EE. UU. congela 344 millones de dólares en criptomonedas vinculadas a Irán en una nueva ronda de sanciones
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha sancionado direcciones en la red Tron vinculadas a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. En una acción coordinada, el Tesoro busca cortar las rutas financieras de Teherán en medio de la escalada militar en el Estrecho de Ormuz.
El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció este viernes el congelamiento de 344 millones de dólares en criptomonedas por parte de la OFAC. Los fondos, mantenidos en la red Tron, estaban vinculados al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y al grupo libanés Hizbulá. La acción se enmarca en los esfuerzos de Washington por desmantelar la capacidad financiera de Teherán, particularmente tras los ataques aéreos conjuntos con Israel realizados a finales de febrero de 2026. La empresa emisora de la stablecoin Tether confirmó haber congelado esa cantidad de USDT a solicitud de las autoridades estadounidenses.
Detalles de la sanción financiera
La medida de la OFAC implicó la inclusión de dos direcciones específicas de criptomonedas en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN), bloqueando formalmente todos los activos de esas wallets. El monto total incautado asciende a 344 millones de dólares en USDt, la stablecoin de Tether. Según el comunicado oficial, estas direcciones estaban asociadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y al grupo político islamista Hizbulá.
En una publicación en su cuenta de la red social X, Bessent declaró:
«Seguiremos el dinero que Teherán está desesperadamente tratando de mover fuera del país y apuntaremos a todas las líneas de vida financieras vinculadas al régimen».
Tether, por su parte, confirmó haber cooperado con las autoridades, congelando los fondos un día antes del anuncio oficial. En su comunicado inicial, la empresa no mencionó explícitamente a Irán, refiriéndose únicamente a «actividad vinculada a conducta ilícita».
Contexto geopolítico: el Estrecho de Ormuz en el centro
La sanción financiera se produce en un contexto de elevada tensión geopolítica en el Medio Oriente. A finales de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel llevaron a cabo una operación conjunta de ataques aéreos contra objetivos iraníes. El foco del conflicto se ha desplazado al Estrecho de Ormuz, una vía marítima crítica para el transporte de petróleo y otros suministros.
Reportes de la revista Forbes indican que Irán planea cobrar peajes en Bitcoin (BTC) para permitir el paso de buques por el estrecho. Las tensiones en la zona son activas: se han registrado ataques iraníes a tres buques, lo que ha provocado el establecimiento de un bloqueo naval por parte de fuerzas estadounidenses. Esta escalada contrasta con la declaración de un alto el fuego con Irán realizada por el presidente Donald Trump.
Implicaciones para el ecosistema de criptomonedas
La intervención sobre las criptomonedas revela tanto las vulnerabilidades como la utilidad de estos activos en el conflicto. La congelación de USDT en la red Tron demuestra la capacidad de control centralizado que poseen los emisores de stablecoins, a pesar de la naturaleza descentralizada de la tecnología blockchain. La elección de la red Tron responde, según analistas, a sus bajas comisiones y cierto grado de anonimato relativo.
Paralelamente, el plan iraní de cobrar peajes en Bitcoin, reportado por Forbes, evidencia la intención de Teherán de diversificar sus fuentes de financiación eludiendo el sistema financiero tradicional. La estrategia del Tesoro de EE. UU., subrayada por Bessent, es «degradar sistemáticamente la capacidad de Teherán de generar, mover y repatriar fondos», atacando todas las rutas financieras disponibles para el régimen.
