Casa Blanca amenaza con retirar apoyo a ley de cripto tras enfrentamiento con Coinbase
La Casa Blanca estaría considerando retirar por completo su respaldo al proyecto de ley Digital Asset Market Clarity Act, luego de que Coinbase retirara su apoyo al borrador actual. Según un reporte de la periodista Eleanor Terrett de Fox Business, funcionarios de la administración Trump están furiosos por la decisión “unilateral” de la exchange y condicionan el futuro de la legislación a que Coinbase regrese a negociar un compromiso sobre los rendimientos de las stablecoins.
Una retirada que provoca una crisis
De acuerdo con el reporte, que cita a una fuente cercana a la administración, la Casa Blanca se sintió tomada por sorpresa y reaccionó con furia ante la acción de Coinbase, calificándola como un “rug pull” contra la propia administración y la industria. La fuente fue contundente al señalar la autoría del proyecto de ley: “Esta es la ley del presidente Trump al final del día, no de Brian Armstrong”, en referencia al CEO de Coinbase.
La postura de la administración es clara: su apoyo continuado al Digital Asset Market Clarity Act, también conocido como CLARITY Act, depende de que Coinbase retorne a la mesa de negociaciones y acepte llegar a un acuerdo en las disposiciones sobre los rendimientos de las stablecoins. Este compromiso, según la fuente, debe satisfacer los intereses del sector bancario tradicional.
Las razones de Coinbase: por qué prefiere “ninguna ley”
La postura de Coinbase se hizo pública el miércoles previo al reporte, cuando su CEO, Brian Armstrong, anunció que la compañía retiraba su apoyo al borrador actual de la ley. Armstrong argumentó que el texto, en su estado presente, sería perjudicial. “Preferiríamos no tener ley que una mala ley. Esperemos que todos podamos llegar a un mejor borrador”, declaró.
Preocupaciones regulatorias y de innovación
La empresa alega que la legislación, tal como está redactada, crearía una prohibición de facto de las acciones tokenizadas e impondría restricciones excesivamente amplias para el sector de las finanzas descentralizadas (DeFi). Además, expresó inquietud porque otorgaría al gobierno un mayor acceso a los registros financieros, afectando potencialmente la privacidad, y debilitaría el rol de la Comisión de Comercio de Futuros (CFTC) en favor de una mayor concentración de poder regulatorio en la Comisión de Bolsa y Valores (SEC).
El punto crítico de las stablecoins
El desacuerdo más profundo, y el que parece ser el núcleo del conflicto actual, gira en torno a las stablecoins. Armstrong advirtió que el borrador actual “mataría las recompensas” asociadas a estos activos. Desde la perspectiva de la industria cripto, la ley busca proteger a los bancos tradicionales de la competencia. El argumento bancario, citado en el reporte, sostiene que permitir rendimientos de alrededor del 5% en stablecoins podría provocar salidas masivas de depósitos de las cuentas de ahorro tradicionales.
La industria dividida: apoyos y críticas a la postura de Coinbase
La reacción dentro de la comunidad cripto a la movida de Coinbase no ha sido unánime. Mientras algunos aplauden la firmeza de la exchange, otros critican su estrategia.
Una voz de apoyo provino de Nic Carter, cofundador de la firma de análisis Coin Metrics, quien en redes sociales respondió al argumento bancario sobre los depósitos diciendo: “Entonces los bancos deberían dejar de intentar joder a todos”. Esta postura refleja la acusación de que legisladores e instituciones tradicionales priorizan proteger a los actores establecidos en detrimento de la innovación.
Por otro lado, han surgido críticas desde dentro del ecosistema hacia Coinbase. Algunos comentaristas argumentan que la exchange se excedió en su influencia y no debería tener un poder de veto efectivo sobre una legislación que afecta a toda una industria.
Contexto y lo que está en juego
El Digital Asset Market Clarity Act es una propuesta legislativa destinada a establecer un marco regulatorio claro para los criptoactivos en Estados Unidos. Su avance se enmarca en un contexto donde la industria ha criticado repetidamente a la SEC por su enfoque basado principalmente en acciones de cumplimiento coercitivo (enforcement), en lugar de proporcionar reglas del juego definidas.
El enfrentamiento entre la Casa Blanca y la mayor exchange de criptoactivos del país ocurre en un año donde la legislación cripto es un tema político clave. Este conflicto pone en riesgo la posibilidad de contar con un marco regulatorio federal largamente esperado por gran parte del sector, pero cuyos detalles técnicos —especialmente aquellos que tocan intereses económicos contrapuestos, como los rendimientos de las stablecoins— generan profundos desacuerdos que ahora amenazan con descarrilar todo el proceso.




















