La Brecha Bancaria Cripto: Por Qué las Cuentas se Congelan Pese a la Adopción Institucional
A pesar de que grandes bancos e instituciones financieras desarrollan servicios de custodia y blockchain, los usuarios minoristas de criptomonedas siguen enfrentando congelaciones de cuentas y bloqueos de transferencias a nivel global. Esta fricción persistente se debe a que los sistemas de riesgo bancarios no están equipados para interpretar la actividad on-chain, lo que lleva a medidas preventivas. La paradoja continúa incluso en un contexto de avances regulatorios y una creciente adopción institucional.
La Paradoja de la Adopción Cripto
Mientras la narrativa de la adopción institucional de criptomonedas —centrada en servicios de custodia y tokenización— gana fuerza, la experiencia diaria de muchos usuarios minoristas es de acceso restringido a servicios bancarios básicos. Esta contradicción se ejemplifica en la experiencia de Panos Mekras, cofundador y CEO de Anodos Labs, quien enfrentó barreras bancarias en Grecia a finales de la década de 2010 y, más recientemente, vio su cuenta en el neobanco Revolut congelada tras realizar transacciones con criptomonedas. La raíz del problema parece ser una brecha fundamental en la infraestructura y la comprensión del riesgo asociado a la actividad on-chain por parte de la banca tradicional.
El Alcance Global del “Debanking” Cripto
Datos y Testimonios Recientes
La magnitud del fenómeno se confirma con datos concretos. Un informe del UK Cryptoasset Business Council, publicado en enero de 2026, revela que el 40% de los intentos de pago dirigidos a exchanges de criptomonedas encuentran algún tipo de restricción bancaria. Además, el 80% de los exchanges consultados reportan un aumento en la fricción con las instituciones financieras. Estas restricciones a menudo se aplican de manera generalizada, sin distinguir necesariamente entre plataformas reguladas y no reguladas.
La Respuesta de los Bancos: Cumplimiento y Prevención
Desde la perspectiva de las entidades financieras, estas medidas responden a estrictos protocolos de cumplimiento normativo. Un portavoz de Revolut declaró que las restricciones o congelaciones de cuentas son un “último recurso” que se aplica tras investigaciones relacionadas con la prevención del lavado de dinero (AML) y la verificación de clientes (KYC), o tras la detección de actividad financiera irregular.
Desde el 1 de octubre de 2025, solo el 0.7% de las cuentas de Revolut que recibieron depósitos de fondos vinculados a criptomonedas fueron restringidas o congeladas tras una investigación.
Para los bancos, se trata fundamentalmente de una medida de gestión de riesgo y protección tanto del cliente como de la institución.
Contexto Regulatorio y Geopolítico en Evolución
Desde la Prohibición hasta el Reconocimiento
El panorama regulatorio global es diverso y está en constante cambio. En un extremo se encuentran jurisdicciones como China, donde los mecanismos de entrada y salida de fondos (on/off ramps) hacia exchanges de criptomonedas son ilegales, lo que fuerza a los usuarios a recurrir a mercados peer-to-peer (P2P). En el otro extremo, países como Nigeria muestran una evolución significativa: después de un periodo de prohibiciones, el país reconoció formalmente los activos digitales como valores de inversión en 2025.
El Caso de Estados Unidos: De “Chokepoint” a Reconocimiento Oficial
El caso de Estados Unidos es particularmente ilustrativo de esta transición. La industria cripto había acuñado el término “Operation Chokepoint 2.0” para describir una percepción de presión regulatoria coordinada. Sin embargo, la llegada de la administración Trump en 2025 impulsó un giro hacia políticas más favorables. Un hito clave fue un informe de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) en diciembre de 2025, que reconoció oficialmente la existencia de prácticas de “debanking” y permitió explícitamente a los bancos nacionales facilitar transacciones con criptomonedas.
No obstante, como señala Panos Mekras, “Esto sigue siendo así… todavía hay posiciones anti-cripto” dentro del sistema financiero, lo que indica que el cambio de postura a alto nivel no se traduce inmediatamente en la experiencia del usuario final.
La Brecha Tecnológica: Por Qué los Bancos “No Entienden” Blockchain
Adopción Institucional vs. Herramientas Internas
Aquí yace una contradicción central. Mientras un número creciente de instituciones financieras desarrolla servicios de custodia de criptoactivos —River reporta que el 60% de los 25 principales bancos de EE.UU. ya ofrecen o planean ofrecer servicios relacionados con Bitcoin—, sus sistemas internos para gestionar las transacciones minoristas cotidianas no han evolucionado al mismo ritmo. Iniciativas regulatorias como el marco MiCA en la Unión Europea están impulsando la creación de servicios regulados, pero la infraestructura operativa de muchos bancos sigue siendo la de antaño.
El Diagnóstico de los Expertos en Infraestructura
Expertos en infraestructura blockchain apuntan a la raíz técnica del problema. Eyal Daskal, CEO de la empresa de infraestructura Crymbo, lo explica así:
Los bancos tradicionales no tienen la infraestructura interna para interpretar datos blockchain y traducirlos dentro de sus marcos de riesgo y cumplimiento existentes.
En otras palabras, los departamentos de cumplimiento de los bancos carecen de las herramientas necesarias para analizar una transacción on-chain, vincularla de manera fiable a una identidad y evaluar sus señales de riesgo. Ante esta incapacidad para discernir, la opción por defecto, y la más segura desde un punto de vista regulatorio, suele ser bloquear la transacción o la cuenta.
Conclusión: Un Mercado en Transición con Fricción Persistente
En síntesis, la adopción de las criptomonedas avanza en dos niveles paralelos y con velocidades distintas: un nivel institucional que construye la infraestructura financiera del futuro, y un nivel minorista que sigue experimentando una fricción significativa en el presente. La solución a esta paradoja pasa necesariamente por cerrar la brecha de conocimiento y herramientas dentro de los departamentos de riesgo y cumplimiento de los propios bancos. Mientras esa brecha tecnológica y operativa persista, es probable que continúe la desconexión entre la aceptación institucional formal y las restricciones prácticas que enfrentan los usuarios de criptomonedas.



















