Asesor de Cripto de la Casa Blanca: Bancos No Deben Temer al Rendimiento de Stablecoins, pero el Tiempo para la Ley CLARITY se Agota
Washington, D.C. – Patrick Witt, asesor de criptomonedas de la Casa Blanca, afirmó que la industria bancaria no debe sentirse amenazada por las empresas que ofrecen rendimiento por mantener stablecoins, calificando la disputa como “una lástima”. En paralelo, advirtió que la ventana de oportunidad para aprobar la Ley CLARITY, un proyecto de ley crucial para definir la estructura del mercado cripto, se está cerrando rápidamente ante la proximidad de las elecciones de mitad de período de 2026.
Un Llamado a la Colaboración entre Bancos y Cripto
En declaraciones a Yahoo Finance, Witt abordó una de las principales tensiones entre la banca tradicional y el sector de los activos digitales. El asesor presidencial argumentó que la controversia en torno al yield de las stablecoins es un punto de fricción innecesario que retrasa el avance regulatorio.
Un Punto de Fricción “Innecesario”
Witt describió como “una lástima” que el modelo de negocio que ofrece rendimiento se haya convertido en un gran punto de contención. “Realmente no amenaza la cuota de mercado o el modelo de negocio de los bancos”, sostuvo. Según su visión, este conflicto es evitable, ya que las instituciones financieras tradicionales tienen la capacidad de competir en igualdad de condiciones.
“Los bancos pueden ofrecer estos productos igual que las empresas de cripto. No es una ventaja injusta”
Witt reveló que muchos bancos ya están solicitando cartas bancarias a la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) para poder ofrecer productos similares.
Una Visión de Oportunidad, No de Competencia
El asesor proyectó un futuro en el que este tema dejará de ser un problema. Expresó su confianza en que ambas industrias encontrarán oportunidades para utilizar estos productos financieros, crear nuevos servicios y expandir sus negocios. Esta perspectiva busca promover un escenario de innovación y crecimiento conjunto.
La Ley CLARITY y la Carrera Contra el Reloj Político
Mientras aboga por la cooperación en el ámbito comercial, Witt ha elevado una voz de alarma sobre el frente legislativo. Su preocupación se centra en el riesgo de que el proceso político paralice la aprobación de la Ley CLARITY, considerada fundamental para el ecosistema.
¿Qué Establece la Ley CLARITY?
El proyecto de ley tiene dos objetivos principales. El primero es establecer una delimitación clara de la jurisdicción regulatoria entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) sobre los activos digitales. El segundo pilar busca crear una taxonomía oficial para clasificar los diferentes tipos de criptoactivos.
La Amenaza de las Elecciones de 2026
Witt no es el único funcionario que ha expresado preocupación por el calendario político. El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ya advirtió sobre el riesgo de que las elecciones de mitad de período descarrilen las negociaciones. Bessent señaló el peligro de que los Demócratas tomen el control de la Cámara de Representantes, lo que podría hacer que las conversaciones “se desplomen”.
Patrick Witt hizo eco de esta advertencia. “La ventana se está cerrando rápidamente”, afirmó, refiriéndose al tiempo disponible para aprobar la legislación. El asesor explicó que el objetivo es conseguir la aprobación de la ley “antes de que las elecciones acaparen toda la atención” del Congreso y la agenda política nacional.
El Contexto Regulatorio y el Legado de Trump
Las declaraciones se producen en un contexto donde un cambio en el panorama político podría amenazar con revertir las regulaciones sobre criptomonedas establecidas durante la administración del presidente Donald Trump. Este escenario subraya la naturaleza contingente de los avances legislativos en la materia.
Conclusión: Un Momento Decisivo para la Regulación Cripto en EE.UU.
Las declaraciones de Patrick Witt delinean un momento crítico para la intersección entre las finanzas tradicionales y digitales en Estados Unidos. Por un lado, insta a la cooperación y disipa los temores de competencia desleal en el frente comercial. Por otro, lanza una clara advertencia sobre la urgencia en el frente legislativo, donde el reloj político avanza implacablemente hacia las elecciones de 2026.
El panorama que se presenta es claro: la ventana para establecer un marco regulatorio integral y duradero, encarnado en la Ley CLARITY, se estrecha. El resultado de esta carrera contra el tiempo tendrá implicaciones profundas tanto para la industria cripto como para la banca tradicional que busca adaptarse a la nueva era digital.




















