CEO de Cripto Condenado a 20 Años por Esquema Ponzi de $200 Millones en Bitcoin
Ramil Ventura Palafox, de Praetorian Group International, defraudó a decenas de miles de inversionistas con falsas promesas de ganancias diarias, según el Departamento de Justicia de EE.UU.
Un juez federal en Virginia ha impuesto una sentencia de 20 años de prisión a Ramil Ventura Palafox, director ejecutivo de Praetorian Group International (PGI), por operar un masivo esquema Ponzi de criptomonedas que defraudó más de $200 millones a decenas de miles de inversionistas. El Departamento de Justicia estadounidense detalló que el esquema, activo entre 2019 y 2021, prometía rendimientos diarios irreales del trading de Bitcoin mientras desviaba fondos para gastos personales de lujo.
Los Fundamentos del Fraude y la Sentencia
Un tribunal federal en el Distrito Este de Virginia dictó recientemente la condena de 20 años de prisión contra Ramil Ventura Palafox, de 61 años y con doble ciudadanía estadounidense y filipina. El fundador y CEO de Praetorian Group International (PGI) fue declarado culpable de cargos por fraude electrónico y lavado de dinero.
Las autoridades federales calificaron la operación como un “esquema Ponzi” que se mantuvo activo desde diciembre de 2019 hasta octubre de 2021. El Departamento de Justicia describió el esquema como un Ponzi que “falsamente prometía rendimientos diarios de hasta el 3%” a partir de supuestas operaciones de trading con Bitcoin.
La Magnitud del Daño: Cifras y Víctimas
La Fiscalía de los Estados Unidos para el Distrito Este de Virginia cuantificó el alcance económico del fraude. La operación fraudulenta logró recaudar más de $201 millones de decenas de miles de inversionistas.
Esta suma incluyó una cantidad significativa en criptomonedas, específicamente al menos 8,198 Bitcoin (BTC), que en el momento de las inversiones tenían un valor aproximado de $171.5 millones. Según los documentos judiciales, las pérdidas totales para las víctimas ascienden a un mínimo de $62.7 millones.
El Mecanismo del Engaño y el Desfalco
La Fachada de Inversión Legítima
Para atraer a los inversionistas, Palafox y PGI afirmaban que la empresa realizaba trading de Bitcoin a gran escala, generando ganancias consistentes. Los fiscales explicaron que los inversores eran engañados a través de un portal en línea que mostraba falsamente ganancias estables, creando la ilusión de un crecimiento constante en sus cuentas.
La estrategia de reclutamiento se basaba en una estructura de marketing multinivel, que ofrecía incentivos por referir a nuevos participantes.
La Realidad del Esquema Ponzi y el Gasto Personal
La realidad, según la investigación, era que PGI no realizaba actividades comerciales a un nivel que pudiera respaldar los rendimientos prometidos. En su lugar, operaba como un esquema Ponzi clásico, utilizando el dinero de los nuevos inversionistas para pagar los supuestos rendimientos a los participantes anteriores.
Mientras tanto, una parte sustancial de los fondos fue desviada para financiar el estilo de vida de lujo de Palafox. El Departamento de Justicia detalló que usó $3 millones para comprar vehículos de lujo, más de $6 millones en propiedades residenciales en Las Vegas y Los Ángeles, y cientos de miles de dólares en suites penthouse y compras minoristas de alta gama. Además, transfirió al menos $800,000 en efectivo y 100 Bitcoin a un familiar.
Acción Legal Coordinada y Alcance Internacional
La respuesta legal contra Praetorian Group International fue coordinada y escalonada. En abril de 2025, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) presentó una denuncia civil alegando que PGI tergiversaba su actividad comercial real y utilizaba el dinero de nuevos inversores para pagar a los antiguos. La SEC también mencionó en su denuncia que la empresa promocionaba una “plataforma de trading impulsada por IA”.
Posteriormente, los fiscales federales en Virginia presentaron cargos criminales por fraude electrónico y lavado de dinero, que culminaron con la reciente sentencia de 20 años.
El caso tuvo un alcance internacional. En 2021, las autoridades ya habían incautado el sitio web de la empresa, y operaciones relacionadas en el Reino Unido también fueron clausuradas, lo que indica un escrutinio regulatorio transfronterizo. El Departamento de Justicia indicó que las víctimas del fraude pueden ser elegibles para recibir restitución y las dirigió al sitio web de la Fiscalía del Distrito Este de Virginia para presentar sus reclamos.
Contexto y Relevancia
Este caso se erige como uno de los fraudes relacionados con criptomonedas más grandes de los últimos años, tanto por el número de inversionistas afectados como por el volumen de fondos involucrados. Ejemplifica la creciente coordinación entre agencias regulatorias y de justicia, como el DOJ y la SEC, en la persecución de fraudes financieros complejos dentro del sector de los activos digitales.
La sentencia sirve como un recordatorio contundente para los inversores sobre los riesgos inherentes a los esquemas que prometen rendimientos anormalmente altos y consistentes, una característica clásica y recurrente de las estafas tipo Ponzi.




















