¿Ha muerto la escasez de Bitcoin? El debate que divide a la industria cripto
Un análisis viral afirma que los derivados hacen «teóricamente infinito» el suministro de BTC, pero ejecutivos y analistas del sector rebaten la teoría punto por punto.
Un análisis de mercado que acumula casi 5 millones de visualizaciones en X sostiene que los derivados financieros de Bitcoin —futuros, ETFs y otros instrumentos— han convertido el suministro fijo de 21 millones de BTC en «teóricamente infinito». Sin embargo, ejecutivos e investigadores del sector digital rechazan categóricamente esta afirmación, argumentando que los derivados afectan la dinámica de precios pero no alteran la escasez programada del activo.
El origen de la controversia
Robert Kendall, autor de The Kendall Report, publicó un análisis en X que alcanzó casi 5 millones de visualizaciones. En él sostiene que la lógica de valoración de Bitcoin basada en su suministro fijo «murió» cuando se superpusieron futuros con liquidación en efectivo, ETFs y otros instrumentos financieros.
«Bitcoin scarcity is dead», afirmó Kendall.
Esto ocurre en un contexto donde las caídas del BTC en los primeros meses de 2026 no tienen un catalizador claro, a diferencia de correcciones anteriores que sí contaban con causas identificables. Otras teorías sobre la caída apuntan a la presión sobre tesorerías de activos digitales (DATs) y las secuelas de la liquidación masiva de octubre.
La respuesta de la industria: «No se diluye la escasez»
El argumento central de los críticos de Kendall es que el apalancamiento afecta la dinámica de precios sin cambiar el suministro subyacente. La oferta de 21 millones permanece inalterable en el código.
«Cuando las instituciones asignan a través de ETFs y DATs, no están diluyendo la escasez, porque siempre habrá solo 21 millones. No están acuñando nuevo Bitcoin», explicó Harriet Browning, vicepresidenta de ventas en Twinstake, firma especializada en custodia de activos digitales.
Browning agregó que estos instrumentos ponen Bitcoin en manos de tenedores institucionales a largo plazo, no de traders especulativos, lo que refuerza la dinámica de escasez en lugar de debilitarla.
La analogía con el oro
Luke Nolan, analista de CoinShares, ofreció una comparación contundente: «El oro tiene un mercado de papel masivo en futuros, ETFs y cuentas no asignadas que empequeñece la oferta física, pero nadie argumenta que el oro no sea escaso».
Bitcoin se compara frecuentemente con el oro por su función de reserva de valor y cobertura contra la devaluación monetaria. Así como un lingote de oro no brota mágicamente de sus propios derivados, Bitcoin no genera nuevos BTC por la existencia de instrumentos financieros.
Suministro real vs. suministro disponible
Hasta febrero de 2026, se han minado 19.99 millones de BTC, una cifra que se acerca al límite máximo de 21 millones. Sin embargo, Nolan advierte que esta métrica es engañosa, pues no todas las monedas están disponibles para su intercambio.
Las estimaciones indican que hasta 4 millones de BTC están permanentemente perdidos debido a contraseñas olvidadas y fallecimientos de sus tenedores. En septiembre pasado, 14.3 millones de BTC —el 71% de las monedas minadas— se encontraban en suministro ilíquido, es decir, sin moverse de sus billeteras durante largos periodos.
«Los ETFs al contado requieren BTC físico en custodia. En 2025, las tenencias combinadas de ETFs y tesorerías corporativas crecieron significativamente. Esa es oferta real siendo retirada del mercado», señaló Nolan.
Esto refuerza la escasez en lugar de debilitarla.
El cambio hacia la formación de precios basada en derivados
El dominio institucional en futuros
La actividad de derivados de Bitcoin se ha desplazado hacia plataformas financieras tradicionales. La Bolsa Mercantil de Chicago (CME) superó a Binance en interés abierto de futuros BTC a finales de 2023, aunque Binance ha recuperado recientemente el liderato.
Los tres canales de transmisión de precios
Browning identificó tres mecanismos clave mediante los cuales los derivados influyen en el precio de Bitcoin:
1. Descubrimiento de precios en futuros: Los traders institucionales expresan opiniones en futuros antes que en el mercado al contado. Cuando hay divergencia, surgen estrategias de arbitraje (basis trades).
2. Notas vinculadas a Bitcoin: Los bancos que venden notas vinculadas a BTC suelen cubrir su exposición comprando Bitcoin a través de ETFs, generando demanda al contado.
3. Perpetuos y arbitraje de funding: Los funding rates positivos incentivan la compra de BTC al contado y venta en corto de futuros, añadiendo demanda spot.
«Hoy, los volúmenes de derivados frecuentemente superan los volúmenes al contado, y muchos participantes institucionales prefieren derivados junto con ETFs por eficiencia de capital, cobertura y exposición corta», explicó Browning.
¿Los derivados destruyen la escasez o solo cambian dónde se negocia el precio?
Nima Beni, fundador de BitLease, fue categórico en su rechazo a la teoría de Kendall: «La premisa de que la exposición sintética destruye la escasez es tan defectuosa como la analogía mal aplicada del oro en papel. Estaba equivocada entonces; lo está ahora».
En respuesta a sus críticos, Kendall aclaró su posición en un mensaje que solo fue visto unas 3,000 veces: «No estoy argumentando que los derivados ‘borren’ la escasez de la blockchain. Lo que digo es que cambian dónde se fija el precio marginal».
Este punto de acuerdo es clave: tanto Kendall como sus críticos coinciden en que el límite de 21 millones permanece inalterable en el código, ningún derivado o producto estructurado puede acuñar nuevas monedas, y lo que ha evolucionado es el descubrimiento de precios, donde los derivados influyen cada vez más en la formación marginal del precio.
Contexto de mercado en 2026
Las caídas del BTC en los primeros meses de 2026 se han producido sin un catalizador claro, lo que contrasta con correcciones anteriores que sí tenían causas identificables. Mientras tanto, el oro alcanzó máximos históricos en el mismo período, mientras Bitcoin enfrentaba presión bajista, en un contexto regulatorio y de adopción institucional que sigue evolucionando.
Conclusión: Una cuestión de definición de «escasez»
La escasez programada de Bitcoin —el límite de 21 millones— sigue siendo un hecho objetivo e inalterable. El debate real es sobre dónde se forma el precio y qué mecanismos influyen en él. Los derivados han creado un «mercado de papel» para Bitcoin, pero esto no cambia la oferta subyacente. La industria rechaza mayoritariamente la noción de que la escasez de Bitcoin haya «muerto», y el consenso apunta a que la evolución del mercado de derivados ha transformado la formación de precios, pero no la realidad fundamental del suministro fijo.
