El Banco de la Reserva de Australia respalda la tokenización de activos tras proyectar un impacto económico de $16.700 millones anuales
El Banco de la Reserva de Australia (RBA) ha otorgado un respaldo institucional clave a la tokenización de activos del mundo real (RWA), tras un análisis que estima un beneficio económico potencial de 16.700 millones de dólares anuales para el país. Brad Jones, subgobernador asistente del banco central, presentó los hallazgos del Proyecto Acacia y anunció planes para explorar un entorno de pruebas o “sandbox” que facilite la implementación práctica de estas tecnologías en los mercados mayoristas.
Los Hallazgos Clave del Proyecto Acacia y el Respaldo del RBA
El posicionamiento del RBA marca una evolución significativa en el debate sobre las finanzas digitales.
“Ya no vemos la cuestión principal como si la tokenización tiene un futuro en el sistema financiero de Australia, sino más bien, cómo”,
declaró Brad Jones durante la presentación.
Esta visión se basa en los resultados del Proyecto Acacia, una iniciativa de investigación colaborativa entre el RBA, el Digital Finance Cooperative Research Centre y grupos de la industria. El dato económico central del proyecto es contundente: la tokenización de activos podría generar un beneficio anual de 24.000 millones de dólares australianos (equivalente a 16.700 millones de dólares estadounidenses) para la economía nacional. Jones señaló que este impacto podría ser aún mayor si emergen nuevos mercados y casos de uso a partir de la innovación tecnológica.
El Próximo Paso: Un “Sandbox” para Infraestructura Financiera Digital
Como siguiente paso concreto, el RBA anunció que explorará la creación de un “sandbox” de infraestructura de mercado financiero digital (DFMI). Según explicó Brad Jones, este entorno controlado de pruebas podría “allanar el camino a la implementación práctica proporcionando un espacio seguro para probar y escalar dinero tokenizado, activos y nueva infraestructura” de manera gradual.
Las áreas focales de investigación incluirán la interacción entre una potencial CBDC mayorista, tokens de depósito bancario y stablecoins, así como la sincronización de registros de activos tokenizados con el sistema de liquidación bruta en tiempo real (RITS) del banco central. El RBA buscará socios entre otras agencias reguladoras y grupos de la industria para desarrollar este proyecto colaborativo.
Contexto Australiano y Global de la Tokenización
El respaldo del RBA se produce en un contexto de creciente urgencia regulatoria en el país. En noviembre de 2025, Joe Longo, director de la Comisión de Valores e Inversiones de Australia (ASIC), ya había instado a la nación a “aprovechar la oportunidad” que presenta la tokenización para no quedarse atrás en la innovación financiera global.
Esta tendencia local se enmarca en un panorama mundial de expansión acelerada. La consultora McKinsey & Company proyecta que el valor total de los activos tokenizados a nivel global podría alcanzar casi 2 billones de dólares para el año 2030. Los datos actuales reflejan un crecimiento explosivo: según la plataforma RWA.xyz, el valor total del mercado de RWA on-chain (excluyendo stablecoins) alcanzó un récord de 27.500 millones de dólares la semana pasada, lo que representa un incremento del 234% en los últimos 12 meses.
Conclusión y Prioridad Estratégica
Para el Banco de la Reserva de Australia, esta modernización tecnológica constituye un objetivo de primer orden. Brad Jones concluyó que garantizar que la infraestructura de pagos, monetaria y financiera del país sea “apta para el propósito” en la era digital es una “prioridad estratégica para el RBA”.
El respaldo público del banco central, fundamentado en una investigación propia y cuantificada, representa un punto de inflexión en la adopción institucional de la tokenización en Australia. Este movimiento alinea al país con una tendencia global marcada por un crecimiento exponencial del sector y un interés regulatorio creciente en dar forma al futuro de las finanzas digitales.
