Flow Avanza en Recuperación Tras Exploit de $3.9M y Señala Fallas en un Exchange Centralizado
El pasado sábado, la blockchain Flow fue víctima de un exploit que resultó en la pérdida de aproximadamente $3.9 millones de dólares. Sin embargo, la noticia de esta semana va más allá del incidente de seguridad en sí. La Fundación Flow no solo está inmersa en un complejo plan de remediación técnica, sino que ha lanzado una acusación pública que cuestiona el papel de un importante exchange centralizado en el manejo de las consecuencias.
Mientras los desarrolladores trabajan en restaurar la funcionalidad completa de la red, una transacción masiva de tokens en un exchange ha puesto el foco en los riesgos de la centralización y el cumplimiento normativo. Este artículo detalla el estado de la recuperación, el polémico debate sobre un “rollback” descartado, las graves acusaciones contra un intermediario y el contexto de otro hackeo reciente que enmarca un fin de año complicado para el ecosistema.
Flow en Fase 2: Los Avances en la Recuperación del EVM y Cadence
A través de un comunicado en X (Twitter) este jueves, la Fundación Flow anunció un “progreso significativo” en su plan de recuperación, el cual ha entrado oficialmente en una “Fase 2” que se espera dure varios días. El esfuerzo técnico se despliega en dos frentes principales.
Por un lado, se está abordando la remediación en Cadence, el lenguaje de programación nativo y no-EVM de la red. Paralelamente, y este es un punto crucial actualizado, los desarrolladores han “identificado una ruta” para restaurar la funcionalidad de su entorno de EVM (Ethereum Virtual Machine), esencial para la compatibilidad con el vasto ecosistema de Ethereum.
Un aspecto clave de este proceso es el rol del Consejo de Gobernanza de la Comunidad (Community Governance Council), que está ejecutando “transacciones de limpieza” dentro de los límites autorizados por los validadores de la red. En un gesto de transparencia, la Fundación ha enfatizado que toda esta actividad es auditable públicamente en la cadena de bloques a través de exploradores, permitiendo a cualquiera verificar el progreso de la remediación on-chain.
Decentralización en Juego: Por Qué Flow Descartó el Rollback de la Blockchain
La actualización del jueves llega después de que Flow descartara un plan de implementación anterior que había generado un intenso debate. Dicho plan inicial contemplaba una reversión o “rollback” de la blockchain, un proceso mediante el cual se revertirían las transacciones para devolver el estado de la red a un momento anterior al exploit.
Esta propuesta encontró una firme oposición dentro de la comunidad. Muchos usuarios y expertos argumentaron que ejecutar un rollback, independientemente de la circunstancia, socavaría los principios fundamentales de descentralización e inmutabilidad. Su implementación demostraría que una entidad central (en este caso, la fundación y los validadores) tiene la capacidad de alterar el historial de transacciones, un precedente peligroso para la seguridad y credibilidad de cualquier red que se pretenda descentralizada.
La decisión final de descartar esta opción refuerza el compromiso declarado de Flow con una gobernanza que respete estos pilares, alineándose con el debate más amplio sobre la necesidad de una descentralización “de extremo a extremo” en el espacio cripto.
La Denuncia de Flow: Un Exchange, 150M Tokens y un Presunto Fallo de AML/KYC
Quizás la revelación más contundente del informe post-mortem de Flow es su crítica directa a un exchange centralizado. La Fundación expresó estar “preocupados por el manejo de este incidente por parte de un exchange”, sin nombrarlo inicialmente. Según su investigación, los fondos explotados fueron depositados en una sola cuenta de dicho exchange, sumando la astronómica cifra de 150 millones de tokens $FLOW, lo que equivale a aproximadamente el 10% del suministro total en circulación.
En cuestión de horas, una parte sustancial de estos tokens fue convertida a Bitcoin (BTC) y retirada, totalizando más de $5 millones de dólares antes de que la red fuera detenida. La acusación de Flow es grave: este rápido movimiento de activos robados, en un volumen tan masivo, representa un “fracaso de los protocolos de AML/KYC” (Anti-Lavado de Dinero/Conozca a Su Cliente) del exchange.
Al permitir la conversión y retiro inmediatos, la plataforma habría facilitado que el atacante liquide los fondos, transfiriendo el riesgo financiero a usuarios inocentes que posteriormente compraron esos tokens fraudulentos sin saberlo. La especulación comunitaria señala fuertemente a Binance como el exchange en cuestión. Hasta la fecha de redacción de este artículo, ni la Fundación Flow ni Binance han respondido públicamente a las solicitudes de comentarios de medios especializados para aclarar el punto.
En un Fin de Año Complicado: El Exploit de $7M en Trust Wallet
Para completar el panorama de un periodo turbulento, es necesario mencionar otro incidente de seguridad significativo ocurrido en las mismas fechas. El viernes posterior a Navidad de 2024, Trust Wallet reportó que su extensión de navegador había sido comprometida, resultando en pérdidas estimadas en $7 millones.
El ex CEO de Binance, Changpeng Zhao (CZ), se comprometió públicamente a cubrir los fondos perdidos de los usuarios afectados. Para el lunes siguiente, la situación revelaba su complejidad: mientras Trust Wallet identificó 2,596 direcciones comprometidas, había recibido cerca de 5,000 reclamos de reembolso, lo que sugiere desafíos en la verificación y el proceso de remediación para los usuarios.
Conclusión
Flow se encuentra en medio de un delicado y técnico proceso de recuperación (su Fase 2) tras un exploit cuantioso. No obstante, este incidente ha trascendido lo técnico para catalizar un debate esencial sobre los límites de la descentralización—evidenciado en el rechazo al rollback—y ha expuesto fricciones latentes con actores centralizados clave, como los grandes exchanges.
La acusación de un presunto fallo de AML/KYC lanzada por Flow coloca una responsabilidad clara sobre estas plataformas: su papel como guardianes de la puerta de entrada es crucial para proteger no solo a sus usuarios, sino a todo el ecosistema de la liquidez de activos robados.
Los eventos consecutivos en Flow y Trust Wallet a finales de 2024 y principios de 2025 subrayan, una vez más, los desafíos persistentes de seguridad, gobernanza y responsabilidad en la industria de las criptomonedas. En este contexto, la transparencia radical que promueve Flow—con una recuperación auditables on-chain—se presenta como un antídoto necesario.
Sin embargo, surge una pregunta para la reflexión: ¿Es suficiente la transparencia técnica de los protocolos, o es imperativo que los exchanges centralizados asuman un rol más proactivo y responsable en la contención del daño tras estos incidentes? La respuesta definirá, en parte, la madurez del ecosistema en los años venideros.





















