China logra extradición desde Camboya de Li Xiong, ex presidente del Huione Group, por lavado de dinero con criptomonedas
Li Xiong, ex presidente del Huione Group y miembro clave de una red que facilitaba el movimiento de dinero para estafas con criptomonedas en Asia, fue extraditado desde Camboya a China el 1 de abril de 2026. Las autoridades chinas lo acusan de fraude y lavado de dinero vinculado a uno de los mercados ilícitos en línea más grandes del mundo. Su captura se produce tres meses después del arresto del líder del sindicato, Chen Zhi, según informó el periódico Ta Kung Wen Wei de Hong Kong.
La operación de extradición y los cargos
Un grupo de trabajo del Ministerio de Seguridad Pública de China, con el apoyo de las autoridades camboyanas, escoltó a Li Xiong desde Phnom Penh hasta China. El individuo enfrentará cargos por fraude y lavado de dinero en el país, de acuerdo con una declaración oficial del Ministerio publicada en su cuenta de WeChat y citada por el medio hongkonés. La operación marca un paso significativo en la persecución de esta red criminal transnacional.
El rol de Li Xiong y la magnitud del Huione Group
Li Xiong, descrito como un “miembro clave central” del sindicato criminal de Chen Zhi, se desempeñó como ex presidente del Huione Group. Esta entidad operaba un mercado ilícito en línea que, según las investigaciones, manejó más de 89 mil millones de dólares en activos de criptomonedas. Su función principal era servir a centros de estafa con base en Camboya, los cuales se especializaban en fraudes de inversión, incluido el esquema conocido como “pig butchering” o “matanza de cerdos”, diseñado para robar criptomonedas a víctimas de todo el mundo.
Contexto internacional y acciones previas contra la red
La extradición de Li Xiong se enmarca dentro de una ofensiva internacional más amplia contra la red criminal asociada a Chen Zhi y al Huione Group.
El caso del líder Chen Zhi y la incautación récord
Tres meses antes de esta extradición, las autoridades arrestaron a Chen Zhi, identificado como la cabeza del Prince Group, conglomerado bajo el cual opera el Huione Group. Un hito crucial en este caso ocurrió en octubre de 2025, cuando el Departamento de Justicia de los Estados Unidos incautó 127,271 Bitcoin (BTC) vinculados a Chen Zhi, con un valor en ese momento de más de 15 mil millones de dólares, en una de las mayores confiscaciones de criptoactivos de la historia.
Sanciones financieras de EE.UU.
En paralelo, también en octubre de 2025, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos tomó medidas contra el Huione Group. La agencia ordenó a los bancos estadounidenses cortar los pagos y cerrar las cuentas vinculadas a esta organización, buscando estrangular sus flujos financieros ilícitos.
Advertencia a otros miembros y persecución continua
Las autoridades chinas, citadas por Ta Kung Wen Wei, señalaron que varios miembros del sindicato de Chen Zhi han sido llevados ante la justicia “uno tras otro”. En un comunicado oficial, emitieron una firme advertencia a los demás fugitivos.
“Las autoridades de seguridad pública continuarán intensificando los esfuerzos para capturar a los fugitivos… al mismo tiempo, advierten una vez más a los criminales que reconozcan la situación, se detengan antes de que sea demasiado tarde, se entreguen lo antes posible y luchen por un tratamiento benigno”.
Este mensaje subraya un llamado a la rendición voluntaria para optar a una posible atenuación de penas.
Conclusión: un golpe a las estafas cripto transnacionales
La extradición de Li Xiong desde Camboya representa un avance sustancial en la desarticulación de una sofisticada red criminal transnacional dedicada al fraude y al lavado de dinero a través de criptomonedas. Las operaciones del Huione Group, con un volumen de transacciones ilícitas valorado en decenas de miles de millones de dólares y víctimas en todo el mundo, ilustran el alcance global de este tipo de delitos. Este caso destaca los esfuerzos de coordinación internacional, involucrando acciones de China, Camboya y agencias estadounidenses como el Departamento de Justicia y FinCEN. La persistente persecución judicial envía un claro mensaje sobre la determinación de las autoridades para combatir el crimen organizado en el ecosistema de las criptomonedas.
