El Legado de Lagarde y la Encrucijada Cripto: ¿Qué Sigue para la Regulación y el Digital Euro en Europa?
Con la salida de la escéptica presidenta del BCE antes de 2027, los focos se centran en sus posibles sucesores y el futuro de MiCA, las stablecoins y la moneda digital del euro.
La Salida de Lagarde y un Legado de Precaución Digital
Christine Lagarde dejará la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) antes de las elecciones presidenciales francesas de 2027, marcando el fin de una era caracterizada por un escepticismo cauteloso hacia las criptomonedas. Su partida abre incógnitas sobre la continuidad de la política monetaria digital en la Eurozona.
La confirmación de su salida se produce en un contexto políticamente sensible. Su renuncia permitirá al presidente francés, Emmanuel Macron, participar en la elección de su sucesor, un proceso donde Francia, como segunda economía más grande de la UE, tiene tradicionalmente una influencia significativa, según fuentes de Reuters.
El sello de Lagarde al frente del BCE ha estado marcado por una profunda precaución hacia los activos digitales. En 2022, calificó a las criptomonedas como activos que “no valen nada” y carentes de “activo subyacente”. Bajo su mandato, el BCE actuó como institución asesora en el desarrollo del Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA). Incluso tras su implementación, Lagarde ha defendido una regulación estricta, advirtiendo en septiembre de 2025 sobre los riesgos que las stablecoins podrían plantear para la estabilidad financiera.
Los Proyectos Inconclusos: MiCA, DeFi y el Digital Euro
Lagarde deja sobre la mesa dos grandes iniciativas digitales en distintas fases de desarrollo. Por un lado, MiCA, un logro legislativo que posicionó a la UE por delante de otras potencias. Sin embargo, en su forma actual en 2026, este marco no regula el ecosistema de las Finanzas Descentralizadas (DeFi), una laguna que constituye uno de los principales desafíos heredados.
Por otro lado, se encuentra el proyecto del digital euro. El BCE inició la fase de investigación en octubre de 2021 y completó la fase de preparación en octubre de 2025, dejando lista la infraestructura para una posible emisión. Tanto Lagarde como Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, han destacado sus beneficios prometidos: privacidad, resiliencia del sistema de pagos y reducción de costes. No obstante, el proyecto afronta críticas persistentes por las preocupaciones sobre privacidad de los usuarios y la dependencia digital.
Los Favoritos a Sucederla: ¿Cambio de Rumbo o Continuidad?
Los focos para suceder a Lagarde se centran en dos candidatos, según el Financial Times: el exgobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, y el exgobernador del Banco de los Países Bajos, Klaas Knot.
Pablo Hernández de Cos
Ha expresado una visión alineada con la precaución. En una conferencia del Banco de Pagos Internacionales (BIS) en 2022, afirmó que las criptomonedas conllevan “riesgos muy significativos” y abogó por un marco regulatorio robusto.
Klaas Knot
Mantiene una postura matizada. En 2024, ante el BIS, reconoció los posibles beneficios de la tecnología blockchain, pero subrayó que los riesgos para la estabilidad financiera deben ser la prioridad. Sobre las stablecoins, se declaró “agnóstico” tecnológicamente en junio de 2025.
El análisis sugiere un consenso de precaución. Ambos candidatos reflejan una filosofía de supervisión estricta, lo que hace poco probable un giro radical del BCE hacia posturas abiertamente promotoras de las criptomonedas.
Conclusión: La Encrucijada Europea frente al Dinero Digital
Europa se encuentra en una encrucijada digital. La transición en el liderazgo del BCE coincide con el desarrollo crítico del digital euro y la necesidad de abordar las lagunas regulatorias en el ecosistema cripto, especialmente en DeFi. El sucesor de Christine Lagarde, probablemente escogido entre perfiles de sólida tradición prudencial, tendrá la tarea de consolidar el marco regulatorio pionero de la UE. La Unión tiene ahora la oportunidad de definir bajo un nuevo liderazgo el futuro del euro y la convivencia con los activos digitales en su territorio, manteniendo la estabilidad como piedra angular.




















