La relación Bitcoin-Oro cae a mínimo de 2023: Analistas ven una “oportunidad asimétrica” rara para BTC
La relación Bitcoin-Oro ha caído a aproximadamente 18.5 onzas por BTC, su nivel más bajo desde noviembre de 2023. Este movimiento refleja el fuerte impulso del metal precioso frente a un Bitcoin que lucha por mantenerse por encima de los $90,000. A pesar de esta debilidad relativa, varios analistas consideran que esta configuración de mercado representa una “oportunidad asimétrica” rara, que históricamente ha precedido a rotaciones de capital de vuelta hacia la criptomoneda.
El desplome de la relación BTC/Oro en contexto
La ratio Bitcoin-Oro mide el número de onzas de oro necesarias para adquirir una unidad de Bitcoin, sirviendo como un barómetro clave de la fuerza relativa entre el principal activo digital refugio y el refugio de valor tradicional por excelencia.
Los datos muestran que la ratio se situó en torno a 18.5 onzas por BTC esta semana, marcando su punto más bajo en más de dos años. Este movimiento se produce en un contexto de precios divergentes: mientras el oro alcanzaba un nuevo máximo histórico, superando los $4,888, Bitcoin cotizaba con dificultad en la región de los $90,000. Este hito extiende una tendencia bajista significativa para la ratio, que ya había caído aproximadamente un 50% a lo largo de 2025.
Perspectivas de los analistas: ¿Presión continua o agotamiento?
Los expertos ofrecen perspectivas variadas sobre la duración de esta tendencia.
Una visión alcista extrema para el oro
Charles Edwards, fundador de Capriole Investments, presenta una visión alcista extrema para el oro. Basándose en un siglo de datos, argumenta que los mercados alcistas del oro promedian ganancias superiores al 150%. Si este patrón histórico se repite, Edwards proyecta que el precio del oro podría alcanzar alrededor de $12,000 en un plazo de 3 a 10 años, lo que implicaría una presión a la baja continuada en la ratio BTC/Oro a corto y medio plazo.
Señales de un posible agotamiento técnico
En contraste, el analista conocido como “Decode” identifica señales de un posible agotamiento en la tendencia bajista. Aplicando el análisis técnico de la Teoría de las Ondas de Elliott, sugiere que la ratio estaría entrando en la “quinta onda de una onda C correctiva”, que típicamente representa la etapa final de una tendencia bajista. Según esta lectura, el impulso descendente podría estar cerca de completarse.
El argumento macroeconómico: Rotación secuencial de capital
André Dragosch, jefe de investigación europeo de Bitwise, aporta un marco macroeconómico a la discusión. Describe las condiciones actuales como “muy raras” y sugiere que el primer trimestre (Q1) de 2026 podría ser el marco temporal para un cambio, utilizando la ratio como una señal contraria.
“El oro se ha beneficiado primero de este cambio”, afirmó Dragosch, añadiendo que “Bitcoin no ha captado una oferta seria de capital debido a su riesgo percibido más alto”.
Dragosch vincula el repunte del oro a un cambio estructural más profundo en el sistema monetario global, caracterizado por una reducción en la asignación a bonos soberanos y un aumento hacia activos duros. Su tesis central es que el capital tiende a rotar secuencialmente, por lo que la fortaleza actual del oro podría convertirse en un viento de cola para la siguiente fase expansiva de Bitcoin. En sus propias palabras: “La operación definitiva aquí es Bitcoin”.
Conclusión: Una encrucijada para los inversores
El panorama presentado por los analistas sitúa a los inversores en una encrucijada. Por un lado, existe la posibilidad de una presión continuada a corto plazo impulsada por la fortaleza del oro. Por otro, emergen señales de agotamiento técnico y un sólido argumento macroeconómico que apunta a una oportunidad a largo plazo.
El consenso entre los expertos citados sugiere que la debilidad relativa actual de Bitcoin frente al oro podría representar una configuración preparatoria atípica y favorable para inversiones con horizonte a largo plazo en la criptomoneda. Como en todo análisis de mercado, se recomienda a los inversores realizar su propia investigación y evaluación de riesgos.
















