Ether se desploma un 65% frente a Bitcoin desde The Merge: ¿Fracasó la promesa del ‘dinero ultrasónico’?
La migración a capa 2 y las bajas comisiones debilitan la deflación esperada de ETH, mientras los inversores premian la política monetaria inmutable de BTC.
Ether (ETH) ha perdido aproximadamente el 65% de su valor frente a Bitcoin (BTC) desde la transición de Ethereum a Proof-of-Stake (PoS) en 2022, un dato que socava la narrativa de “dinero ultrasónico” que prometía una escasez extrema. El crecimiento de la oferta de ETH, impulsado por tarifas de red más bajas y el auge de las soluciones de capa 2, contrasta con la previsibilidad que los mercados encuentran en el suministro fijo de Bitcoin, reflejándose también en una abrumadora diferencia en la adopción de sus ETFs.
El declive de ETH/BTC y el cuestionamiento a una tesis clave
El par ETH/BTC ha registrado una caída de alrededor del 65% desde septiembre de 2022, cuando Ethereum completó “The Merge”, su transición del mecanismo de consenso Proof-of-Work (PoW) al de Proof-of-Stake (PoS), según datos de TradingView. Este rendimiento relativo pone en duda una de las principales tesis de valoración para Ether: la narrativa del “dinero ultrasónico”. Este concepto, popularizado tras la implementación de la mejora EIP-1559 en 2021, sugería que ETH podría superar en escasez a Bitcoin gracias a la combinación de la quema de una parte de las comisiones de transacción y una drástica reducción en la emisión de nuevos tokens tras eliminar la minería.
La promesa deflacionaria que no se consolidó
El mecanismo teórico: EIP-1559 y The Merge
La actualización EIP-1559 introdujo un mecanismo que quema (destruye) una porción de las tarifas (gas) pagadas en cada transacción en Ethereum. Posteriormente, “The Merge” redujo la emisión nueva de ETH en aproximadamente un 90% al eliminar la necesidad de una minería intensiva en energía. Inicialmente, este mecanismo dual generó períodos de deflación neta, con una tasa anual promedio de oferta neta negativa del -0.19% desde 2021 hasta marzo de 2026, de acuerdo con la plataforma Ultrasound.MONEY.
La realidad post-Merge: un crecimiento modesto de la oferta
Sin embargo, desde que se completó The Merge, la oferta de Ether ha crecido a una tasa anualizada de aproximadamente el 0.23%, según los mismos datos. Aunque esta cifra sigue siendo inferior a la tasa de inflación anual actual de Bitcoin, que es del 0.85%, representa un crecimiento modesto en lugar de la deflación constante que se anticipaba. La condición para que la oferta sea deflacionaria es que la cantidad de ETH quemada supere las recompensas emitidas a los validadores de la red PoS, una condición que se ha debilitado.
Factores que debilitan la quema: capa 2 y comisiones bajas
Dos factores principales han reducido la presión deflacionaria. En primer lugar, la tarifa promedio por transacción en la red principal de Ethereum (L1) cayó aproximadamente un 54% interanual, situándose en torno a los 0.21 dólares en marzo de 2026, según YCharts. Menores comisiones implican menos ETH quemado. En segundo lugar, se ha producido una migración masiva de actividad a redes de capa 2 (L2 o rollups). Datos de L2beat del 7 de marzo muestran que las operaciones de usuario por segundo (UOPS) en rollups ascendían a 926, frente a solo 22.36 en la L1 de Ethereum. Si bien esta migración mejora la escalabilidad y reduce costos para los usuarios, también aleja una parte significativa de la actividad que genera tarifas (y por tanto quema) de la capa base.
Bitcoin gana por predictibilidad: la confianza en un suministro fijo
El atractivo de la inmutabilidad monetaria
Frente a la política monetaria adaptable de Ethereum, Bitcoin consolida su valor en una proposición simple e inmutable: un suministro máximo fijo de 21 millones de monedas y un programa de emisión predecible. El analista Handre argumenta que esta característica es fundamental para la confianza de los inversores.
“Cada debate sobre escalabilidad, cada propuesta de mejora, cada intento de cambiar la política monetaria de Bitcoin ha fracasado porque la mayoría económica entiende lo que está protegiendo”, señaló.
En contraste, la política monetaria de Ethereum, sujeta a actualizaciones y cambios de gobernanza, se percibe como menos predecible, especialmente ante el actual crecimiento de su oferta.
La brecha en los ETFs: un reflejo del sentimiento institucional
Esta preferencia del mercado se refleja con claridad en los fondos cotizados (ETF) spot. Datos de Glassnode de marzo de 2026 muestran que los ETFs de Bitcoin acumulan más de 91,900 millones de dólares en activos bajo gestión, mientras que los de Ethereum gestionan aproximadamente 12,100 millones. Esta disparidad de casi 8 a 1 indica una clara preferencia del capital institucional por el activo percibido como de política monetaria más dura y predecible.
Un rendimiento en dólares también decepcionante y otros lastres
El desempeño de ETH en términos de dólares estadounidenses también ha sido relativamente débil. Mientras que Bitcoin logró más que duplicar su precio desde el máximo histórico de 2021 al alcanzado en 2025, Ether apenas superó marginalmente su propio máximo histórico de aproximadamente 4,800 dólares, establecido en 2021, en el período comprendido entre ese año y 2026. Esto sugiere que la reducción de la emisión por sí sola no ha sido suficiente para generar una demanda nueva y sostenida que impulse el precio.
Adicionalmente, otros factores han pesado sobre el sentimiento. Las ventas periódicas de ETH asociadas a figuras como el cofundador Vitalik Buteren y la Ethereum Foundation, aunque a menudo programadas, han sido citadas por firmas como Culper Research como un motivo de preocupación para algunos inversores. Handre resume críticamente este panorama:
“Cada altcoin promete escasez pero ofrece inflación por diseño. Ethereum abandonó su narrativa de ‘dinero ultrasónico’ en el momento en que se volvió inconveniente”.
