Advertencia a Reguladores de EE.UU: Reforma de Basilea III Omite Definir Tratamiento de Capital para Bitcoin
Pierre Rochard, director ejecutivo de The Bitcoin Bond Company, ha advertido formalmente a los principales reguladores bancarios de Estados Unidos que su amplia reforma del marco de capital Basilea III deja sin resolver cómo deben tratarse las actividades relacionadas con Bitcoin (BTC). En un comentario presentado el 29 de marzo, Rochard argumenta que esta omisión crea un vacío legal y genera incertidumbre sobre los requisitos de capital para operaciones bancarias con la principal criptomoneda.
El Vacío Regulatorio en la Propuesta de Basilea III
El 19 de marzo, la Reserva Federal (Fed), la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) publicaron una propuesta integral para reformar las normas de capital bancario en Estados Unidos, alineándolas con el marco internacional de Basilea III. El extenso documento aborda múltiples tipos de riesgo, incluyendo el crediticio, de mercado, operativo y de contraparte.
Sin embargo, la propuesta no contiene ninguna mención a “Bitcoin”, “criptoactivos” o “activos digitales”. Según la advertencia de Rochard, esta ausencia deja a las instituciones financieras sin una guía clara sobre cómo clasificar y calcular los requisitos de capital para actividades como la tenencia directa de BTC, la concesión de préstamos con Bitcoin como garantía, la prestación de servicios de custodia y la exposición a derivados vinculados al activo digital.
La Advertencia Legal y el Marco de Basilea (SCO60)
El argumento central de Pierre Rochard es que los reguladores no pueden finalizar una norma que deje este asunto crítico sin definir. Advierte que cualquier regla final que imponga tácitamente un tratamiento específico para Bitcoin carecería de una base explicativa sólida y sería vulnerable a impugnaciones legales.
“Las agencias no pueden finalizar normas que efectivamente determinen el tratamiento de capital para actividades relacionadas con Bitcoin (BTC) sin explicar claramente el marco y la evidencia detrás de ese tratamiento”, declaró Rochard en su comentario formal.
La incertidumbre se centra en si Estados Unidos adoptará el estándar SCO60 del Comité de Basilea. Este marco internacional, diseñado para criptoactivos, asigna un peso de riesgo del 1,250% a los activos no respaldados, como Bitcoin, lo que los hace extremadamente costosos de mantener en términos de capital para los bancos. Rochard exige a los reguladores que aclaren si adoptarán este estándar, lo aplicarán de forma selectiva o utilizarán categorías de capital domésticas ya existentes.
Contraste con Otros Activos Digitales y Consecuencias
Doble Rasero Regulatorio
La omisión sobre Bitcoin contrasta marcadamente con la postura regulatoria sobre otros activos digitales. Solo unas semanas antes, el 5 de marzo, las mismas agencias (Fed, FDIC, OCC) emitieron un documento de preguntas frecuentes (FAQ) sobre valores tokenizados. En él, afirmaron explícitamente que estos activos deben recibir el mismo tratamiento de capital que sus equivalentes tradicionales no tokenizados, guiando a los bancos bajo el principio de “neutralidad tecnológica”.
La falta de una guía comparable para Bitcoin, el activo digital más establecido y de mayor capitalización de mercado, es señalada como una inconsistencia que genera incertidumbre.
Impacto en la Industria Bancaria y Cripto
Esta laguna regulatoria, según el análisis, frena la innovación y la participación institucional en servicios relacionados con Bitcoin. Algunos analistas del sector habían esperado que la reforma de Basilea III en EE.UU. pudiera aliviar los estrictos requisitos de capital sugeridos por el estándar SCO60, desbloqueando así nueva liquidez para el ecosistema Bitcoin.
Rochard también defendió públicamente la integración de Bitcoin en la banca tradicional. En una publicación en la red social X, afirmó: “El sistema fiduciario debería dejar de sabotearse a sí mismo. Las reglas bancarias de Bitcoin mejorarían los márgenes de interés neto de los bancos y reducirían las tasas de interés para los prestatarios”.
Contexto y Próximos Pasos
La advertencia de Rochard se produce en un contexto más amplio de advocacy, donde varios grupos defensores de Bitcoin han estado luchando contra lo que consideran un tratamiento regulatorio “tóxico” y desproporcionado bajo el marco de Basilea.
Su comentario formal es parte del proceso de retroalimentación pública establecido por las agencias reguladoras. Estas están obligadas a revisar y considerar todas las respuestas recibidas antes de redactar y emitir una norma final. La claridad que proporcionen, o la falta de ella, en torno al tratamiento de capital para Bitcoin se perfila como un factor fundamental para determinar el papel futuro de los bancos tradicionales estadounidenses en el ecosistema de la criptomoneda líder.

