Criptomonedas e IA podrían ser un lastre electoral en las elecciones de medio término de 2026 en Estados Unidos
El gasto masivo de los PACs corporativos genera desconfianza entre los votantes, mientras surgen movimientos de base contra centros de datos y la influencia política de las criptomonedas.
El sector de las criptomonedas y la inteligencia artificial (IA) enfrenta un creciente rechazo entre los votantes estadounidenses de cara a las elecciones de medio término de 2026, según encuestas recientes. A pesar del gasto récord en campañas políticas durante 2024 —que impulsó cambios regulatorios favorables como la posible aprobación de la Ley CLARITY—, el 47% de los estadounidenses confía más en un banco tradicional que en una plataforma cripto, mientras que el 43% cree que los riesgos de la IA superan sus beneficios, según un sondeo de Public First para Politico. Analistas y activistas advierten que la percepción negativa de estas industrias podría convertirse en un lastre electoral para los candidatos que las respalden.
El gasto político de cripto e IA genera desconfianza entre los votantes
Durante las elecciones federales de 2024, los comités de acción política (PACs) corporativos de cripto e IA acumularon enormes fondos de guerra. Fairshake, un PAC pro-cripto, y Leading the Future, un PAC pro-IA, realizaron gastos significativos para impulsar a candidatos favorables a sus agendas, incluyendo la promoción de la Ley CLARITY, que busca establecer un marco regulatorio completo para las criptomonedas.
Sin embargo, el esfuerzo no parece haber calado en la opinión pública. Según la encuesta de Public First, solo el 17% de los estadounidenses confía en una plataforma cripto tanto como en un banco tradicional. En contraste, el 47% prefiere la banca tradicional. En cuanto a la inteligencia artificial, el 43% de los encuestados considera que los riesgos de esta tecnología superan sus beneficios, mientras que solo un 33% opina lo contrario.
Michael Beckel, director de reforma del dinero en política en Issue One, señaló el descontento generalizado:
“Los votantes de todo el espectro ideológico están expresando preocupaciones. Algunos candidatos de ambos lados están tratando de aprovechar esa frustración e indignación”.
Baja conciencia pública sobre los lobbies, pero alto riesgo político
A pesar del gasto multimillonario, el conocimiento público de estos PACs es mínimo. La encuesta reveló que solo el 9% de los votantes ha oído hablar del PAC pro-IA Leading the Future, y apenas un 3% conoce al PAC pro-cripto Fairshake. Esta falta de familiaridad contrasta con lobbies establecidos como la Asociación Nacional del Rifle (NRA) o Planned Parenthood, cuyos nombres son ampliamente reconocidos.
Jim Renacci, representante republicano de Ohio, expresó escepticismo sobre el respaldo político del sector cripto:
“Si la gente ve que alguien está respaldado por cripto, eso siempre será un problema. La gente con la que hablo en Ohio no entiende las criptomonedas y la mayoría dice que no se siente cómoda con ellas”.
Rick Claypool, director de investigación de Public Citizen, destacó que, en general, los votantes están en contra del dinero corporativo que influye en la política. Señaló que el gasto directo de empresas como Coinbase y a16z en 2024 fue inusual, ya que normalmente las grandes corporaciones ocultan sus contribuciones. Además, observó que la estrategia de Fairshake evitó mencionar cripto en sus mensajes al votante, enfocándose en posiciones más amplias para no generar rechazo.
Movimientos de base contra la IA y su infraestructura
Más allá de la percepción pública, la oposición a la infraestructura de la inteligencia artificial se está materializando en movimientos de base. Grupos locales en siete estados han logrado bloquear o retrasar más de 64.000 millones de dólares en inversiones en centros de datos, según el Observatorio de Centros de Datos (Data Center Watch). Los estados afectados incluyen California, Oregón, Arizona, Texas, Misuri, Indiana y Virginia. Además, Maine se perfila para introducir una prohibición a nivel estatal.
La construcción de centros de datos, necesaria para la expansión de la IA, es costosa y consume muchos recursos, lo que genera resistencia comunitaria. Claypool consideró que esto podría ser una oportunidad política:
“Esto podría ser una gran oportunidad para que los candidatos al Congreso aprovechen el impulso de base contra los centros de datos y las grandes tecnológicas, especialmente para los demócratas”.
La alineación del sector tecnológico con la administración Trump podría aumentar la polarización en este tema.
La creciente polarización partidista amenaza a cripto e IA
La industria de las criptomonedas ha intentado mantener un perfil bipartidista. Jason Thielman, exdirector ejecutivo del Comité Senatorial Republicano Nacional, señaló que el sector busca “un grado de bipartidismo”. El CEO de Coinbase, Brian Armstrong, llegó a calificar las criptomonedas como “el tema más bipartidista” en Washington.
Sin embargo, la realidad política sugiere lo contrario. Las prioridades del sector —desregulación y retiro de medidas de cumplimiento— se inclinan mayoritariamente hacia los republicanos. Claypool comentó:
“Los multimillonarios de las criptomonedas han tratado de presentarse como los desvalidos contra Wall Street, pero ese argumento es menos convincente ahora que sus aliados controlan la Casa Blanca, el DOJ, la SEC, la CFTC, el Tesoro y el Departamento de Comercio”.
El vínculo con el presidente Donald Trump es un factor clave. Trump abrazó plenamente la industria en 2024, indultó a ejecutivos cripto condenados y utilizó criptomonedas para su enriquecimiento personal. Analistas advierten que la caída en la popularidad de Trump debido a problemas geopolíticos, económicos y políticas internas podría arrastrar a los candidatos vinculados a él.
Un ejemplo concreto de esta dinámica se dio en las primarias demócratas de Illinois para el Senado, donde la vicegobernadora Juliana Stratton acusó a su oponente, el representante Raja Krishnamoorthi, de estar respaldado por “criptohermanos respaldados por MAGA”. Stratton ganó por siete puntos.
Implicaciones futuras para la política y la regulación
De cara a las elecciones de medio término, programadas para el 4 de noviembre de 2026, la percepción negativa de las criptomonedas y la IA podría tener consecuencias significativas. Michael Beckel, de Issue One, advirtió:
“Si los votantes ven a una industria como tóxica, eso puede tener serias implicaciones para los candidatos que no quieren ser percibidos como demasiado cercanos a una empresa o industria controvertida”.
Además, señaló que “si una industria es vista como amiga de un partido y enemiga del otro, es más probable que esté en la mira cuando el otro partido esté en el poder”.
Si la desconfianza persiste, los analistas no descartan un endurecimiento de las políticas hacia ambos sectores, independientemente del resultado de las urnas. El escenario político de 2026 podría definir no solo el futuro de las criptomonedas y la inteligencia artificial en Estados Unidos, sino también el de los candidatos que decidan alinearse con ellas.

