Advertencia de VC: Grandes Instituciones como BlackRock Podrían Forzar un “Cambio de Desarrolladores” en Bitcoin por Riesgo Cuántico
El venture capitalist Nic Carter ha advertido que las principales instituciones poseedoras de Bitcoin, como BlackRock, podrían forzar un cambio en los equipos de desarrollo de la red si estos no actúan con rapidez para mitigar los riesgos planteados por la computación cuántica. Carter, socio de Castle Island Ventures, sostiene que esta inacción podría desembocar en una “toma de control corporativa” de la gobernanza de Bitcoin. La advertencia se produce en medio de un intenso debate dentro del ecosistema sobre la inminencia real de esta amenaza criptográfica.
La Advertencia de Carter: Riesgo de una “Toma de Control Corporativa”
En declaraciones al podcast “Bits and Bips”, Nic Carter expresó su preocupación por la lentitud percibida en la preparación de Bitcoin para la era cuántica. Su advertencia fue directa:
Creo que las grandes instituciones que ahora existen en Bitcoin se cansarán, y despedirán a los desarrolladores y pondrán a otros nuevos.
Carter argumenta que la inacción ante lo que él considera un problema fundamental podría tener consecuencias drásticas para la naturaleza descentralizada del desarrollo del protocolo. Planteó un escenario hipotético centrado en el mayor tenedor institucional:
Si eres BlackRock y tienes miles de millones de dólares en activos de clientes en esto y sus problemas no se están abordando, ¿qué opción tienes?
Según datos citados, BlackRock posee aproximadamente 761,801 BTC, valorados en unos $50,150 millones al precio actual, lo que equivale al 3.62% del suministro total de Bitcoin. Carter sostiene que esta exposición masiva crea un interés fiduciario directo en la seguridad a largo plazo de la red, lo que podría justificar una intervención sin precedentes.
Un Debate Dividido: ¿Amenaza Inminente o Exagerada?
La comunidad de Bitcoin está dividida respecto a la urgencia del riesgo cuántico. Por un lado, figuras como Charles Edwards, fundador de Capriole Investments, han calificado la computación cuántica como una “amenaza existencial” potencial para Bitcoin, subrayando la necesidad de una actualización proactiva del protocolo.
Esta postura encuentra eco en comentarios públicos previos de Nic Carter, quien vinculó el bajo rendimiento del precio de Bitcoin —que actualmente cotiza en $70,281 tras una caída del 26.25% en los últimos 30 días, según CoinMarketCap— a la percepción de este riesgo tecnológico.
Por otro lado, existe una postura más escéptica. Christopher Bendiksen, líder de investigación de Bitcoin en CoinShares, aportó datos que matizan la exposición inmediata. Según su análisis, solo alrededor de 10,230 BTC de los 1.63 millones en direcciones potencialmente vulnerables están actualmente en riesgo ante un ataque cuántico con la tecnología existente.
Otras figuras prominentes, como Michael Saylor, presidente ejecutivo de MicroStrategy, y Adam Back, CEO de Blockstream, han minimizado públicamente la amenaza, considerándola irrelevante a corto o medio plazo y situando el riesgo en un horizonte de décadas.
La Respuesta Institucional: ¿Activismo o Pasividad?
La posibilidad de una intervención institucional directa en el desarrollo de Bitcoin es un tema de especulación. Austin Campbell, fundador de Zero Knowledge Consulting, apoyó la lógica de Carter, sugiriendo que “si hay un problema estructural aquí, y [las instituciones] tienen una gran exposición, eventualmente se verán obligados a hablar”.
Esta visión supone que la presión por proteger sus enormes inversiones podría llevar a los grandes tenedores a abandonar su tradicional papel pasivo.
Sin embargo, esta perspectiva no es unánime. Ram Ahluwahlia, fundador de Lumida Wealth Management, ofreció un contrapunto, caracterizando a las grandes instituciones en el espacio de Bitcoin como “inversores ‘pasivos’. No son activistas”. Esta visión sugiere que, a pesar de su tamaño, entidades como BlackRock preferirían estrategias de salida antes que embarcarse en una compleja y polémica batalla por la gobernanza del protocolo.
Contexto y Trasfondo: El Desafío Cuántico para Bitcoin
La amenaza teórica de la computación cuántica reside en su potencial para quebrar los algoritmos criptográficos de curva elíptica (ECDSA) que protegen las claves privadas de Bitcoin. Si una computadora cuántica lo suficientemente potente se desarrolla, podría derivar la clave privada a partir de una clave pública visible en la blockchain, comprometiendo los fondos asociados.
La solución pasa por implementar criptografía post-cuántica, algoritmos diseñados para ser resistentes a este nuevo tipo de computación. Actualizar el protocolo Bitcoin con estos estándares es un proceso técnicamente complejo que, como cualquier cambio fundamental, requiere un amplio consenso de la red, usualmente logrado mediante un “soft fork”.
Esta necesidad de consenso explica, en parte, la deliberación y la aparente lentitud que preocupa a actores como Nic Carter, y sitúa el debate en el corazón mismo de la filosofía de gobernanza descentralizada de Bitcoin.




















