Bitcoin a Finales de 2025: ¿Primer Año Rojo Post-Halving o Trampolín a los $100,000?
El mercado de Bitcoin atraviesa un momento de tensa quietud. A pocos días del cierre del año, el principal criptoactivo cotiza alrededor de los $88,000, mostrando una calma inusual que contrasta con la volatilidad que lo caracteriza. Esta paradoja encierra una encrucijada histórica: existe un riesgo tangible de que 2025 se convierta en el primer año posterior a un halving que cierre con pérdidas, un hecho sin precedentes. Sin embargo, al mismo tiempo, un conjunto de señales técnicas y estacionales apuntan a un potencial repunte explosivo para comienzos de 2026. Este análisis desglosa el escenario técnico actual, el peso del inminente cierre anual y lo que este momento crucial podría significar para el famoso ciclo de cuatro años de Bitcoin.
El Escenario Actual: Calma Tensa Antes de la Tormenta
El estado del mercado BTC se define por una volatilidad cíclica y una consolidación en la zona de los $88,000. Tras el sólido avance registrado en el tercer trimestre del año, era de esperar un período de digestión. Como señala el analista Aksel Kibar, la volatilidad es inherentemente cíclica. Este período de baja actividad y rango lateral puede interpretarse como una fase de consolidación necesaria antes del próximo movimiento direccional significativo.
Factores de presión recientes, como el vencimiento récord de opciones por $24,000 millones, ya han sido absorbidos. Mientras tanto, las salidas netas de los ETFs de Bitcoin, que superaron los $825 millones en una semana, añadieron una capa adicional de presión vendedora que ahora parece disiparse.
La Encrucijada Histórica: La Vela Anual de 2025
La estadística es fría y contundente: el rendimiento interanual de Bitcoin para 2025 se sitúa, a pocos días del cierre, en una caída de aproximadamente el 6.1%. Esto plantea una posibilidad histórica. Si el precio cierra el 31 de diciembre por debajo de su apertura anual (alrededor de $93,500), 2025 se convertirá en el primer año post-halving en la historia de Bitcoin que termina en rojo.
Todos los años siguientes a los eventos de reducción de emisión anteriores (2012, 2016, 2020) cerraron con ganancias sustanciales. Como bien destaca Keith Alan de Material Indicators, “los cierres son lo que más importa”. El mercado se fija en el precio final de la vela anual, no en los máximos o mínimos intradiarios que pudo tocar. Por ello, todos los ojos están puestos en si Bitcoin puede o no recuperar ese nivel de apertura clave en un último esfuerzo.
El Debate del Ciclo: ¿Se Rompe el Patrón de 4 Años?
Un cierre anual negativo pondría directamente en tela de juicio la narrativa del ciclo cuatrienal de Bitcoin, tradicionalmente vinculado al halving. Este patrón ha estructurado durante años las expectativas de los inversores, con los períodos posteriores a la reducción de la recompensa minera siendo típicamente alcistas.
Como apunta el analista Ajay Kashyap, un cierre rojo significaría la primera vez en 14 años que un tercer año desde un mínimo de mercado (en este caso, el de 2022) termina con pérdidas. Esto nos obliga a preguntarnos: ¿estaríamos ante una ruptura estructural del ciclo clásico, o simplemente ante un ciclo modificado, quizás alargado o influenciado por nuevos factores de madurez del mercado como la llegada de los ETFs institucionales? El debate está servido.
Los Argumentos Alcistas: Señales para un 2026 Fuerte
Más allá del suspense del cierre anual, se están acumulando argumentos técnicos y de flujos que pintan un escenario alcista para el inicio de 2026.
La Señal Técnica: Divergencia Alcista en el RSI
En el plano técnico, el trader Jelle ha identificado una divergencia alcista en el indicador RSI en el marco temporal de 3 días. Esta formación, donde el precio marca mínimos más bajos pero el RSI registra mínimos más altos, sugiere un debilitamiento del impulso bajista y ha precedido a importantes rebotes en el pasado.
Catalizadores Estacionales y de Flujos de Capital
Además, dos catalizadores podrían actuar como combustible para un repunte:
1. Tax-Loss Harvesting: Hacia fin de año, es común que los inversores realicen ventas para materializar pérdidas con fines fiscales. Históricamente, una parte de ese capital regresa al mercado en enero, buscando recomprar activos.
2. Reasignaciones Institucionales en Enero: Como señala la firma BitBull Capital, enero suele traer reasignaciones institucionales, donde los gestores de fondos rebalancean sus carteras destinando capital a activos que tuvieron un rendimiento plano o bajo el año anterior. Bitcoin, con un desempeño lateral o negativo en 2025, podría ser un claro beneficiario de esta rotación.
La combinación de esta señal técnica y la entrada potencial de capital fresco sustenta el pronóstico de BitBull: una posible ruptura alcista que lleve a Bitcoin a probar la zona de los $100,000 durante el primer trimestre de 2026.
Conclusión: Expectativas para el Cierre y Más Allá
En resumen, Bitcoin navega entre la historia y la esperanza. Los próximos días definirán si 2025 pasa a los anales como un año excepcional que rompió un patrón alcista histórico, o si, por el contrario, logra un rebote de último minuto que reafirme su resiliencia cíclica.
Los escenarios son claros: un cierre por encima de los $93,500 daría un impulso psicológico masivo, mientras que un cierre en rojo generaría intensos debates sobre la validez del ciclo tradicional.
Sin embargo, el mensaje clave es que, independientemente del color de la vela de 2025, el foco de muchos analistas ya se ha desplazado hacia enero de 2026. La calma chicha que vivimos en estos momentos finales del año podría ser, en efecto, la calma que precede a la tormenta. Los factores técnicos y de flujos de capital están alineándose para un posible movimiento significativo. Así, mientras el cierre anual escribirá un dato histórico, las semanas siguientes podrían muy bien definir la tendencia del próximo trimestre.
Descargo de Responsabilidad y Contexto para el Inversor
Este análisis no constituye asesoramiento de inversión. Todos los movimientos en los mercados conllevan riesgo, y los lectores deben realizar su propia investigación antes de tomar cualquier decisión. La información presentada, aunque recopilada de fuentes consideradas confiables, puede contener declaraciones de pronóstico sujetas a incertidumbre.



















