El exdirector del BIS suaviza su postura sobre las stablecoins y respalda su coexistencia con el dinero fiduciario
Agustín Carstens, ahora en el consejo asesor de Global Finance & Technology Network, elogia el potencial de las stablecoins para la inclusión financiera y la innovación, aunque pide una regulación global coordinada.
ZÚRICH — Agustín Carstens, exdirector general del Banco de Pagos Internacionales (BIS) y actual miembro del consejo asesor internacional de Global Finance & Technology Network, ha moderado significativamente su postura crítica hacia las stablecoins. Durante su intervención en el Point Zero Forum celebrado en Suiza, Carstens destacó el potencial de estos activos digitales para fomentar la inclusión financiera y la innovación, y abogó por un marco regulatorio global que permita su coexistencia con el dinero fiduciario.
De crítico a defensor: el giro de Agustín Carstens
Carstens, quien durante su mandato al frente del BIS fue uno de los críticos más prominentes de las criptomonedas, expresó ahora una opinión notablemente más favorable. En enero de 2022, el entonces director del BIS advirtió que las stablecoins podrían no funcionar como «dinero sólido» debido a los incentivos para invertir las reservas de forma «arriesgada». Ya en junio de 2025, en uno de sus últimos discursos como director del organismo, todavía alertaba de que las stablecoins podían ser una fuente de riesgo de liquidez y no cumplían con las pruebas clave del dinero.
«He llegado a apreciar lo que las stablecoins pueden hacer para promover la innovación financiera, la inclusión y reducir los costos», declaró Carstens en el foro. Y añadió: «Deberíamos tratar de establecer condiciones donde podamos vivir con el dinero fiduciario y las stablecoins».
El BIS actual mantiene su escepticismo
A pesar del cambio de opinión de su predecesor, el actual director general del BIS, Pablo Hernández de Cos, y otros funcionarios del organismo mantienen una postura crítica. En abril pasado, Hernández de Cos calificó el mercado de stablecoins como «pequeño» y argumentó que sus características estructurales limitan su capacidad para funcionar como dinero.
El avance del Informe Económico Anual 2026 del BIS, publicado el martes, señala que los diseños actuales de stablecoins no cumplen con las propiedades clave que sustentan la confianza en el dinero. El informe advierte que una adopción generalizada de estos activos podría crear desafíos para la estabilidad financiera, la financiación bancaria y la soberanía monetaria.
No obstante, el BIS matiza su posición al respaldar la integración de la tokenización en el sistema bancario de dos niveles, argumentando que las representaciones digitales de activos podrían habilitar nuevas formas de finanzas programables, preservando al mismo tiempo la confianza en el dinero.
La clave del éxito: una regulación global coordinada
Carstens enfatizó que el sistema financiero tradicional puede beneficiarse de las stablecoins, la tecnología de contabilidad distribuida (DLT) y la tokenización, pero solo si se implementa un marco regulatorio global.
«Si realmente queremos un sistema global donde las stablecoins puedan interactuar con la moneda global, esto tiene que ser un esfuerzo cooperativo en todo el mundo. Y veo que esto está rezagado», afirmó.
El exdirector del BIS propuso más regulaciones y una igualdad de condiciones (level playing field) para los emisores, lo que ayudaría a las stablecoins a «florecer de manera dramática».
Marcos regulatorios ya en marcha en EE.UU. y la UE
Mientras Carstens aboga por una coordinación global, algunas jurisdicciones ya han avanzado en la regulación de las stablecoins.
En Estados Unidos, la Ley GENIUS creó el primer marco regulatorio federal para las stablecoins de pago. Firmada como ley en julio de 2025, exige una reserva del 100 % en activos líquidos de alta calidad, como efectivo y bonos del Tesoro de EE.UU. a corto plazo.
Por su parte, la Unión Europea regula a los emisores de stablecoins bajo el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA). Este marco requiere autorización, publicación de un libro blanco aprobado, respaldo total de reservas y segregación de los activos de reserva de los fondos de la empresa.
El artículo que recoge las declaraciones de Carstens también hace referencia a una noticia publicada por The Wall Street Journal según la cual The Clearing House, respaldado por JPMorgan y Citi, planea una red de depósitos tokenizados para 2027.
El discurso de Carstens en el Point Zero Forum evidencia una evolución significativa en el pensamiento de una de las figuras más influyentes en la regulación financiera global, pasando de la crítica frontal a un apoyo condicionado. La principal condición para que las stablecoins tengan éxito, según el exdirector del BIS, es un marco regulatorio global que aún no se ha materializado, mientras que el BIS actual sigue manifestando cautela sobre los riesgos sistémicos que estos activos podrían representar.

