El exchange polaco Kanga obtiene licencia MiCA en Letonia para operar en toda la UE
La plataforma de criptomonedas, fundada en Polonia, consigue la autorización regulatoria en medio del estancamiento legislativo de su país de origen sobre la normativa europea.
El exchange de criptomonedas polaco Kanga ha anunciado la obtención de una licencia bajo el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA) en Letonia. Esta autorización, concedida el 18 de junio por el Banco de Letonia, permite a la empresa ofrecer servicios de custodia, trading y transferencias de criptoactivos en toda la Unión Europea. La noticia se produce mientras Polonia aún no ha implementado la normativa MiCA, con un presidente que ha vetado en tres ocasiones la ley local necesaria.
Detalles de la autorización
La licencia fue otorgada a SIA AlphaRoute, el operador oficial de Kanga, tras la aprobación del Comité de Supervisión del Banco de Letonia. Se trata de una licencia Clase 3 bajo el Reglamento MiCA, que autoriza a la empresa a prestar servicios de custodia de criptoactivos, intercambio (trading) y transferencias en los 27 estados miembros de la Unión Europea, gracias al mecanismo de pasaporte único que ofrece la normativa.
Según un comunicado compartido con Cointelegraph, Kanga inició el proceso de prelicencia en Letonia en noviembre de 2025, anticipándose al período transitorio establecido por la normativa europea.
Declaraciones del CEO sobre el proceso
Dominik Tomczyk, CEO de SIA AlphaRoute, destacó la planificación estratégica detrás de la decisión. «Desde el principio, supimos que teníamos que aprovechar el período transitorio previsto en el reglamento MiCA para preparar a la organización para operar dentro del nuevo marco regulatorio», señaló el ejecutivo.
La empresa ha informado que comunicará próximamente a sus clientes los detalles sobre los cambios operativos y las condiciones de servicio derivados de esta nueva autorización regulatoria.
El estancamiento legislativo en Polonia
La obtención de la licencia en Letonia contrasta con la situación regulatoria en Polonia, país de origen de Kanga. Polonia carece de una legislación de implementación de MiCA antes de la fecha límite transitoria del 1 de julio de 2026.
El presidente polaco, Andrzej Nawrocki, vetó un proyecto de ley respaldado por el gobierno por tercera vez el 11 de junio de 2026. Según el mandatario, las versiones sucesivas del proyecto no abordaron sus objeciones, incluyendo disposiciones que consideraba demasiado onerosas para las empresas del sector cripto.
Ante este escenario, el partido Polonia 2050, que forma parte de la coalición gobernante del Primer Ministro Donald Tusk, presentó un nuevo proyecto de ley. La propuesta incluye una reducción de tasas, la eliminación de ciertas disposiciones regulatorias y un marco menos restrictivo. Polonia 2050 ha solicitado que esta legislación sea tramitada por la vía rápida en el parlamento.
El escrutinio sobre el sector cripto en Polonia
El sector de criptomonedas en Polonia enfrenta un creciente escrutinio, en parte debido al caso Zonda, el mayor exchange de criptomonedas del país, que es objeto de una investigación por fraude. Según estimaciones de los fiscales, las pérdidas de los clientes superan los 350 millones de zlotys, equivalentes a aproximadamente 92,7 millones de dólares estadounidenses.
¿Qué significa esto para Kanga y el mercado?
La licencia obtenida en Letonia otorga a Kanga una ventaja competitiva significativa: la posibilidad de operar legalmente en los 27 estados miembros de la Unión Europea mientras su país de origen aún no cuenta con su propia ley de implementación de MiCA.
La elección de Letonia como centro regulatorio responde a una estrategia cada vez más común entre exchanges que buscan certidumbre legal dentro del marco de la Unión Europea. La empresa se ha comprometido a informar a los usuarios sobre los cambios operativos a través de sus canales oficiales.
Paralelamente, el panorama regulatorio europeo muestra movimientos diversos: otros grandes actores del sector, como Binance, han retirado su solicitud MiCA en Grecia, lo que refleja la complejidad del proceso de adaptación a la nueva normativa comunitaria.

