Bitcoin: ¿Fin de los Ciclos Especulativos? Un Ejecutivo Predice una Década de Crecimiento “Fuerte pero No Espectacular”
El primer trimestre de 2025 encuentra al mercado de criptoactivos en un estado de reflexión. Bitcoin, tras alcanzar un máximo histórico de 125.100 dólares en octubre de 2024, ha experimentado una corrección significativa, cotizando en torno a los 87.000 dólares. Esta caída, de aproximadamente un 30%, ha sembrado dudas entre los inversores: ¿hemos presenciado el pico de otro ciclo clásico de cuatro años, marcado por fuertes subidas y caídas estrepitosas? ¿O estamos ante el amanecer de una nueva fase para el activo digital?
Una perspectiva influyente, expuesta por Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, en CNBC, sugiere que Bitcoin está entrando en una era de “crecimiento constante” para la próxima década. Este artículo analiza esta tesis, la contrasta con otras visiones del mercado y examina los factores clave que podrían definir el futuro de Bitcoin hasta 2035.
Matt Hougan y la Visión de un Crecimiento Sostenido para Bitcoin
La tesis central que propone Matt Hougan es clara y rompe con la narrativa tradicional de los ciclos especulativos. Su declaración es el eje de esta nueva perspectiva: “Creo que estamos en un ascenso constante de 10 años con rentabilidades fuertes. No son rentabilidades espectaculares, [sino] fuertes, con menor volatilidad, algunos altibajos”.
Este concepto de “grind upward” o ascenso constante implica un cambio de paradigma. “Fuertes pero no espectaculares” se entiende al compararlo con los rendimientos históricos, donde en ciclos anteriores no era raro ver apreciaciones superiores al 1000% desde los mínimos. Hougan visualiza un camino de apreciación más moderado, pero sostenido en el tiempo.
Es significativo que, a pesar de la corrección actual, mantenga su pronóstico de julio de 2024, afirmando que “Creo que el próximo año subirá”, anticipando un 2026 positivo para Bitcoin.
La Incertidumbre del Ciclo: ¿Patrón Roto o Solo Transformado?
Este optimismo a largo plazo choca con la visión de quienes aún observan el mercado a través del prisma del ciclo de cuatro años. Por un lado, están analistas como Sebastian Beau, CIO de ReserveOne, y el veterano trader Peter Brandt, quienes señalan que el pico de octubre de 2024 coincide con el timing típico de máximos de ciclos anteriores. Brandt incluso ha pronosticado una posible caída hasta los 60.000 dólares para el tercer trimestre de 2026, alineándose con la idea de una fase bajista prolongada.
Frente a esto, Hougan defiende la idea de un “ciclo muerto” o profundamente transformado. Argumenta que la venta minorista, anticipándose al supuesto fin de ciclo, fue la causante de la caída de fin de 2024. El elemento disruptor que, según él, ha cambiado las reglas del juego es la “compra institucional lenta y persistente”.
Un dato crucial respalda esta visión: la corrección actual es de aproximadamente un 30%, muy por debajo de las caídas típicas del 60% o más que caracterizaron los ciclos anteriores. Esta resistencia a la baja se atribuye directamente al soporte proporcionado por el capital institucional.
Instituciones vs. Minoristas: Cómo Cambia el Perfil del Inversor de Bitcoin
El corazón del nuevo paradigma de Bitcoin reside en la transformación de su base de inversores. El comportamiento tradicional del inversor minorista (“retail”) ha sido reactivo y emocional, impulsado por ciclos de hype y noticias a corto plazo, lo que exacerbaba la volatilidad.
En contraste, el inversor institucional actúa de manera estratégica, moviéndose lentamente (“slow-moving”) y basando sus decisiones en la asignación de activos a largo plazo. Este flujo constante de capital institucional no busca timing del mercado, sino exposición al activo.
Su impacto es doble: amortigua las caídas severas, reduciendo la volatilidad a la baja, y establece un piso de precio progresivamente más alto, construyendo la base para el “ascenso constante” que predice Hougan.
Política y Regulación: ¿Qué Más Puede Ocurrir Tras 2025?
El año 2025 comenzó con un repunte alcista para Bitcoin, que alcanzó máximos cercanos a los 109.000 dólares tras la investidura del presidente Trump, impulsado por las expectativas de un marco regulatorio más favorable.
Sin embargo, tanto Hougan como Beau coinciden en que el mayor catalizador político-regulatorio podría estar ya descontado. Hougan señala que “No hay mucho más que puedan hacer marginalmente por Bitcoin”, refiriéndose a la administración actual. La clarificación fundamental —el tratamiento de Bitcoin como “commodity” por parte de la SEC— ya se ha producido.
Como resume Beau, “Sabemos que es un activo commodity y eso ha sido especificado por la SEC”. En consecuencia, el crecimiento futuro dependerá menos de nuevos anuncios políticos sorpresa y más de la adopción orgánica, la integración en productos financieros tradicionales y la utilidad demostrada.
El Panorama de Bitcoin a Inicios de 2025: Números y Sentimiento
Para contextualizar el debate, es crucial observar los datos actuales. A inicios de 2025, Bitcoin cotiza alrededor de los 87.818 dólares, mostrando una variación negativa de aproximadamente -3.81% en los últimos 30 días.
Se encuentra a una distancia significativa de su máximo histórico de octubre (125.100 dólares), con una corrección del 30%, pero muy por encima de los mínimos de ciclos anteriores. Este panorama refleja un mercado en un período de consolidación e incertidumbre, digiriendo los fuertes movimientos alcistas de los últimos años y buscando una nueva dirección en un entorno regulatorio más definido.
Conclusión: Bitcoin Madura, ¿Hacia un Futuro de Crecimiento Constante?
En resumen, la tesis de Matt Hougan pinta un futuro donde Bitcoin completa su transición desde un activo especulativo de ciclos violentos hacia un activo de crecimiento más estable y predecible, respaldado por la entrada constante de capital institucional.
Si bien persisten riesgos y visiones contrapuestas, como la predicción bajista de Peter Brandt, el debate mismo señala una maduración del mercado. El mensaje para el inversor es claro: la próxima década (2025-2035) podría no ofrecer las ganancias explosivas y espectaculares del pasado, pero sí podría trazar un camino de apreciación fuerte, constante y menos volátil.
Este perfil resulta atractivo para un espectro más amplio de inversores. En esencia, la clásica “montaña rusa” de Bitcoin podría estar cediendo el paso a un “ascenso en teleférico”: un viaje hacia arriba con vistas claras, menos sobresaltos, pero con un destino de mayor altitud. La pregunta final para cada inversor es adaptar su estrategia a este posible nuevo horizonte.
















