El Banco de Inglaterra suaviza su postura sobre stablecoins pero pide un diálogo más constructivo a la industria
El Banco de Inglaterra (BOE) ha adoptado una postura más receptiva hacia los stablecoins, las criptomonedas vinculadas a activos estables como monedas fiduciarias, expresando su visión de un ecosistema competitivo de dinero digital. Sin embargo, su subgobernadora, Sarah Breeden, ha criticado ante el Parlamento una falta de compromiso constructivo por parte de la industria para desarrollar alternativas a medidas regulatorias clave, una afirmación que los representantes del sector contradicen rotundamente.
Un giro regulatorio hacia un “multi-moneyverse” competitivo
La postura del banco central británico ha evolucionado desde un escepticismo inicial hacia una mayor apertura, enmarcada en su visión de un “multi-moneyverse”. En declaraciones ante el Comité de la Cámara de los Lores, Sarah Breeden afirmó:
“Sí queremos ver dinero tokenizado emitido por no bancos”
, subrayando la disposición del BOE hacia un panorama diverso.
Desde la industria, se percibe esta evolución como positiva pero aún insuficiente. Tom Rhodes, director legal del emisor de stablecoins Agant, señaló que el pensamiento del BOE “ha evolucionado significativamente”. Nick Jones, fundador y CEO de la plataforma Zumo, coincidió en que ha habido un “cambio positivo” en el tono del regulador.
El debate central: límites de tenencia y calidad del diálogo
El punto más polémico de la propuesta regulatoria del BOE son los límites de tenencia. Su documento de visión, publicado en noviembre de 2024, proponía restringir las posesiones a 20,000 libras para individuos y 10 millones para empresas, con el objetivo declarado de mitigar el riesgo de una migración masiva de depósitos bancarios.
Una nueva apertura a revisar los límites
Breeden mostró una flexibilidad inédita, declarándose abierta a reconsiderar estos límites y a recibir retroalimentación sobre “otras formas de lograr” el mismo objetivo de gestión de riesgo. Esta apertura marca un giro significativo en el proceso de consulta.
Una brecha en la percepción del diálogo
Existe una clara discrepancia entre la percepción del regulador y la de la industria sobre la calidad de la colaboración. Breeden expresó su decepción:
“Lo que nos ha decepcionado un poco es que nadie ha dicho: ‘¿Por qué no hacerlo de esta otra manera?’… No creo que hayamos tenido aún un compromiso constructivo sobre una forma diferente de resolver el problema”.
Esta afirmación es rebatida frontalmente por el sector. Tom Rhodes detalló la extensa participación de su empresa, que incluyó la revisión de “miles de páginas” de documentos y la presentación de “cientos de páginas de respuestas”. La industria argumenta que, para un mercado naciente, es difícil proporcionar datos concretos, abogando por un enfoque regulatorio más ligero y basado en principios. Nick Jones propuso adoptar el modelo “Sprint” de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA), que consiste en talleres prácticos para agilizar la colaboración.
Próximos pasos y puntos de fricción pendientes
El BOE espera publicar las reglas finales para los stablecoins en la segunda mitad de 2026. Mientras tanto, la industria ha planteado solicitudes clave:
Eliminación de límites: La principal petición es la supresión total de los límites de tenencia.
Revisión de capital: Se pide una revisión de las normas de capital de tipo bancario para emisores con respaldo total, priorizando la calidad y transparencia de las reservas.
Composición de reservas: Otro punto de fricción es el requisito del BOE de que hasta un 40% de los fondos de respaldo se mantengan como depósitos no remunerados en el banco central, pudiendo llegar al 60% en deuda gubernamental británica. El BOE justifica esto citando lecciones del colapso del Silicon Valley Bank y la pérdida momentánea de paridad del stablecoin USDC. Nick Jones sugirió que, de mantenerse este requisito, se considere una remuneración por esos depósitos para asegurar la viabilidad comercial.
La visión de futuro, según Tom Rhodes de Agant, es que el Reino Unido tiene el potencial de ser un líder, “pero solo si la regulación es proporcionada y competitiva”. El camino hacia 2026 definirá si el diálogo logra converger en un marco que fomente la innovación sin comprometer la estabilidad financiera.
