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Bolivia evalúa reconocer USDT de Tether como moneda de pago ante la fuerte escasez de dólares

Arturo Trenard Arturo Trenard · · 6 min de lectura

Bolivia evalúa reconocer USDT de Tether como moneda de pago ante la fuerte escasez de dólares

El país sudamericano busca en las criptomonedas estables una alternativa legal para aliviar la crisis cambiaria y facilitar el comercio, según reportes oficiales.

La Paz, 2026. – Bolivia se encuentra evaluando una medida sin precedentes en la región: reconocer la stablecoin USDT, emitida por Tether, como un medio de pago oficial o permitido, en un esfuerzo por mitigar la aguda escasez de dólares estadounidenses que enfrenta la economía del país. La iniciativa, reportada por fuentes gubernamentales, busca ofrecer una alternativa digital estable para transacciones comerciales, remesas y ahorro, en medio de una crisis de liquidez que se ha intensificado en los últimos años.

De concretarse, esta sería una de las primeras regulaciones formales que permita el uso cotidiano de una criptomoneda estable en América Latina, marcando un giro significativo en la política financiera del país.

Contexto y antecedentes

La crisis del dólar en Bolivia

Bolivia atraviesa desde 2023 una severa escasez de dólares estadounidenses, situación que se ha agravado hacia 2026. Las reservas internacionales del país han caído a niveles críticos, producto de restricciones cambiarias, controles de capital y una creciente falta de confianza en el boliviano como moneda de resguardo.

Esta crisis ha afectado directamente al comercio exterior, las importaciones y la capacidad de los ciudadanos para realizar transacciones en divisas. El tipo de cambio oficial se ha distanciado significativamente del paralelo, generando un mercado negro de dólares que encarece las operaciones.

Posición histórica frente a las criptomonedas

Bolivia fue uno de los primeros países en América Latina en prohibir el uso de criptomonedas en 2014, argumentando riesgos de lavado de dinero y especulación financiera. Sin embargo, entre 2024 y 2025 el gobierno comenzó a flexibilizar su postura, permitiendo la compraventa de activos digitales a través de entidades autorizadas.

La evaluación actual del USDT representa un paso adicional en ese proceso de apertura, aunque con un enfoque distinto: no se trata solo de permitir la inversión, sino de habilitar su uso como instrumento de pago cotidiano.

La propuesta del USDT

¿Qué propone exactamente el gobierno boliviano?

La medida en evaluación contempla reconocer al USDT como un instrumento de pago electrónico o similar, lo que permitiría que comercios, empresas y personas físicas puedan aceptar esta stablecoin para pagar bienes y servicios. A diferencia del esquema actual, donde las criptomonedas solo pueden ser compradas y vendidas como activos de inversión, la nueva regulación buscaría integrarlas al sistema de pagos tradicional.

Según fuentes de Cointelegraph, las autoridades financieras —incluyendo el Banco Central de Bolivia (BCB) y la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)— están analizando los marcos legales necesarios para implementar esta medida, que requeriría la modificación de normativas existentes o la emisión de nuevos decretos.

¿Por qué USDT y no otra criptomoneda?

La elección del USDT responde a su característica principal: es una stablecoin, es decir, una criptomoneda estable cuyo valor está anclado 1:1 al dólar estadounidense. Esto la convierte en un sustituto digital directo del dólar físico, eliminando la volatilidad que afecta a criptomonedas como bitcoin o ethereum.

USDT ya cuenta con una amplia adopción en América Latina, especialmente para remesas y ahorro en países como Argentina, Venezuela y Colombia. En el caso boliviano, su uso podría aliviar la presión sobre el dólar físico al ofrecer una alternativa digital respaldada por la misma moneda de referencia.

Detalles de implementación

Aunque no se han divulgado detalles específicos sobre la implementación, se espera que la regulación incluya:

  • Registro obligatorio de comercios y usuarios (procesos de identificación o KYC).
  • Límites en montos de transacción para prevenir el lavado de dinero.
  • Supervisión por parte de la ASFI o el BCB.
  • Posibles obligaciones impositivas vinculadas a las operaciones.

Reacciones y perspectivas

Apoyos y críticas potenciales

La propuesta ha generado reacciones divididas en el ámbito económico y político. Sectores empresariales y exportadores ven en el USDT una solución rápida para operar sin depender del dólar físico, especialmente para importaciones y pagos internacionales. Argumentan que permitiría cerrar la brecha cambiaria sin necesidad de emitir más bolivianos, lo que ayudaría a controlar la inflación.

Por otro lado, analistas financieros y organismos de control advierten sobre los riesgos inherentes: posible incremento de operaciones de lavado de dinero, pérdida de control monetario por parte del Estado y fuga de capitales hacia activos digitales no regulados. Algunos sectores políticos han solicitado un debate amplio antes de aprobar la medida.

Hasta el momento, el gobierno no ha emitido declaraciones oficiales adicionales sobre el estado de la evaluación.

Comparativa regional

El uso de USDT y otras stablecoins ha crecido significativamente en América Latina, aunque con distintos niveles de regulación:

  • El Salvador adoptó bitcoin como moneda de curso legal en 2021, pero no ha extendido ese reconocimiento a stablecoins.
  • Argentina es uno de los mayores usuarios de USDT a nivel global, pero su uso es principalmente informal, como refugio de valor frente a la inflación y el control de cambios.
  • Venezuela también utiliza stablecoins como alternativa al bolívar, aunque en un contexto de hiperinflación y restricciones financieras.

De aprobarse la medida, Bolivia se convertiría en el primer país de la región en regular formalmente el USDT como medio de pago cotidiano, a diferencia del uso mayoritariamente informal en otras naciones.

Conclusión y próximos pasos

La decisión final sobre el reconocimiento del USDT como medio de pago en Bolivia está aún en evaluación y requiere de un marco legal formal, ya sea a través de una ley, decreto supremo o resolución del Banco Central. Fuentes cercanas al proceso indican que se espera un anuncio en las próximas semanas.

De aprobarse, la medida podría aliviar parcialmente la presión cambiaria y ofrecer una herramienta financiera adicional a ciudadanos y empresas. Sin embargo, también plantea desafíos regulatorios significativos, especialmente en materia de supervisión de transacciones y prevención de ilícitos.

El caso boliviano será observado con atención por otros países de la región que enfrentan problemas similares de escasez de divisas y buscan alternativas innovadoras para sus sistemas financieros.

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