Bitcoin a Prueba: Pompliano Analiza el Desafío para los Inversores con la Inflación en Retirada
El emprendedor Anthony “Pomp” Pompliano sostiene que la verdadera propuesta de valor de Bitcoin (BTC)—su oferta finita—brillará ante una futura “honda monetaria” y desvalorización del dólar, pese al actual sentimiento de “Miedo Extremo” en el mercado.
En una entrevista con Fox Business, el reconocido empresario planteó que el descenso de la inflación en Estados Unidos está sometiendo a los inversores a una prueba de convicción sobre por qué mantienen el criptoactivo. Argumentó que, pese a la volatilidad actual, la esencia de Bitcoin como activo de oferta finita lo posiciona para ganar valor a largo plazo ante posibles nuevas expansiones monetarias.
El Dilema del Inversor en un Contexto de Inflación Decreciente
El núcleo del argumento de Pompliano radica en que la narrativa inmediata de Bitcoin como cobertura contra la inflación pierde fuerza temporalmente cuando esta cede.
“¿Puedes mantener un activo cuando no hay una inflación alta en tu cara día a día?”,
cuestionó retóricamente. Su respuesta reafirma la tesis fundamental:
“Su propuesta de valor es que es un activo de oferta finita. Si imprimen dinero, Bitcoin subirá”.
Este debate se enmarca en un contexto de datos oficiales que muestran un enfriamiento inflacionario. Según el Bureau of Labor Statistics, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de EE.UU. cayó a un 2.4% interanual en enero, desde el 2.7% registrado en diciembre. No obstante, algunos economistas matizan el optimismo que podrían generar las cifras.
Sentimiento del Mercado en “Miedo Extremo” y Caída de Precios
La reflexión de Pompliano contrasta con un ambiente de mercado profundamente pesimista. El Índice Crypto Fear & Greed, un termómetro del sentimiento, registraba una puntuación de “Miedo Extremo” (9), un nivel no visto desde junio de 2022.
Este pesimismo se refleja en los precios. De acuerdo con datos de CoinMarketCap, Bitcoin cotizaba alrededor de $68,850, tras haber experimentado una caída del 28.62% en los últimos 30 días. Este entorno de volatilidad constituye el telón de fondo sobre el cual el empresario pide a los inversores mantener la perspectiva a largo plazo.
La Tesis de la “Honda Monetaria” y el Futuro del Dólar
El optimismo de Pompliano a largo plazo se sustenta en un pronóstico macroeconómico que anticipa nuevas presiones sobre la moneda fiduciaria.
Deflación a Corto Plazo y Presión para Imprimir Dinero
El empresario predijo la llegada de “fuerzas deflacionarias a corto plazo”. En su visión, este escenario generaría fuertes presiones políticas para que la Reserva Federal (Fed) recurra nuevamente a la impresión de dinero y a recortes agresivos de las tasas de interés para estimular la economía.
Desvalorización “Encubierta” del Dólar
Es aquí donde Pompliano introduce el concepto clave de “honda monetaria”. Su tesis es que la devaluación del dólar ocurriría en un contexto deflacionario que inicialmente enmascararía su impacto.
“La moneda va a ser devaluada en un momento en que la deflación cubre el impacto, así que lo llamo una honda monetaria”,
explicó. Pronosticó que la Fed expandirá la oferta monetaria y que el dólar se enfrentará a una mayor devaluación.
Bitcoin como Beneficiario Final
En ese escenario hipotético, Pompliano espera que Bitcoin se vuelva “más valioso que nunca”, ya que su oferta máxima programada de 21 millones de unidades entraría en un contraste aún mayor con una base monetaria en expansión. Un indicador actual de debilidad de la divisa estadounidense es el Índice Dólar (DXY), que cotizaba en $96.88, con una caída del 2.32% en el último mes.
Conclusión: La Prueba de Fuego para la Convicción a Largo Plazo
El mensaje central de Pompliano es que el momento actual separa la narrativa inflacionaria coyuntural de la tesis de valor fundamental de Bitcoin. Reiteró que, junto con el oro, ve a Bitcoin como un “gran activo a largo plazo”.
El desafío para los inversores, según su análisis, es mantener la fe en la escasez digital inherente a Bitcoin incluso cuando el impulso inflacionario inmediato se desvanece. Su perspectiva de un repunte futuro se basa íntegramente en la materialización de su pronóstico de una “honda monetaria” y una posterior desvalorización del dólar, un escenario que aún debe desarrollarse.




















