Ethereum 2026: ¿Un TVL 10 veces mayor? El pronóstico audaz de Sharplink y los motores del crecimiento
En el dinámico mundo de las finanzas descentralizadas (DeFi), una predicción ha captado recientemente la atención: Joseph Chalom, co-CEO de Sharplink Gaming, vislumbra que el Valor Total Bloqueado (TVL) de Ethereum podría multiplicarse por diez para el año 2026. Esta métrica, un termómetro clave de la salud y adopción en DeFi, estaría a punto de experimentar una expansión sin precedentes.
La credibilidad de esta proyección no es menor; proviene de una de las mayores tesorerías públicas en la red. Según los datos de Ethereum Treasuries, Sharplink Gaming custodia aproximadamente $2,330 millones en ETH, posicionándose como el segundo mayor holder institucional público en 2025. Esta perspectiva desde dentro del ecosistema nos lleva a la pregunta central: ¿Qué fuerzas podrían impulsar un crecimiento tan exponencial y hasta qué punto esta visión es realista?
El crecimiento de las stablecoins: ¿El combustible para el TVL de Ethereum?
El primer y principal motor en la tesis de Chalom es la explosión del mercado de stablecoins. El ejecutivo prevé que este sector alcanzará la monumental cifra de $500,000 millones para finales de 2026. Para poner esto en contexto, a principios de 2025, la capitalización total de mercado de las stablecoins ronda los $308,460 millones. La predicción implica, por tanto, un crecimiento de aproximadamente el 62% en menos de dos años.
El vínculo con el TVL de Ethereum es directo y crítico. En la actualidad, más de la mitad (54%) de toda la actividad de stablecoins ocurre en la red de Ethereum. Un aumento masivo en el volumen y uso de activos como USDT, USDC o DAI se traduciría, casi por defecto, en un valor significativamente mayor bloqueado en los protocolos DeFi de la cadena.
Préstamos, pools de liquidez, agricultura de rendimiento (yield farming) y demás aplicaciones financieras requieren de estas stablecoins como colateral y liquidez. Un mercado de $500 mil millones, con Ethereum como plaza central, proporcionaría el combustible líquido necesario para inflar el TVL a niveles nunca vistos.
Tokenización de RWA: Un mercado de $300,000 millones para 2026
La segunda gran apuesta en esta visión de crecimiento recae en la tokenización de Activos del Mundo Real (RWA). Chalom anticipa que este mercado alcanzará los $300,000 millones en 2026, lo que representaría multiplicar por diez los activos bajo gestión (AUM) actuales. Este sector está evolucionando rápidamente, pasando de la tokenización experimental de activos individuales (como un bono o una participación en un fondo) a la migración de complejos de fondos completos hacia la cadena de bloques.
El catalizador aquí es, indudablemente, el interés institucional. Gigantes financieros tradicionales como JPMorgan, Franklin Templeton y, de manera destacada, BlackRock con su fondo BUIDL, están validando y acelerando esta tendencia. Ethereum se ha posicionado como la plataforma preferida para muchos de estos proyectos institucionales de tokenización.
La llegada a la cadena de activos de alto valor como bonos del tesoro, fondos de inversión o materias primas, prometiendo mayor liquidez, transparencia y accesibilidad, contribuiría de manera masiva y directa al TVL de la red, atrayendo un capital tradicional que hasta ahora operaba fuera del ecosistema cripto.
Fondos soberanos, IA y más: Los otros pilares de la visión 2026
La visión de crecimiento se sustenta en otros pilares igualmente transformadores. Chalom señala a los Fondos de Riqueza Soberana como actores clave, anticipando que sus tenencias de Ethereum y actividades de tokenización podrían crecer entre 5 y 10 veces en el próximo año. La entrada de este capital, caracterizado por su naturaleza conservadora y de largo plazo, representaría un cambio de paradigma en la percepción de riesgo y legitimidad de los activos digitales.
Esta dinámica se ve impulsada por lo que el propio Chalom describe como “dinámicas competitivas”. En sus palabras: “En 2026 esto se amplificará significativamente a medida que se afiancen las dinámicas competitivas. Cuando nadie quería tocar las cripto desde este grupo de asignadores, era seguro mantenerse al margen. Ahora, el riesgo está en no participar”.
A esto se suma su predicción de que los agentes de IA autónomos y los mercados de predicción on-chain “se volverán mainstream“, generando nuevas capas de actividad económica y demanda de bloques en Ethereum. Todo este crecimiento futuro se construye, además, sobre una base técnica en continua evolución, con actualizaciones esperadas en la red que buscan mejorar su escalabilidad y eficiencia.
Realidad 2025: ¿Un terreno fértil para el crecimiento?
Para evaluar la ambición de estas predicciones, es crucial observar el punto de partida. A principios de 2025, el TVL total en Ethereum se sitúa en aproximadamente $68,200 millones, según datos de DeFiLlama. Un crecimiento de 10X llevaría esta cifra a la astronómica suma de $682,000 millones para 2026.
Este panorama se enmarca en un contexto de mercado cripto más amplio que muestra signos de cautela. El precio de ETH, por ejemplo, ronda los $2,924, registrando variaciones negativas en los últimos meses.
Esta cautela a corto plazo encuentra eco en las perspectivas de otros analistas. Benjamin Cowen, por citar una visión contraria, ha sugerido que Ether podría no alcanzar nuevos máximos en el próximo ciclo, dadas las condiciones macroeconómicas y la dinámica actual de Bitcoin.
Este contraste es saludable y revelador: las predicciones de crecimiento estructural a largo plazo, como las de Chalom, que se basan en tendencias de adopción institucional y tecnológica, pueden coexistir con un sentimiento de mercado cauteloso o incluso bajista en el corto y medio plazo. La pregunta no es solo sobre el precio, sino sobre la utilidad fundamental y el flujo de valor real hacia la red.
Conclusión
La tesis de Joseph Chalom pinta un futuro donde Ethereum trasciende su nicho actual para convertirse en la columna vertebral de una nueva era de finanza digital. Su predicción de un TVL multiplicado por diez para 2026 se sustenta en una convergencia poderosa: la expansión masiva de las stablecoins, la tokenización a gran escala de activos del mundo real, la entrada decisiva de capital soberano e institucional, y el surgimiento de nuevas aplicaciones como la IA on-chain.
La credibilidad de esta proyección se ve reforzada por la posición única de Sharplink como uno de los mayores titulares institucionales de ETH, con una visión privilegiada desde dentro del ecosistema. Si bien las cifras son ambiciosas y el camino estará probablemente marcado por la volatilidad, no se basan en la mera especulación, sino en tendencias observables y en un interés institucional que es ya tangible.
La reflexión final que nos deja este análisis es profunda: ¿Está Ethereum preparado, tanto técnica como culturalmente, para absorber y ser la base de una fracción significativa de la finanza global tradicional para 2026? El tiempo, y la continua evolución de su TVL, tendrán la respuesta.
¿Quieres seguir de cerca la evolución de esta métrica clave? Te invitamos a monitorear los datos en tiempo real en plataformas como DeFiLlama y a explorar los proyectos pioneros en tokenización de RWA que ya operan en la red Ethereum.





















