CONSOB advierte a ‘finfluencers’ en Italia: las normas de la UE sobre publicidad e inversión rigen también para el contenido de criptomonedas
El regulador del mercado de valores italiano, CONSOB, ha amplificado una advertencia de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) dirigida a los influencers financieros en redes sociales. La comunicación subraya que las normas de la Unión Europea sobre recomendaciones de inversión y publicidad se aplican íntegramente al contenido sobre criptoactivos y esquemas de “enriquecimiento rápido”, recordando a los creadores su responsabilidad legal incluso si no son profesionales financieros.
El mensaje central de CONSOB y la ESMA para los creadores
La ficha informativa difundida por CONSOB, originalmente publicada por la ESMA, establece un marco claro de obligaciones y advertencias para los denominados “finfluencers”.
Responsabilidad legal y advertencia de riesgos
El documento señala que la promoción de productos financieros complejos o de alto riesgo, como contratos por diferencia (CFDs), forex, futuros o criptomonedas volátiles, debe llevar aparejada una advertencia expresa: los inversores pueden perder el 100% de su capital. Los influencers son legalmente responsables de sus publicaciones, independientemente de su formación financiera.
“Promover un producto o servicio financiero no es como promover zapatos o relojes”, advierte la ESMA.
Reglas claras sobre publicidad y asesoramiento
La guía establece que cualquier colaboración pagada o contenido publicitario debe estar claramente etiquetado como tal. Asimismo, advierte que los descargos de responsabilidad breves, como la frase “esto no es un consejo financiero”, no son suficientes para anular las obligaciones regulatorias si el contenido se interpreta como una recomendación. Ofrecer consejos de inversión personalizados sin poseer la licencia correspondiente puede constituir asesoramiento financiero regulado.
Consejos para inversores y creadores
Tanto CONSOB como la ESMA instan a los usuarios a desconfiar de las promesas de “enriquecimiento rápido” o retornos garantizados. A los influencers, les recomiendan verificar que las empresas con las que colaboran estén debidamente autorizadas por las autoridades competentes, una medida crucial para evitar convertirse en facilitadores de estafas.
El contexto europeo: la red regulatoria se estrecha
La acción de CONSOB se enmarca en un esfuerzo coordinado a nivel europeo para regular la actividad de los influencers en el ámbito financiero.
Acciones previas de la ESMA
La ESMA ya había abordado el tema de las recomendaciones de inversión en redes sociales en una declaración pública de octubre de 2021, enmarcándolo dentro del Reglamento sobre Abuso de Mercado (MAR). Las posibles sanciones por infracciones pueden incluir multas administrativas de hasta 5 millones de euros para personas físicas, con la posibilidad adicional de procesamiento penal en algunos estados miembros.
Ejemplos de reguladores nacionales
Otros reguladores europeos ya han tomado medidas específicas. En Francia, la Autoridad de los Mercados Financieros (AMF) y la Autoridad de Regulación Profesional de la Publicidad (ARPP) lanzaron un “Certificado de Influencia Responsable”, un esquema de formación obligatorio para influencers que promocionen productos financieros. En el Reino Unido, la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) finalizó en 2024 su guía sobre promociones financieras en redes sociales, advirtiendo que las promociones no autorizadas pueden considerarse ilegales.
Casos emblemáticos: la represión a celebridades e influencers
Este enfoque regulatorio refleja una reacción más amplia contra el bombo publicitario creado por celebridades en torno a productos de inversión riesgosos, que ha derivado en acciones legales de alto perfil.
Uno de los casos más sonados fue el de la empresaria Kim Kardashian. En 2022, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) la multó con 1,26 millones de dólares por promocionar en Instagram los tokens EthereumMax sin revelar adecuadamente que había recibido un pago de 250.000 dólares por la publicación.
Otro ejemplo significativo es la demanda colectiva presentada en 2023 contra un grupo de “influencers de FTX”. La demanda, que buscaba 1.000 millones de dólares en compensación, alegaba que YouTubers prominentes engañaron a sus seguidores promocionando productos vinculados al exchange de criptomonedas FTX, que posteriormente colapsó.




















