Lugano 2025: La Guía Definitiva de la Ciudad Suiza Donde Pagas Impuestos con Bitcoin
Al pie de los Alpes, junto al lago Ceresio, Lugano despliega su elegancia helvética: calles empedradas, boutiques de lujo y una tranquilidad que parece inmutable. Sin embargo, un nuevo símbolo se ha integrado en este paisaje. Junto a los logos tradicionales de las tarjetas de crédito, un adhesivo amarillo con un prominente “₿” anuncia una revolución silenciosa.
Este no es un experimento teórico ni una campaña de marketing fugaz. Para 2025, Lugano ha logrado lo que pocos imaginaban: convertir a Bitcoin, y a las criptomonedas en general, en herramientas funcionales para la vida diaria y la relación con la administración pública. Este artículo es un recorrido por el “Plan ₿”, un caso de estudio pionero que está redefiniendo lo que significa ser una ciudad financiera en la era digital.
El “Plan ₿”: La Visión Estratégica (No un Simple Eslogan)
Lanzado en 2022 a través de una asociación entre el municipio y Tether, el “Plan ₿” nació con una ambición clara: reestructurar la infraestructura financiera de la ciudad. A diferencia de otros modelos, como el de El Salvador, el enfoque suizo es voluntario, metódico y pragmático, diseñado para reducir la fricción y ofrecer alternativas tangibles.
Su ecosistema se sostiene sobre tres pilares fundamentales:
1. Bitcoin (BTC): Actúa como el activo base de valor y medio de pago, utilizando principalmente la Red Lightning para transacciones instantáneas y de coste marginal.
2. Tether (USDT): Proporciona la estabilidad necesaria para transacciones comerciales de mayor cuantía, como la compra de automóviles o relojería de lujo, al estar anclado al dólar estadounidense.
3. Token LVGA: Es el pegamento local. Este stablecoin, vinculado al franco suizo (CHF), funciona como una moneda de lealtad digital que fomenta una economía circular dentro de la ciudad.
La Experiencia en el Comercio: Adopción Orgánica y Ventajas Tangibles
La adopción no se basa en la ideología, sino en la economía pura. Para un comerciante, la diferencia es clara: mientras los procesadores de tarjetas tradicionales suelen cobrar comisiones en torno al 3%, una transacción con Bitcoin a través de Lightning cuesta normalmente menos del 1%. Este ahorro directo es un incentivo poderoso.
Como señaló un comerciante local a la BBC, “Es como un árbol que crece… en 5, 10 años será enorme”. La infraestructura ya está plantada.
Para facilitar la transición, la ciudad distribuyó terminales de punto de venta (POS) inteligentes y gratuitos, provistos por GoCrypto, a más de 350 establecimientos. El proceso es sencillo: el vendedor introduce el precio en francos suizos, el cliente escanea un código QR con su cartera digital y el comerciante puede elegir recibir el pago al instante en CHF (evitando la volatilidad) o en criptoactivos.
MyLugano App: El Corazón de la Economía Circular
El centro neurálgico de este sistema es la aplicación MyLugano. Su mecanismo estrella es el cashback: los usuarios que pagan con criptomonedas en comercios adheridos pueden recibir hasta un 10% de reembolso en tokens LVGA.
Estos no son simples puntos de fidelización; son dinero digital local con utilidad real. Pueden usarse para pagar servicios municipales, estacionamiento, guarderías o incluso un paseo en barco por el lago. Así, un turista que compre un reloj con USDT puede recibir LVGA y gastarlos inmediatamente en la ciudad, manteniendo el valor dentro del ecosistema local.
Gobernanza en la Blockchain: Pagar al Estado con Cripto
Quizás el aspecto más innovador del modelo Lugano es su integración con la administración pública. La ciudad es uno de los pocos lugares del mundo donde prácticamente todas las facturas municipales —desde impuestos sobre la propiedad y tasas hasta multas de estacionamiento y matrículas universitarias— se pueden liquidar con Bitcoin o USDT.
El proceso ha sido normalizado hasta la sencillez:
1. El contribuyente recibe su factura con un código QR estándar suizo.
2. Escanea dicho código con su cartera digital favorita.
3. Confirma el tipo de cambio, que se bloquea brevemente para protegerle de la volatilidad.
4. La transacción se completa, saldando la deuda.
Para el gobierno local, esto significa una automatización casi total de los flujos de tesorería, reduciendo significativamente la carga administrativa.
Infraestructura y Hito 2025: Consolidación Institucional
Para 2025, el experimento de Lugano ha alcanzado una madurez institucional notable. El Plan ₿ Forum, celebrado en octubre, atrajo a 4.000 participantes de 64 países, un aumento del 140% desde sus inicios, señalando el interés global en este modelo.
Más allá del comercio minorista, la ciudad ha incursionado en los mercados de capitales digitales. En 2025, Lugano emitió su quinto bono digital en SDX (SIX Digital Exchange), la plataforma de la bolsa suiza, demostrando cómo la blockchain puede servir para la financiación municipal sofisticada.
Además, se ha confirmado como un imán para el talento y la innovación. Gracias a la claridad regulatoria proporcionada por FINMA, la autoridad supervisora del mercado financiero suizo, Lugano ha atraído a más de 110 startups del sector, generando un “brain gain” o ganancia de cerebros que dinamiza su economía.
La Otra Cara de la Moneda: Riesgos y Escepticismo
El camino no está exento de críticas. Académicos y parte de la ciudadanía mantienen un escepticismo saludable. El argumento principal se centra en el riesgo custodial. En Suiza, los depósitos bancarios disfrutan de garantías estatales. Sin embargo, los activos en criptomonedas custodiados en carteras digitales no cuentan con la misma protección.
El profesor Sergio Rossi de la Universidad de Friburgo lo resume así: “Si la plataforma donde se registra mi billetera digital quiebra, mis criptomonedas desaparecen”.
Existe, además, un desafío cultural profundo: la adopción psicológica. Para muchos residentes, Bitcoin sigue siendo percibido principalmente como un activo de inversión especulativa, no como un medio de intercambio cotidiano. Cambiar esta mentalidad es un proceso generacional que requiere tiempo y educación continua.
Conclusión: El Modelo Lugano y el Futuro de las Ciudades
Lugano ha demostrado que la integración a gran escala de las criptomonedas depende menos del fervor ideológico y más de interfaces prácticas y beneficios concretos. Su modelo ofrece un “blueprint” o plano replicable basado en tres claves:
1. Hardware gratuito para comercios: Eliminar la barrera de entrada económica.
2. Utilidad para obligaciones rutinarias: Dotar a la criptomoneda de una función práctica esencial, como pagar impuestos.
3. Token de lealtad local: Crear una economía circular que retenga y dinamice el valor dentro de la comunidad.
Mientras el mundo debate las Monedas Digitales de Banco Central (CBDC) con recelo, Lugano presenta un contraste fascinante: una ciudad que experimenta con activos digitales privados, descentralizados y estables, construyendo una alternativa viable desde lo local.
Con su pragmatismo característico, Lugano no solo está adoptando el futuro financiero; está escribiendo el manual para que otras ciudades puedan seguirlo. La pregunta que deja en el aire es poderosa: ¿estamos contemplando el prototipo de la ciudad financiera del siglo XXI?




















