Los “Bitcoin Brothers” de Africrypt regresan a Sudáfrica: investigación revela su paradero tras el colapso de $50 millones
Una investigación televisiva ubica a Raees y Ameer Cajee en un complejo privado, mientras los inversores afectados aún esperan justicia tras el presunto fraude de criptomonedas.
El regreso y la investigación actual
Una investigación del programa de televisión “Carte Blanche”, emitida en 2026, reveló que Raees y Ameer Cajee, fundadores de la fallida plataforma Africrypt, han regresado a Sudáfrica. El reporte los ubica residiendo en el exclusivo complejo privado Zimbali Estate, en la provincia de KwaZulu-Natal.
El hallazgo del programa “Carte Blanche”
Periodistas del programa intentaron contactar a los hermanos en esa ubicación, así como en una dirección vacacional en Umhlanga y otra en Johannesburgo. Sin embargo, fueron bloqueados por seguridad privada en Zimbali y no obtuvieron respuesta en los demás lugares.
La respuesta legal (o la falta de ella)
El abogado Gerhard Botha, representante de uno de los inversores afectados, confirmó el regreso de los hermanos y criticó su inaccesibilidad.
“Pueden protegerse. Tienen seguridad. Porque tienen dinero”,
declaró Botha al programa. El letrado afirmó que los documentos legales relacionados con el caso aún no han sido entregados formalmente a los Cajee. Por su parte, el medio Cointelegraph reportó que contactó a varios bufetes de abogados que representan a grupos de inversores de Africrypt, sin obtener respuesta alguna.
Contexto: el ascenso y colapso de Africrypt
La operación y las promesas
Africrypt operó como plataforma de inversión en criptomonedas entre 2019 y 2021. La empresa, dirigida por los hermanos Cajee —conocidos como los “Bitcoin Brothers”—, prometía a sus clientes rendimientos excepcionales de hasta el 13% mensual. Según su propuesta, estos rendimientos se generaban mediante un “sistema de trading propietario con inteligencia artificial”. La plataforma aceptaba depósitos tanto en rand sudafricano como en criptomonedas.
El colapso y la huida
El 13 de abril de 2021, los fundadores informaron a sus inversores que la plataforma había sido hackeada y que los fondos habían sido robados. Semanas después, Raees y Ameer Cajee abandonaron Sudáfrica. Reportes indican que su ruta de huida los llevó primero a las Maldivas y luego a Dubái.
Las cifras de las pérdidas han variado: mientras reportes iniciales hablaban de $3.600 millones, estimaciones posteriores del medio MyBroadband sitúan el monto entre 40 y 50 millones de dólares. La cifra exacta del presunto fraude sigue sin determinarse con precisión.
El caso internacional y las consecuencias
La persecución a través de fronteras
El caso adquirió dimensión internacional debido a los movimientos de los fundadores a través de múltiples jurisdicciones. En 2021, Ameer Cajee fue arrestado en Suiza cuando visitaba unas cajas de seguridad que, según se alegó, contenían wallets de hardware con criptomonedas. Fue liberado bajo fianza meses después de su detención.
El panorama regulatorio actual en Sudáfrica
El regreso de los Cajee se produce en un contexto de creciente atención regulatoria. En su Informe de Estabilidad Financiera de noviembre de 2025, el Banco de la Reserva de Sudáfrica (SARB) identificó a los criptoactivos y las stablecoins como un riesgo emergente para la estabilidad financiera del país.
El banco central destacó que, para julio de 2025, los tres mayores exchanges de criptomonedas en Sudáfrica tenían 7.8 millones de usuarios y custodiaban activos por valor de $1.500 millones a finales de 2024. Entre sus principales preocupaciones, el SARB citó la naturaleza transfronteriza de estos activos y el predominio de las stablecoins —particularmente las vinculadas al dólar estadounidense— como el principal par de trading en el mercado local.
Conclusión: un caso inconcluso
El regreso de Raees y Ameer Cajee a Sudáfrica reaviva uno de los casos más emblemáticos de presunto fraude con criptomonedas en el país. Aunque los fundadores de Africrypt están físicamente de vuelta, su acceso sigue siendo limitado y el proceso legal para recuperar los fondos perdidos parece estancado.
Este caso subraya los riesgos persistentes asociados con los esquemas de inversión de alto rendimiento no regulados y coincide con las advertencias de las autoridades financieras sudafricanas. La justicia para los miles de inversores afectados, que alegan pérdidas de decenas de millones de dólares, continúa pendiente.




















