Bitcoin ¿en Mercado Bajista? El Análisis de CryptoQuant que Contradice las Predicciones para 2026
Mientras una gran parte de la comunidad cripto proyecta un 2026 de crecimiento y optimismo para Bitcoin, un análisis técnico profundo sugiere una realidad muy diferente: podríamos llevar ya dos meses inmersos en un mercado bajista. Esta perspectiva, presentada por Julio Moreno, Jefe de Investigación de la firma analítica CryptoQuant, en una reciente aparición en el show “Milk Road”, rompe el consenso alcista y plantea una pregunta crucial para todo inversor.
Si el precio de Bitcoin, que cerró el viernes en $88,543, ha iniciado realmente una tendencia descendente, ¿qué implicaciones tiene esto para el futuro próximo? Exploramos el análisis que desafía las predicciones predominantes.
Las Métricas que Señalan un Cambio de Tendencia en Bitcoin
La afirmación de Moreno no se basa en una corazonada, sino en la convergencia de varios indicadores clave que, en conjunto, pintan un cuadro preocupante. Según el experto, no se trata de una simple corrección, sino de un cambio estructural en la tendencia del mercado.
El Índice Bull Score y la Media Móvil Anual: Las Señales de Alerta
El primer pilar de esta tesis es el Índice Bull Score de CryptoQuant. Este indicador, que mide las condiciones del mercado en una escala de 0 a 100, analiza métricas de actividad de red, rentabilidad de los inversores, demanda de BTC y liquidez. Moreno señaló que la mayoría de estos componentes se volvieron bajistas a principios de noviembre de 2025 y, significativamente, no han mostrado signos de recuperación desde entonces.
La confirmación técnica definitiva, según el análisis, provino del comportamiento del precio frente a su Media Móvil de 1 Año (1Y MA). Esta línea, que representa el promedio del precio de Bitcoin durante los últimos doce meses, es ampliamente observada para identificar tendencias de largo plazo. Cuando el precio cayó por debajo de este nivel clave, se encendió la señal de alarma para Moreno, confirmando técnicamente la entrada en territorio bajista.
Este movimiento se enmarca en un año 2025 volátil. Según datos de CoinGecko, Bitcoin comenzó el año cotizando alrededor de los $93,000, para luego impulsarse y alcanzar un nuevo máximo histórico (ATH) de $126,080 en octubre. Sin embargo, el cierre del año por debajo del precio inicial subraya la magnitud del retroceso y da contexto a la advertencia actual.
Pronóstico del Fondo: ¿Hacia los $56,000 – $60,000?
Si aceptamos la premisa del mercado bajista, la siguiente pregunta lógica es: ¿hasta dónde podría caer el precio? La predicción central de Julio Moreno es que el fondo de este ciclo se encontraría en el rango de $56,000 a $60,000 en el transcurso del próximo año.
El Precio Realizado: La Brújula Histórica para los Pisos del Mercado
Este pronóstico no es arbitrario; se fundamenta en el comportamiento histórico del Precio Realizado (Realized Price). Este concepto es fundamental: representa el precio promedio al que todos los poseedores actuales de Bitcoin adquirieron sus monedas, actuando esencialmente como el costo base de toda la red.
Su comportamiento es cíclico y predecible. Durante las fases alcistas, el precio de mercado se dispara muy por encima de este precio realizado. En las fases bajistas, sin embargo, el precio tiende a gravitar hacia él, encontrando en ese nivel un soporte histórico. Moreno proyecta que, en este ciclo, el precio realizado se ubicará en ese rango de $56K-$60K, atrayendo al precio de mercado hacia ese suelo.
La magnitud potencial de esta corrección es considerable. Una caída desde el ATH de $126,080 hasta, digamos, $56,000 representaría un drawdown de aproximadamente el 55%. Una perspectiva que, sin duda, enfriaría el entusiasmo de muchos.
Un Mercado Bajista ¿Más Benigno? Las Diferencias Clave con 2022
A pesar de lo severo que pueda sonar un pronóstico de caída del 55%, es crucial matizar esta visión con el contexto actual. Moreno mismo argumenta que, de confirmarse este escenario bajista, su naturaleza sería fundamentalmente diferente y potencialmente menos traumática que la de ciclos anteriores, especialmente el de 2022.
Estabilidad Estructural: Ausencia de Colapsos y Nueva Demanda Institucional
En primer lugar, la intensidad del drawdown sería menor en términos históricos. Los mercados bajistas anteriores, como los de 2018 y 2022, registraron caídas del 70% al 80% desde sus respectivos máximos históricos. Como el propio Moreno señaló, intentando ver el lado positivo: “esta sería solo como una caída del 55% desde el máximo histórico”.
En segundo lugar, y quizás lo más importante, es la ausencia de crisis sistémicas o contagio. El año 2022 fue definido por una serie de colapsos en cadena—Terra/Luna en mayo, Celsius en junio, FTX en noviembre—que destruyeron la confianza y amplificaron las ventas por pánico. En 2025, ese fantasma del “contagio” no se ha materializado, lo que aporta una estabilidad estructural al ecosistema que antes no existía.
Finalmente, nos enfrentamos a un panorama de demanda completamente nuevo. La acumulación constante por parte de grandes actores institucionales, facilitada por vehículos como los ETFs aprobados, proporciona un piso de demanda que antes era inexistente. Moreno destacó esta “demanda estructural” y el hecho de que estos grandes jugadores institucionales “no venden” de la misma manera reactiva que los inversores minoristas. El mercado es, en esencia, más sólido, con una base de participantes más diversa y proyectos más establecidos.
Conclusión: Navegando la Incertidumbre entre el Ciclo y los Nuevos Fundamentos
Nos encontramos, por tanto, en una encrucijada analítica. Por un lado, las señales técnicas cíclicas—el cruce bajista de la media móvil anual, el deterioro del Bull Score y la gravitación histórica hacia el precio realizado—apuntan hacia un mercado bajista con un posible fondo alrededor de los $58,000. Por otro, los fundamentos estructurales del ecosistema Bitcoin—ausencia de contagio, demanda institucional constante y un mercado más maduro—sugieren que cualquier descenso podría ser más moderado y ordenado que en el pasado.
Este análisis de CryptoQuant sirve como un contrapeso esencial a las predicciones alcistas predominantes para 2026, recordándonos la importancia de considerar todos los escenarios. La conclusión final es que, independientemente de la etiqueta que se le adjudique—”alcista” o “bajista”—el mercado de Bitcoin ha alcanzado una nueva etapa de madurez.
Para navegar esta incertidumbre, los inversores deben monitorizar de cerca los indicadores técnicos clave, como la media móvil anual y el precio realizado, sin perder de vista el hecho transformador de la demanda institucional. Esta última podría, en efecto, estar reescribiendo las reglas de los ciclos tradicionales.
La pregunta queda en el aire: ¿Cree que estos nuevos fundamentos institucionales serán suficientes para amortiguar la fuerza de un ciclo bajista histórico, o las métricas técnicas que han guiado a Bitcoin durante 15 años seguirán dictando, inexorablemente, su rumbo?




















