Investigación a Powell impulsa brevemente a Bitcoin sobre $92,000, pero el escepticismo del mercado persiste
El precio de Bitcoin superó momentáneamente la barrera de los $92,000 este lunes tras revelarse una investigación criminal del Departamento de Justicia de EE.UU. contra Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal. Sin embargo, el optimismo fue efímero, ya que los datos muestran salidas institucionales récord de los fondos ETF y una falta de interés alcista en los mercados de derivados, lo que mantiene al mercado en un estado de cautela.
El Evento Catalizador y su Contexto Político-Económico
La noticia que generó el repunte temporal del criptoactivo fue la apertura de una investigación por parte del Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ) contra Jerome Powell. La investigación está relacionada con el proyecto de renovación del edificio de la Reserva Federal en Washington D.C.
En respuesta, Powell emitió una declaración enmarcando la acción como parte de un contexto político más amplio. El presidente de la Fed señaló que la investigación debe verse dentro de
“las amenazas de la administración Trump”
hacia la independencia del banco central. Analistas citados en el reporte señalan que cualquier amenaza a la independencia de la Fed es, en teoría, un escenario favorable para activos escasos y descentralizados como Bitcoin, ya que podría erosionar la confianza en la política monetaria tradicional.
Este evento político ocurre en un escenario macroeconómico complejo. El banco de inversión Goldman Sachs retiró recientemente su expectativa de un recorte de tasas de interés por parte de la Fed en marzo de 2026, citando una inflación persistente o “pegajosa”. A esto se suma la crítica pública del expresidente Donald Trump hacia la política de tasas altas de la Fed. La incertidumbre se ve amplificada por el hecho de que el mandato de Powell al frente de la institución termina en abril de 2026, dejando abiertas preguntas sobre el futuro rumbo de la política monetaria estadounidense.
La Fría Respuesta del Mercado de Bitcoin
A pesar del repunte inicial, los indicadores del mercado mostraron una clara falta de convicción alcista. En el mercado de derivados, la tasa basis de los futuros de Bitcoin a dos meses —la diferencia entre el precio de los futuros y el precio spot— se mantuvo en un nivel del 5%, considerado neutral o neutral-bajista. Este porcentaje está muy por debajo del umbral del 10% que los analistas suelen asociar con un sentimiento decididamente alcista, lo que sugiere que la lucha de poder entre la Fed y el gobierno no ha alterado significativamente el perfil de riesgo percibido de Bitcoin.
Un dato aún más revelador fue la hemorragia de capital institucional. Los fondos cotizados (ETFs) spot de Bitcoin registraron salidas netas por un valor de $1,380 millones durante cuatro sesiones consecutivas previas. Este flujo negativo récord, presentado por los analistas como un indicador más significativo que el repunte de precio puntual, señala una clara toma de ganancias o una reducción de exposición por parte de grandes inversores.
El contraste es evidente incluso con noticias positivas del ecosistema. A pesar de que la empresa MicroStrategy, liderada por Michael Saylor, anunció la compra de $1,250 millones en Bitcoin —la mayor adquisición desde julio de 2025—, el precio del criptoactivo no ha logrado sostenerse por encima del nivel de resistencia clave de $94,000 en el último mes. Esto subraya una desconexión entre la estrategia de acumulación a largo plazo de algunas corporaciones y el sentimiento táctico predominante en el mercado general, que sigue mostrando debilidad.
La Divergencia con los Metales Preciosos y la Fortaleza del Dólar
La cautela hacia Bitcoin se hace más patente al comparar su desempeño con el de los activos refugio tradicionales. Mientras Bitcoin acumula una caída del 23% desde su pico de octubre de 2025, el oro y la plata han alcanzado máximos históricos en 2026. Esta divergencia lleva a los operadores a cuestionar si la narrativa de “reserva de valor digital” de Bitcoin está perdiendo fuerza temporalmente frente al atractivo de los metales preciosos en el actual entorno económico.
Además, no hay evidencia clara en el mercado de una crisis de confianza en el dólar estadounidense que tradicionalmente impulsaría a activos alternativos como Bitcoin. A pesar de que el gobierno de EE.UU. registró un déficit fiscal de $601 mil millones en el último trimestre de 2025, la deuda estadounidense mantiene su calificación de grado de inversión. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 5 años se mantienen por debajo del 3.8%, y el Índice de Fortaleza del Dólar (DXY) se ha fortalecido, pasando de un mínimo de 96.7 en noviembre de 2025 a un nivel de 99. La ausencia de señales claras de una operativa basada en la devaluación monetaria (debasement trade) explica en parte el bajo desempeño relativo de Bitcoin.
Perspectiva y Conclusión
En conjunto, los datos pintan un panorama de un mercado a la espera. El atractivo de Bitcoin y las criptomonedas en general permanece contenido. Los persistentes flujos de salida de los ETFs y la débil demanda de posiciones apalancadas en derivados sugieren que las probabilidades de un rally sorpresa hacia los $105,000 en el corto plazo son bajas. El mercado parece estar aguardando a catalizadores macroeconómicos más definidos, como un cambio tangible en la política de la Fed, o un giro en el sentimiento institucional que revierta la tendencia de salidas de capital antes de comprometerse con una nueva fase alcista sostenida.




















