La CFTC y el Departamento de Justicia demandan a Illinois, Connecticut y Arizona por disputa regulatoria sobre mercados de predicción
La Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) y el Departamento de Justicia presentaron el jueves demandas federales separadas contra los estados de Illinois, Connecticut y Arizona. Las acciones legales responden a los intentos de los reguladores de juego estatales de cerrar plataformas de mercados de predicción. La CFTC alega que estos estados infringen su jurisdicción exclusiva para supervisar estos mercados como “swaps” bajo la ley federal.
El núcleo del conflicto: demandas federales vs. acciones estatales
Las demandas, presentadas en tribunales federales, nombran como demandados a los gobernadores, fiscales generales y juntas de control de juegos de los tres estados. En el caso de Illinois, los acusados son el Gobernador JB Pritzker, el Fiscal General Kwame Raoul y la Junta de Juegos del estado.
El origen del enfrentamiento se remonta a 2025, cuando las autoridades de juego de Illinois, Connecticut y Arizona enviaron cartas de “cese y desistimiento” a plataformas de mercados de predicción como Kalshi y Polymarket. La postura estatal argumenta que los contratos de eventos ofrecidos por estas plataformas, donde los participantes predicen resultados futuros, constituyen “apuestas” o “apuestas deportivas” y, por lo tanto, violan las leyes estatales que regulan el juego.
El argumento legal de la CFTC: jurisdicción exclusiva y “swaps”
La base de la ley federal
La CFTC contradice frontalmente esta clasificación. La agencia federal sostiene tener jurisdicción “exclusiva” para regular los Mercados de Contratos Designados (DCMs) bajo la Ley de Intercambio de Materias Primas (CEA). Alega que las plataformas de predicción que operan como DCMs registrados caen bajo este paraguas regulatorio federal, diseñado por el Congreso para supervisar los mercados nacionales de swaps.
La naturaleza del contrato: ¿”swap” financiero o apuesta?
El corazón del debate legal radica en la naturaleza de los contratos. La CFTC los define como “swaps” o permutas financieras, instrumentos derivados que caen bajo su competencia, y no como simples apuestas. La demanda presentada contra Illinois deja clara esta postura:
“El intento de Illinois de cerrar los DCMs regulados federalmente se entromete en el esquema federal exclusivo que el Congreso diseñó para supervisar los mercados nacionales de swaps”.
El documento legal advierte sobre las consecuencias de no intervenir: “A menos que sean restringidos e impedidos por el tribunal, es probable que los acusados continúen sus intentos de subvertir la ley federal”.
Reacciones y contexto de una batalla legal amplia
Declaración del presidente de la CFTC, Mike Selig
Mike Selig, Presidente de la CFTC, se refirió a las acciones estatales como “intentos agresivos y excesivamente celosos de estos estados de sobrepasar a la CFTC”. En una declaración, Selig advirtió que estas medidas “han generado incertidumbre en el mercado y riesgos de efectos desestabilizadores para los participantes del mercado y nuestros registrados”.
El panorama nacional de la regulación estatal
El conflicto con Illinois, Connecticut y Arizona no es un caso aislado. Forma parte de un escrutinio legal más amplio a nivel estatal. En total, 11 estados han emprendido acciones legales contra plataformas de mercados de predicción. Además de los tres demandados, la lista incluye a Nevada, Maryland, Nueva Jersey, Montana, Ohio, Tennessee, Nueva York y Massachusetts.
Presión legislativa paralela en el Congreso
Paralelamente a las batallas judiciales, la industria enfrenta presión en el ámbito legislativo federal. Actualmente hay iniciativas en el Congreso de Estados Unidos que buscan prohibir específicamente los contratos de eventos relacionados con deportes. Otra propuesta legislativa apunta a evitar que personas con información privilegiada política participen en mercados de predicción vinculados a conflictos bélicos.
Implicaciones y próximos pasos
Esta batalla legal representa un punto de inflexión para definir qué autoridad —federal o estatal— tiene la potestad última para regular una industria financiera emergente. El resultado del litigio podría establecer un precedente crucial que determine la viabilidad operativa y la posible expansión de las plataformas de mercados de predicción en Estados Unidos.
El proceso judicial deberá resolver el conflicto de clasificación central: si prevalece la definición de la CFTC de estos contratos como “swaps” financieros bajo su supervisión exclusiva, o si los estados pueden aplicar sus leyes de juego al considerarlos apuestas. La disputa encapsula la tensión histórica en el sistema estadounidense entre la innovación financiera, la regulación federal unificada y los derechos regulatorios reservados a los estados.
