La industria cripto busca revisiones en stablecoins y DeFi en la consulta de MiCA 2.0
La Comisión Europea ha iniciado el proceso de consulta pública para las revisiones del reglamento MiCA, ya conocido extraoficialmente como “MiCA 2.0”. El sector cripto, liderado por actores como Coinbase, busca que la actualización proporcione reglas más claras para las stablecoins en euros, integre a las finanzas descentralizadas (DeFi) y resuelva la incertidumbre regulatoria en nuevos segmentos como los mercados de predicción. El período de comentarios finaliza el 31 de agosto, aunque no se esperan propuestas legislativas concretas antes de 2028.
La Comisión Europea abrió en mayo un período de comentarios para recabar opiniones sobre la regulación de la industria cripto y blockchain. Estas consultas precederán a las revisiones y adiciones del reglamento MiCA, cuyo marco ya se ha apodado “MiCA 2.0”.
“MiCA ayudó a establecer un punto de referencia global temprano para la regulación de activos digitales y le dio a la UE una ventaja de ser el primero en moverse”, declaró Katie Harries, directora sénior de Política de la UE en Coinbase.
La ejecutiva señaló que los “refinamientos podrían ayudar a garantizar que el marco siga siendo competitivo en la próxima fase de la regulación de activos digitales”. El sector busca mayor claridad regulatoria en tres áreas clave: DeFi, stablecoins y tokenización.
MiCA 1.0: Un primer paso exitoso pero incompleto
La aplicación y cumplimiento total de las reglas de MiCA comenzó el 30 de diciembre de 2024, con las primeras licencias emitidas en los primeros meses de 2025. La UE logró crear un marco regulatorio para cripto antes que Estados Unidos, obteniendo una ventaja competitiva significativa.
Según Harries, MiCA 1.0 creó un “libro de reglas único y armonizado” para los criptoactivos entre los estados miembros, proporcionó mayor protección y transparencia a los consumidores y dio a las empresas la claridad regulatoria para “construir, invertir y crecer en todo el bloque”. Para Coinbase, este marco proporcionó la base para expandir su negocio en Europa hacia la “próxima fase de adopción tanto en mercados minoristas como institucionales”.
Bruselas busca ahora “recalibrar” su legislación emblemática. La consulta se divide en cuatro partes: alcance regulatorio y definiciones para criptoactivos que no sean ARTs y EMTs; requisitos para EMTs, ARTs y sus emisores; definición del marco legal para los Proveedores de Servicios de Criptoactivos (CASPs); y temas no cubiertos por MiCA 1.0, como DeFi y mercados de predicción.
Stablecoins en el centro del debate regulatorio
La parte 2 de la consulta, que afecta a las stablecoins, es la “sección más larga y, probablemente, la más politizada de la consulta”, según Catarina Veloso, jefa de Cumplimiento Regulatorio en Notabene.
El impacto regulatorio depende de cómo se utilicen las stablecoins: como instrumento minorista para pagos cotidianos, como mecanismo mayorista para liquidaciones, o como complemento de pagos transfronterizos. Si se tratan como instrumentos de trading, el foco será la protección del inversor. Si se tratan como infraestructura de pago, el foco se centrará en la liquidez, la gestión de reservas y la resiliencia operativa.
“Los riesgos que conllevan dependen en gran medida de cómo se utilicen, a qué escala, por quién y en relación con qué partes del sistema financiero”, explicó Veloso.
Coinbase ha presentado propuestas específicas para fortalecer el euro digital. La empresa propone recalibrar las reglas de reservas para permitir que una mayor parte de las reservas de las stablecoins se mantenga en “activos soberanos de alta calidad”, reduciendo así el riesgo. Además, plantea permitir incentivos no financieros, ya que MiCA actualmente prohíbe a los emisores de EMTs ofrecer intereses. Harries propuso autorizar “incentivos no relacionados con intereses, como programas de recompensas en efectivo y fidelización”, que son estándar en los pagos y fomentan la competencia.
Veloso advirtió que prohibir las recompensas “puede debilitar la competitividad de las stablecoins denominadas en euros y empujar a los usuarios hacia stablecoins en moneda extranjera o hacia estructuras de rendimiento fuera del perímetro regulado”.
Ampliando el marco regulatorio a DeFi y nuevos mercados
El dilema de la descentralización total
MiCA no cubre a los CASPs que estén completamente descentralizados y operen sin intermediarios. Sin embargo, “la descentralización rara vez es binaria”, señaló Veloso. Los reguladores deben definir qué indicadores importan: control sobre el protocolo, derechos de gobernanza, claves de administración, control del front-end, captura de ingresos y actualizabilidad.
Según Miroslav Đurić, socio de Taylor Wessing, la Comisión Europea parece dispuesta a explorar enfoques que “podrían permitir que los CASPs conecten a sus clientes solo con plataformas DeFi que estén certificadas bajo algún nuevo régimen de certificación”.
Mercados de predicción: ¿gambling, valores o cripto?
Actualmente no existe un marco unificado en la UE para los mercados de predicción, y están prohibidos en algunos países. La Comisión busca determinar si ofrecen algún beneficio económico para los consumidores y si caen bajo MiCA o la Directiva de Mercados de Instrumentos Financieros (MiFID).
“Dependiendo de la naturaleza de los contratos de eventos disponibles en la plataforma, un operador de plataforma puede llegar a estar sujeto a requisitos establecidos en diferentes marcos regulatorios, a veces conflictivos: desde MiFID II, pasando por el juego, hasta el marco regulatorio de MiCA”, advirtió Đurić.
¿Qué esperar de MiCA 2.0? Un diálogo a largo plazo
Los observadores del sector afirman que pretenden mantener un diálogo con Bruselas durante todo el proceso. Harries subrayó que para un nuevo MiCA efectivo se requiere un “diálogo entre la industria, los responsables políticos y los reguladores, aprendiendo de cómo funciona el marco en la práctica y refinando las áreas donde una mayor claridad o flexibilidad pueda apoyar la próxima fase de crecimiento en toda la región”.
El período de comentarios finaliza el 31 de agosto. Đurić estimó que, dada la complejidad de los temas y el ritmo del proceso legislativo de la UE, “no es esperable que se adopten propuestas legislativas concretas antes de 2028”.

