institucionales tradicionales, como los bancos centrales, y en la estabilidad en escenarios de crisis geopolítica.



















