BTQ Lanza Testnet Cuántico de Bitcoin: Así se Mide el Riesgo para las “Monedas Antiguas”
BTQ Technologies lanzó el 12 de enero una red de pruebas denominada “Bitcoin Quantum”, un entorno experimental para probar firmas digitales resistentes a la computación cuántica sin modificar la red principal de Bitcoin. Este testnet, que sustituye el esquema de firma ECDSA por el estándar ML-DSA (FIPS 204) del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE.UU. (NIST), sirve para analizar los compromisos técnicos de una migración post-cuántica, destacando que el riesgo principal se concentra en las “monedas antiguas” cuyas claves públicas ya están visibles en la cadena de bloques.
El Lanzamiento del Bitcoin Quantum Testnet: Un Laboratorio Post-Cuántico
La empresa de investigación BTQ Technologies anunció el lanzamiento de su red de pruebas “Bitcoin Quantum”. Su objetivo declarado es experimentar con firmas criptográficas post-cuánticas en un entorno que replica a Bitcoin, sin interferir en la gobernanza o el funcionamiento de su red principal.
El cambio técnico fundamental de este testnet es el reemplazo completo del algoritmo de firma ECDSA (Elliptic Curve Digital Signature Algorithm), utilizado por Bitcoin desde su creación, por el estándar ML-DSA (Module-Lattice Digital Signature Algorithm). La red es un fork o bifurcación basada en el código de Bitcoin Core.
Este cambio conlleva los primeros compromisos técnicos visibles. Las firmas generadas con ML-DSA son entre 38 y 72 veces más grandes que las firmas ECDSA actuales. Para acomodar este aumento masivo en el tamaño de los datos, el testnet de BTQ ha elevado el límite de tamaño de bloque a 64 Mebibytes (MiB), creando un banco de pruebas completo que incluye carteras, minería y un explorador de bloques.
Entendiendo la Amenaza Cuántica Real para Bitcoin
El modelo de amenaza cuántica considerado más relevante por expertos no se centra en adivinar claves privadas, sino en derivarlas matemáticamente a partir de una clave pública conocida. La condición necesaria para este ataque es que la clave pública esté expuesta en la blockchain.
El mecanismo teórico utilizaría un futuro ordenador cuántico a gran escala y tolerante a fallos ejecutando el algoritmo de Shor, capaz de resolver el problema del logaritmo discreto en el que se basa la seguridad de ECDSA. Existen dos tipos de exposición: la de largo plazo, para claves ya visibles permanentemente en la cadena (el principal riesgo para monedas antiguas), y la de corto plazo, durante la breve ventana entre la difusión de una transacción no confirmada y su inclusión en un bloque.
Es crucial contextualizar que no existe un riesgo inmediato, ya que la tecnología cuántica actual no posee la capacidad ni la corrección de errores necesaria para esta tarea.
El Foco del Riesgo: Dónde se Concentra el “BTC Antiguo” Vulnerable
El riesgo se concentra en tipos específicos de salidas de transacción (UTXOs) que colocan la clave pública directamente en el script de bloqueo (ScriptPubKey). Los tres tipos principales son: Pay-to-Public-Key (P2PK), Pay-to-Multisig (P2MS) y Pay-to-Taproot (P2TR) cuando se utiliza la ruta de gasto por clave (key-path).
La distribución de este riesgo es desigual. Según el análisis presentado por BTQ:
- P2PK: Representa solo el 0.025% de los UTXOs, pero bloquea aproximadamente el 8.68% del valor total, unos 1,720,747 BTC, correspondientes principalmente a monedas de la era de Satoshi que han permanecido inactivas.
- P2MS: Abarca alrededor del 1.037% de los UTXOs, pero asegura un valor insignificante de aproximadamente 57 BTC.
- P2TR: Es el tipo más común, con cerca del 32.5% de los UTXOs, pero solo representa el 0.74% del valor total, unos 146,715 BTC.
Un factor que amplifica el riesgo es la reutilización de direcciones. Cada vez que se reutiliza una dirección Bitcoin para recibir fondos, se expone nuevamente la clave pública, transformando una potencial exposición de corto plazo en una de largo plazo. BTQ estima que, considerando este y otros factores, unos 6.26 millones de BTC podrían considerarse en riesgo por exposición de clave pública.
El Camino Hacia una Mitigación en Bitcoin: Preparación y Coordinación
El primer paso en la discusión comunitaria se centra en la observabilidad y la reducción de la exposición estructural. La idea central es que el riesgo es histórico y no aplica de manera uniforme a todas las monedas. Paralelamente, se exploran propuestas técnicas que no comprometen la elección de un algoritmo post-cuántico específico.
Un ejemplo concreto es la propuesta BIP 360, conocida como Pay-to-Tapscript-Hash (P2TSH). Su objetivo es modificar el funcionamiento de Taproot para eliminar la ruta de gasto por clave (que depende de ECDSA/Schnorr), dejando activa únicamente la ruta por script, lo que evitaría la exposición de la clave pública. Esta propuesta forma parte de una familia de ideas denominadas “hash-only”.
El gran desafío práctico trasciende la criptografía: es un problema de capacidad y coordinación. El cuello de botella será el espacio en bloque (blockspace). Un análisis de la firma River señala que cualquier línea de tiempo realista para una migración post-cuántica es extremadamente sensible a la capacidad que la red pueda y decida asignar a este proceso. Cualquier cambio futuro se presentaría como un complejo problema de coordinación que debe equilibrar conservadurismo, compatibilidad con el sistema existente y coste para los usuarios.
Conclusión: Lo que el Testnet de BTQ Realmente Revela
El experimento de BTQ pone de relieve dos puntos clave. Primero, que el riesgo cuántico creíble para Bitcoin está intrínsecamente ligado a la exposición previa de claves públicas, de ahí el foco en las “monedas antiguas” y en desincentivar la reutilización de direcciones. Segundo, que un Bitcoin post-cuántico es, ante todo, un problema de ingeniería y coordinación a gran escala, como ilustran los compromisos en el tamaño de las transacciones y la necesidad de ajustar límites en el testnet.
Este lanzamiento funciona como un recordatorio necesario: la red de pruebas es un banco de pruebas para medir costes y desafíos técnicos, no una demostración de que Bitcoin sea vulnerable a corto plazo. La principal limitante sigue siendo el estado actual de la tecnología cuántica, que aún debe superar enormes obstáculos en corrección de errores y escalabilidad antes de representar una amenaza práctica.




















