Bitcoin Enfrenta su Racha Mensual Bajista Más Larga en 8 Años: ¿Se Avecina un Rebote Histórico?
Analistas examinan datos mensuales, trimestrales y semanales, mientras debaten si el mercado actual se asemeja a 2018 o a 2022.
Bitcoin (BTC) se encamina a cerrar marzo con su quinto mes consecutivo de pérdidas, marcando la racha mensual bajista más prolongada desde 2018. Mientras los datos históricos sugieren que estos periodos han precedido a fuertes rebotes, el análisis de desempeños trimestrales y semanales recientes plantea un escenario más cauteloso, en un año que muchos anticipan como bajista.
La Racha Bajista Actual en Contexto Histórico
Según datos de la plataforma CoinGlass, Bitcoin registra una caída de aproximadamente el 15% en marzo, lo que se sumaría a cuatro meses previos de rendimiento negativo. Este sería el quinto mes consecutivo con pérdidas, configurando la racha mensual bajista más larga para el criptoactivo desde el periodo 2018/2019.
Este precedente histórico ofrece un ángulo optimista. Analistas de la firma macroeconómica Milk Road señalaron en una publicación en X que, durante el mercado bajista de 2018/19, Bitcoin experimentó una racha de 6 meses consecutivos en rojo. Sin embargo, aquel periodo fue seguido por una reversión masiva, con ganancias superiores al 316% en los siguientes cinco meses.
Si la historia se repite, la reversión comenzará el 1 de abril.
Perspectivas Contrarias: Lecciones del Bear Market de 2022
No obstante, otros datos recientes invitan a la prudencia. El mercado bajista de 2022 dejó una lección diferente: Bitcoin registró entonces 4 trimestres consecutivos con pérdidas, una racha que resultó en una caída total del 64%, desde aproximadamente $46,230 hasta alrededor de $16,500. Dado que, como reportó previamente Cointelegraph, muchos analistas esperan que 2026 sea un año de mercado bajista, existe el riesgo de que se repita un escenario de debilidad prolongada más allá de los datos mensuales.
Esta cautela se refuerza al observar gráficos de menor plazo. El analista conocido como Solana Sensei destacó en X que Bitcoin lleva actualmente una racha de 5 semanas consecutivas de pérdidas, la más larga desde 2022. En aquel año, la racha negativa se extendió hasta 9 semanas, periodo durante el cual el precio cayó desde cerca de $46,800 hasta aproximadamente $20,500. Este análisis sugiere que, considerando los marcos de tiempo semanales y trimestrales, las presiones bajistas podrían extenderse más de lo que un simple paralelo histórico mensual indicaría.
Un Mercado “Fundamentalmente Diferente”
Frente a estas comparaciones, el veterano analista Sykodelic argumenta que el contexto actual es único. En su análisis técnico compartido en X, sostuvo que el mercado actual es “fundamentalmente diferente”. Una de sus razones clave es el comportamiento del Índice de Fuerza Relativa (RSI) mensual, un indicador de impulso.
Sykodelic señaló que el RSI mensual de Bitcoin ya alcanzó niveles mínimos similares a los observados en los fondos de mercado de 2015 y 2018. Explicó que, a diferencia de ciclos anteriores, la fase alcista previa no mostró una expansión claramente sobrecomprada en este indicador, por lo que esperar una contracción simétrica típica sería erróneo.
Esto es otra situación en la que nos parecemos mucho más a 2020 que a cualquier otro periodo. No veo nada que me diga que estamos en el mismo tipo de mercado bajista que hemos tenido antes…
Su perspectiva implica que el posible fondo del ciclo y la posterior recuperación podrían tomar por sorpresa a los operadores que esperan un patrón idéntico al pasado.
Conclusión: Un Escenario de Incertidumbre y Vigilancia
El panorama para Bitcoin presenta un escenario de incertidumbre marcado por interpretaciones divergentes de los datos. Por un lado, la racha mensual negativa ofrece un paralelo histórico con 2018 que alimenta la esperanza de un rebote significativo. Por otro, el desempeño trimestral y semanal reciente, junto con análisis técnicos que señalan las singularidades del ciclo actual, pintan un cuadro más complejo y cauteloso.
El debate subraya la naturaleza no predictiva de los análisis históricos y la importancia de considerar múltiples marcos de tiempo y perspectivas en un entorno de mercado incierto. Los inversores y analistas permanecen atentos a si los próximos meses confirmarán un patrón de reversión histórica o si, efectivamente, el mercado ha entrado en una fase con dinámicas propias.




















