El euro digital avanza: El comité clave del Parlamento Europeo aprueba su posición sobre la moneda digital del BCE
El Comité de Asuntos Económicos y Monetarios (ECON) del Parlamento Europeo aprobó este martes su posición sobre el paquete legislativo del euro digital, con 43 votos a favor y 14 en contra. Esta votación representa un paso fundamental para definir las reglas de la futura moneda digital del banco central (CBDC) de la Unión Europea, cuyo lanzamiento el Banco Central Europeo (BCE) proyecta para 2029.
“El paquete protege la libertad de los ciudadanos para elegir cómo pagan”, declaró Fernando Navarrete Rojas, eurodiputado ponente del texto, quien añadió que el euro digital “complementará al efectivo, nunca lo sustituirá”.
Un largo camino hacia la moneda digital europea
El BCE sentó las bases para una CBDC en 2020, pero el proyecto ha enfrentado repetidos retrasos debido a la falta de legislación finalizada. En septiembre, Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, proyectó el lanzamiento de la moneda digital para 2029.
El “paquete del euro digital” constituye la base legal que debe ser aprobada para que el BCE pueda proceder con la emisión. Esta votación en el comité ECON representa un hito dentro de un proceso regulatorio que se extiende por varios años.
Privacidad y pagos sin conexión: el núcleo de la propuesta
Según el borrador aprobado, el euro digital funcionaría tanto en línea, basado en cuentas, como fuera de línea, mediante almacenamiento en el dispositivo local. La propuesta incorpora un diseño orientado a la privacidad, utilizando tecnologías como pruebas de conocimiento cero (ZKPs) para verificar transacciones sin exponer datos personales.
“El BCE no tendría acceso a los datos de identificación personal”, señala el comunicado oficial emitido tras la votación.
El riesgo del modo offline se equipara al del efectivo físico: perder el dispositivo equivale a perder el dinero offline almacenado, sin posibilidad de reembolso.
Sin intereses y con límites de tenencia para proteger la estabilidad financiera
El euro digital no pagaría intereses, según establece la propuesta. Además, se establecerían topes de tenencia por persona para evitar una fuga masiva de depósitos bancarios que pudiera desestabilizar el sistema financiero.
La Comisión Europea fijaría estos límites basándose en las recomendaciones del BCE, con revisiones periódicas. En cuanto a las empresas, solo podrían mantener euros digitales de forma temporal, con un máximo de 24 horas, para acumular pagos entrantes.
La aceptación del euro digital sería obligatoria para las empresas, con excepciones para pequeñas empresas y autónomos que no acepten pagos digitales.
Un modelo de distribución amplio y servicios gratuitos
Los agentes distribuidores del euro digital incluirían bancos, proveedores de pagos, empresas de cripto reguladas, oficinas de correos y proveedores de dinero electrónico. Para los usuarios, los servicios básicos como el acceso a cuenta y los pagos serían gratuitos.
Los proveedores podrían ofrecer servicios adicionales con comisiones reguladas, sujetas a un tope máximo. Las transacciones offline permanecerían gratuitas bajo la propuesta actual.
Calendario hacia 2029 y próximos hitos regulatorios
Antes del lanzamiento, el BCE debe finalizar las reglas técnicas, ejecutar pilotos y coordinarse con los proveedores de pagos. Se prevé un período de implementación de al menos dos años tras la aprobación de la ley final.
La proyección de lanzamiento para 2029, anunciada por Cipollone en septiembre, se mantiene como el horizonte temporal de referencia.
La carrera por el dinero digital europeo: ¿CBDC vs. Stablecoins?
En paralelo al desarrollo del euro digital, el sector privado avanza con sus propias iniciativas. El consorcio bancario europeo Qivalis, que desarrolla una stablecoin regulada en euros, se ha expandido a 37 miembros, entre los que figuran ABN AMRO, Rabobank, Nordea e Intesa Sanpaolo. Su objetivo de lanzamiento es la segunda mitad de 2026.
El contexto de mercado muestra que las stablecoins dominadas por el dólar estadounidense representan el 98% del mercado, según datos de CoinGecko.
“Estamos garantizando que los principios europeos de protección de datos, estabilidad financiera y rigor regulatorio se integren en la próxima generación de dinero digital”, afirmó Howard Davies, representante de Qivalis.
Cooperación entre lo público y lo privado
La visión que emerge del proceso legislativo apuesta por la coexistencia del euro digital con las soluciones privadas de pago. “Europa no tiene que elegir entre el euro digital y soluciones de pago privadas exitosas. Necesitamos que ambas funcionen juntas”, concluyó el eurodiputado Fernando Navarrete Rojas.
El acuerdo reconoce un “enfoque dual” que reutiliza infraestructuras existentes y crea nuevos estándares abiertos para bancos, proveedores de pagos y soluciones innovadoras.

