AllUnity expande su stablecoin de euro regulado EURAU a Uniswap y otros DEXs clave
La empresa, licenciada por BaFin, impulsa pares de trading contra USDT en Ethereum, Solana y Tempo para construir liquidez en euros, mientras el BCE cuestiona el alcance de MiCA sobre DeFi.
AllUnity, un emisor europeo de stablecoins regulado bajo el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA) de la Unión Europea, anunció este jueves la expansión de su token EURAU vinculado al euro a pools de liquidez en importantes intercambios descentralizados (DEX), incluyendo Uniswap. La medida busca fortalecer la liquidez en euros en el ecosistema de finanzas descentralizadas (DeFi) y ocurre en un contexto de debate regulatorio sobre cómo las normas MiCA aplican al sector descentralizado.
El movimiento estratégico en los DEXs
La expansión se materializa a través de pares de trading específicos en varias blockchains. En la red Ethereum, el stablecoin EURAU estará disponible para trading contra USDT en Uniswap. Simultáneamente, la compañía ha habilitado el par EURAU/USDT en la blockchain Tempo y en Solana a través del DEX Raydium.
Rupertus Rothenhäuser, ejecutivo de AllUnity, explicó el objetivo de esta maniobra.
«Estamos construyendo una capa de liquidez en euro robusta y accesible para facilitar el trading euro-dólar y empoderar a instituciones y proveedores de liquidez»,
declaró en el anuncio oficial.
Este paso representa una continuación de la estrategia de despliegue de EURAU, que fue lanzado originalmente el 31 de julio de 2025 y posteriormente listado en exchanges centralizados (CEX) como Bullish. Su primera integración en un DEX ocurrió en Aerodrome en diciembre de 2025.
El marco regulatorio: EURAU como stablecoin bajo MiCA
AllUnity opera como un emisor de stablecoins en pleno cumplimiento del marco MiCA, tras obtener una licencia de Institución de Dinero Electrónico de la autoridad supervisora financiera alemana, BaFin, en julio de 2025. Esta credencial sitúa a EURAU como un stablecoin de euro emitido bajo estrictas normas regulatorias europeas.
Sin embargo, la expansión hacia los DEXs introduce la incógnita de cómo se aplica MiCA en el ámbito DeFi, tradicionalmente considerado fuera de su alcance directo. Esta incertidumbre se ha visto acentuada por declaraciones recientes del Banco Central Europeo (BCE), que el mes pasado cuestionó si las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAOs) son lo suficientemente descentralizadas para permanecer fuera del perímetro regulatorio.
Además, dado que la estrategia de AllUnity implica emparejar su stablecoin de euro con USDT, un stablecoin en dólares cuyo emisor, Tether, ha criticado abiertamente a MiCA, surgen interrogantes sobre posibles conflictos regulatorios.
El desafío de la dominancia del dólar
El marco MiCA ha sido visto por muchos como un contrapeso regulatorio diseñado, entre otros objetivos, para abordar la abrumadora dominancia de los stablecoins vinculados al dólar estadounidense en el mercado global. No obstante, esta iniciativa se ha topado con resistencia.
Emisores importantes como Tether han criticado públicamente el reglamento y se han negado a buscar el cumplimiento dentro de la UE, lo que ha llevado a algunos exchanges a deslistar USDT para ajustarse a las nuevas normas.
Las cifras subrayan la magnitud del desafío. Según datos de CoinGecko, los stablecoins vinculados al dólar aún representan aproximadamente el 97% del mercado global, que tiene una capitalización total de alrededor de 316 mil millones de dólares. Algunos funcionarios bancarios han sugerido que MiCA por sí solo podría no ser suficiente para cambiar esta dinámica de mercado profundamente arraigada.
Contexto y perspectivas
A pesar de su expansión agresiva en DEXs, EURAU sigue siendo un actor pequeño en términos de capitalización de mercado en comparación con los principales stablecoins de euro existentes, según los mismos datos de CoinGecko.
La estrategia de AllUnity navega simultáneamente en dos frentes complejos: por un lado, busca impulsar la adopción de un stablecoin de euro regulado dentro del ámbito descentralizado del DeFi, y por otro, compite en un mercado de stablecoins todavía dominado por el dólar. Todo esto ocurre dentro de un panorama regulatorio europeo en evolución, donde la aplicación de MiCA a las actividades descentralizadas sigue siendo un área gris en debate.
