El Tesoro de EE.UU. Abre Consulta Pública para Definir Reglas Estatales de Stablecoins Bajo la Ley GENIUS
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos inició un proceso formal de consulta pública para definir los parámetros de los marcos regulatorios estatales para stablecoins, tal como lo autoriza la Ley GENIUS. La propuesta establece que los estados pueden regular emisores con menos de $10,000 millones en capitalización de mercado, pero sus normas deben ser al menos tan estrictas como el marco federal, el cual incluye requisitos no negociables como el respaldo 1:1 de las reservas.
Los Fundamentos de la Propuesta del Tesoro
El mecanismo central de esta iniciativa es el Aviso de Reglamentación Propuesta (NPRM), un procedimiento formal mediante el cual las agencias federales solicitan comentarios del público y la industria antes de finalizar una regulación. El Tesoro ha abierto un plazo de 60 días para recibir estas contribuciones.
Este proceso se enmarca en la Ley GENIUS (Guiding and Establishing National Innovation for US Stablecoins Act), promulgada en julio de 2026. La ley establece un sistema de regulación dual, delegando en los estados la supervisión primaria de los emisores más pequeños, mientras reserva la autoridad federal para los actores más grandes. La propuesta introduce un umbral de $10,000 millones en capitalización de mercado como el punto de inflexión que determina la jurisdicción.
Las Reglas No Negociables del Nivel Federal
Independientemente de la jurisdicción, la propuesta establece una base regulatoria federal obligatoria. En el núcleo de esta base se encuentran los requisitos de reserva y transparencia. La norma exige que todas las stablecoins estén respaldadas 1:1 con “efectivo o equivalentes de efectivo de alta calidad”. Además, todos los emisores deberán presentar reportes mensuales detallados sobre sus reservas y operaciones.
En materia de cumplimiento y prohibiciones, la propuesta es categórica. Exige la plena adhesión a las políticas federales contra el lavado de dinero (AML) y las sanciones financieras. Asimismo, prohíbe expresamente la rehipotecación (rehypothecation) de los tokens de reserva, una práctica que consiste en utilizar los mismos activos como garantía para múltiples préstamos, con el objetivo de evitar el apalancamiento excesivo y los riesgos sistémicos.
El Alcance y los Límites de la Autoridad Estatal
Dentro del marco definido por el Tesoro, los estados tendrán un margen de discrecionalidad. Podrán promulgar sus propias reglas en áreas como los requisitos de liquidez, la gestión de riesgos operativos y los procedimientos administrativos. Sin embargo, este poder no es absoluto. El principio rector es que cualquier normativa estatal debe conducir “a resultados regulatorios que sean al menos tan estrictos y protectores como el marco regulatorio federal”. En la práctica, esto significa que los estados solo pueden ser más restrictivos o establecer umbrales financieros más altos que la base federal, nunca más laxos.
La autonomía estatal tiene un límite claro: el umbral de los $10,000 millones. Cuando la capitalización de mercado de un emisor supera esta cifra, se activa automáticamente la jurisdicción regulatoria federal exclusiva. Esta disposición implica que los mayores emisores del mercado, como los potencialmente asociados a Tether (USDT) o USD Coin (USDC), quedarán bajo la supervisión directa de las autoridades federales.
Contexto y Controversias Pendientes
La firma de la Ley GENIUS en 2026 marcó un hito histórico al proporcionar por primera vez una base legal clara para las stablecoins en Estados Unidos. No obstante, este avance no ha resuelto todas las incertidumbres del ecosistema. Un debate clave que permanece abierto es el de las stablecoins con rendimiento (yield-bearing).
Esta controversia es de tal magnitud que, según se reporta, ha frenado el avance de otro proyecto de ley crucial, el CLARITY Act. Por un lado, empresas del sector como Coinbase argumentan a favor de estas stablecoins, presentándolas como una alternativa competitiva y moderna a las cuentas de ahorro tradicionales. Por otro lado, el lobby bancario tradicional se opone firmemente, expresando su preocupación por una potencial “fuga de depósitos (deposit flight)” desde la banca convencional hacia estos productos digitales.
Próximos Pasos e Implicaciones
El camino hacia la normativa final está ahora en una fase crítica. Tras el período de 60 días de comentarios públicos, el Departamento del Tesoro analizará las contribuciones recibidas y procederá a redactar y publicar la regla definitiva. Este proceso determinará el panorama operativo concreto para docenas de emisores de stablecoins en el país.
El marco regulatorio que se está formando busca un equilibrio delicado: permitir la innovación y la experimentación a nivel estatal, aprovechando la agilidad de las jurisdicciones locales, mientras se mantienen estándares sólidos e uniformes de protección al consumidor y estabilidad financiera a nivel federal. Sin embargo, la cuestión pendiente de los stablecoins con rendimiento sigue siendo un cabo suelto crucial, cuya resolución será determinante para la forma final del ecosistema regulatorio de los activos digitales en Estados Unidos.
