La Infraestructura Blockchain Actual Frena el Mercado Global 24/7 de Activos Tokenizados, Advierte Experto
La visión de un mercado financiero global, continuo y sin fronteras impulsado por la tokenización de activos choca contra las limitaciones técnicas de las blockchains actuales. Según Joshua Sum, director de producto de Solayer Labs, los problemas de rendimiento, latencia y la extracción de valor máximo (MEV) crean un perfil de riesgo inaceptable para los grandes capitales. El experto aboga por una nueva infraestructura diseñada desde cero que garantice velocidad, equidad y composibilidad para no perder la oportunidad billonaria frente a las finanzas tradicionales.
La Promesa y la Paradoja de la Tokenización
La tokenización de activos del mundo real (RWA), que consiste en representar derechos sobre activos físicos como acciones o bonos en formato digital sobre una blockchain, promete revolucionar las finanzas. El ideal es un mercado único y global, operativo las 24 horas del día, los 7 días de la semana, donde cualquier persona pueda intercambiar valor sin intermediarios tradicionales.
Sin embargo, esta visión contrasta con una realidad incómoda. Mientras la tokenización avanza a gran velocidad, la infraestructura subyacente para su comercio es, según Joshua Sum, lenta e insegura.
“Hemos creado certificados de acciones digitales para un mercado que opera a la velocidad de un fax y con la integridad de un juego de dados en un callejón”, afirmó el experto.
La tesis central de su análisis es que el problema no es la visión en sí, sino los cimientos tecnológicos inadecuados sobre los que se intenta construir.
Los Tres Cuellos de Botella de las Blockchains Actuales
Según el director de producto de Solayer Labs, las blockchains de capa 1 existentes presentan tres fallas críticas que las hacen inviables para soportar mercados financieros institucionales.
1. Techo de Rendimiento (Throughput) Insuficiente
La capacidad de procesamiento de transacciones de la mayoría de las redes es demasiado baja para manejar el volumen de mercados reales, que implican millones de operaciones diarias. Sum advierte que el lanzamiento de un solo activo popular podría congestionar una red durante horas, una situación impensable en los mercados tradicionales.
2. Latencia y Finalidad Incierta
Los tiempos de bloque lentos y la falta de una finalidad de transacción garantizada e inmediata imposibilitan un descubrimiento de precios eficiente y operaciones de arbitraje. Esto se traduce en un deslizamiento de precios (slippage) masivo en comparación con los mercados tradicionales, donde las ejecuciones son casi instantáneas.
3. Un Campo de Juego Desigual: La Amenaza del MEV
El Valor Máximo Extraíble (MEV) se refiere a la ganancia que pueden obtener los validadores de la red o actores sofisticados al reordenar, censurar o insertar sus propias transacciones en un bloque, mediante prácticas como el front-running o los sandwich attacks.
“Cuando bots sofisticados pueden extraer valor sistemáticamente de cada operación… ya no es un mercado justo, y el juego está amañado”, señaló Sum.
Esta manipulación de mercado sistemática ahuyenta a los inversores institucionales y perjudica a los minoristas.
Consecuencias y Riesgos de los Límites Técnicos
Estas limitaciones tienen consecuencias directas. Para las instituciones financieras, esta infraestructura representa un perfil de riesgo inaceptable, ya que no pueden garantizar la integridad en la ejecución de operaciones de gran tamaño, lo que frena el despliegue de capital serio.
Para los usuarios minoristas, la promesa de acceso democratizado se ve socavada por un campo de juego inclinado a favor de actores con herramientas sofisticadas para explotar el MEV. En un plano más amplio, existe el riesgo de perder una oportunidad histórica.
Las finanzas tradicionales, con actores como ejecutivos de JPMorgan mostrando interés en la tokenización, observan estas limitaciones. Cada fallo técnico refuerza su escepticismo y podría cerrar la ventana de oportunidad para que un enfoque descentralizado lidere esta transformación.
Los Pilares para una Nueva Infraestructura Financiera
Frente a este escenario, Joshua Sum argumenta que se necesita un cambio de paradigma, no meras optimizaciones incrementales.
“El enfoque actual de superponer soluciones sobre cimientos inadecuados es como instalar rayas de carreras en un caballo y esperar que compita en Daytona”, ilustró.
Propone requisitos fundamentales para una nueva infraestructura.
En primer lugar, el rendimiento debe ser un prerrequisito, con un objetivo de más de 100,000 transacciones por segundo (TPS) y una finalidad en menos de un segundo, un estándar que redes como Solana han empezado a explorar. En segundo lugar, es necesaria una equidad a nivel de protocolo, implementando un orden de transacciones estricto “first-come, first-served” para eliminar el MEV malicioso y crear un entorno predecible.
Finalmente, se requiere una composibilidad sin fricción, donde los activos y la liquidez puedan moverse atómicamente entre diferentes entornos para formar un mercado verdaderamente unificado. El experto mencionó que arquitecturas técnicas, como capas de ejecución compatibles con la Máquina Virtual de Solana (SVM), ya existen para abordar estos problemas sin fracturar la liquidez.
Conclusión: Una Carrera Contra el Tiempo
La oportunidad billonaria representada por los activos tokenizados es real, pero, según el análisis, exige una infraestructura diseñada desde cero para los requisitos del mercado de capitales global. La pregunta crucial ya no es si llegará este futuro financiero digital, sino quién lo construirá.
“La pregunta no es si llegará este futuro. Es si la industria blockchain construirá el motor que realmente merece o verá a las finanzas tradicionales construirlo en su lugar”, concluyó Joshua Sum.
Su advertencia final resume el desafío: el problema no es la visión ambiciosa de mercados abiertos y globales; son los cimientos tecnológicos, actualmente inadecuados, los que deben evolucionar en un salto cuántico para sostenerla.




















