El Banco de Italia Modela el Colapso de Ethereum: Cómo un ETH a Cero Pondría en Riesgo la Infraestructura Financiera
Un estudio del Banco de Italia advierte que una caída extrema del precio de Ether (ETH) podría desestabilizar la red Ethereum, afectando a stablecoins y activos tokenizados, y plantea un dilema regulatorio sobre el uso de blockchains públicas en servicios financieros. La investigación, que trata a Ethereum como infraestructura crítica, concluye que un shock de precio llevaría a una salida masiva de validadores, comprometiendo la seguridad y la liquidación de transacciones.
El Estudio del Banco de Italia: De Riesgo de Mercado a Riesgo de Infraestructura
La investigación, titulada “What if Ether Goes to Zero? How Market Risk Becomes Infrastructure Risk in Crypto”, fue realizada por la economista Claudia Biancotti. Su enfoque innovador cambia el marco de análisis: ya no considera a Ether principalmente como un activo especulativo, sino como un “insumo crítico” para una infraestructura de liquidación que gana relevancia financiera.
Premisa Central y Enfoque Innovador
El documento parte de una premisa clara.
“Ethereum se utiliza cada vez más como capa de liquidación para instrumentos financieros, por lo que las perturbaciones en el valor del token nativo podrían disminuir la fiabilidad de la infraestructura subyacente”
, señala Biancotti. Este cambio de perspectiva es fundamental para evaluar los riesgos sistémicos.
El Mecanismo del Colapso Modelado
El modelo analiza el vínculo entre los incentivos económicos y la seguridad de la red. Ethereum opera bajo un mecanismo de consenso Proof-of-Stake (PoS), donde los validadores bloquean ETH para proponer bloques, recibiendo recompensas en la misma criptomoneda. La investigación proyecta que, en un escenario extremo donde el precio de ETH cayera a cero, estas recompensas perderían todo su valor.
La consecuencia directa modelada es una salida masiva de validadores, al no tener un incentivo económico para mantener sus equipos operativos. Esto desencadenaría efectos en cascada: una reducción del stake total de seguridad, una producción de bloques más lenta, una menor resistencia a ataques y un riesgo para la “finalidad” de las transacciones.
Implicaciones para las Finanzas Descentralizadas y Tradicionales
El estudio enfatiza que la disrupción no se limitaría al ámbito especulativo, sino que afectaría servicios financieros reales construidos sobre la blockchain.
Más Allá de la Especulación: Impacto en Servicios Reales
La investigación detalla cómo una desestabilización de Ethereum comprometería casos de uso críticos. Esto impactaría directamente a las stablecoins respaldadas por monedas fiduciarias y a los valores tokenizados (Real World Assets o RWA), que dependen de la red para sus transacciones y contratos inteligentes. El riesgo se traslada del token base volátil a los instrumentos financieros construidos sobre él.
Contexto de Advertencias Regulatorias Previas
Esta advertencia se enmarca en un creciente coro de preocupaciones de organismos internacionales. Tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como el Banco Central Europeo (BCE) han alertado previamente sobre los riesgos de las stablecoins. En concreto, el BCE, en su Revisión de Estabilidad Financiera de noviembre de 2025, advirtió que podrían volverse sistémicamente importantes, señalando riesgos de corridas y ventas forzosas de activos de reserva.
El Dilema Regulatorio Planteado por el Banco de Italia
La investigación concluye planteando una encrucijada fundamental para los supervisores financieros, en un contexto donde la Unión Europea está implementando el marco regulatorio MiCA.
La Encrucijada para los Supervisores
El dilema central es si los intermediarios financieros supervisados deberían poder depender de blockchains públicas como Ethereum para operar servicios regulados, dada su dependencia inherente de un token nativo con un valor potencialmente volátil.
Las Dos Opciones Esbozadas
El documento esboza dos caminos posibles para los reguladores. La Opción 1, de carácter restrictivo, consistiría en considerar que las cadenas públicas actuales son inadecuadas para una infraestructura financiera regulada por esta dependencia.
La Opción 2, que implica la implementación de controles, permitiría su uso pero imponiendo estrictas medidas de mitigación de riesgos. Estas podrían incluir planes de continuidad del negocio detallados, el establecimiento de cadenas de contingencia y la definición de estándares mínimos para la seguridad económica de la red.
El estudio del Banco de Italia, al modelar un escenario hipotético extremo, no pretende predecir una catástrofe inminente. Su objetivo es subrayar los puntos de fragilidad estructural en un ecosistema que está pasando de ser un nicho especulativo a una potencial pieza de la infraestructura financiera global, forzando una reflexión urgente sobre su gobernanza y supervisión.


















