Luke Gromen y Bitcoin en 2025: Por qué reduce su exposición pese a creer en la “devaluación” de las monedas

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Luke Gromen y Bitcoin en 2025: Por qué reduce su exposición pese a creer en la “devaluación” de las monedas

En el panorama del análisis macroeconómico, pocas posturas generan tanto interés como la de Luke Gromen. Reconocido por su firme defensa de la tesis de “devaluación” monetaria —un escenario que históricamente ha beneficiado a activos como Bitcoin—, su reciente giro táctico ha sorprendido a muchos. En una entrevista a finales de 2025, Gromen expuso por qué está reduciendo su exposición a la criptomoneda, manteniendo intacta su visión de fondo. Esta aparente contradicción merece un análisis detallado.

Claves para entender la cautela de un gurú macro con Bitcoin

La cautela de Luke Gromen se sustenta en señales concretas: la ratio BTC/Oro, el análisis de medias móviles y el impacto de narrativas como el riesgo cuántico. En este artículo, desglosamos su tesis central, las tres señales que justifican su cautela actual —incluyendo un posible escenario de corrección— y ofrecemos un marco práctico para que cualquier inversor pueda seguir su proceso de forma objetiva.

¿Quién es Luke Gromen?

Luke Gromen es un analista macro global y fundador de FFTT (Forest For The Trees), una firma de investigación dirigida a inversores institucionales. Su pensamiento se centra en la llamada “debasement trade” o comercio de devaluación. Gromen argumenta que los gobiernos con niveles de deuda excesivos tienen un incentivo perverso: permitir una inflación más alta y una depreciación de su moneda para reducir el valor real de sus obligaciones. Para los inversores, esta dinámica convierte la búsqueda de activos escasos —como el oro y Bitcoin— en una estrategia casi obligatoria de preservación de capital.

¿Qué significa realmente “devaluación”?

El concepto de “devaluación” que maneja Gromen hunde sus raíces en la historia económica. No es una invención moderna. En la antigüedad, los gobernantes reducían el contenido de metal precioso de las monedas, manteniendo su valor facial pero erosionando su valor intrínseco. El mecanismo actual —impresión monetaria, flexibilización cuantitativa— es más sofisticado, pero el principio es similar: diluir el valor de la unidad monetaria para aliviar las cargas financieras del emisor.

La consecuencia para el inversor es clara: en un régimen de devaluación, el capital migra hacia lo que no se puede crear fácilmente por decreto: bienes reales, metales preciosos y criptoactivos con suministro limitado como Bitcoin. Es crucial entender que Gromen visualiza esto como un proceso de largo plazo. Los retrocesos y correcciones en el camino no invalidan necesariamente la tesis principal.

El giro táctico: ¿Por qué Luke Gromen está “reduciendo” Bitcoin ahora?

Es fundamental aclarar que Luke Gromen no ha abandonado su tesis de devaluación. Lo que ha cambiado es su evaluación táctica sobre Bitcoin como el vehículo óptimo para capitalizar esa tesis en el entorno actual de 2025. Su cautela se basa en tres señales concretas que sugieren un deterioro del perfil riesgo/recompensa a corto plazo.

Señal 1: Bitcoin pierde fuerza frente al Oro (La Ratio BTC/Oro)

Para Gromen, una métrica fundamental es el desempeño relativo de Bitcoin frente al oro. Si la tesis de “reserva de valor digital” es sólida, Bitcoin debería apreciarse contra el metal precioso. Sin embargo, los datos muestran lo contrario. A finales de 2025, la ratio había caído significativamente, indicando que el capital que busca cobertura contra la devaluación está fluyendo con más fuerza hacia el oro. Es una señal de que la narrativa de reserva de valor de Bitcoin está bajo presión.

Señal 2: El daño técnico en el gráfico

El análisis técnico complementa la visión macro. Gromen señala que Bitcoin ha roto medias móviles clave, como la media móvil simple de 200 días (200D SMA), un indicador ampliamente seguido como referencia de la tendencia primaria. Una ruptura sostenida por debajo de este nivel sugiere un cambio en el momentum y hace que la relación riesgo/recompensa sea menos atractiva para nuevos capitales. Esto no equivale a un “Bitcoin está muerto”, sino que refleja que la estructura del mercado no justifica una exposición elevada en el corto plazo.

Señal 3: Narrativas de riesgo macro: El “Riesgo Cuántico”

Más allá de los gráficos, Gromen identifica un lastre para el sentimiento: el creciente debate público sobre la computación cuántica y su potencial para quebrantar la criptografía actual de Bitcoin. Es crucial separar el hecho del miedo. El riesgo cuántico es un desafío de seguridad a largo plazo real, pero es un proceso complejo y lento. A corto plazo, los titulares generan incertidumbre y pueden asustar a inversores. Esta nube de incertidumbre actúa como un freno adicional al sentimiento positivo.

Cabe mencionar que otros analistas ven esta narrativa más como un “ruido de internet” que como una amenaza inminente. Esta divergencia subraya la naturaleza interpretativa del análisis de mercado.

De la teoría a la práctica: Cómo monitorear las señales de Gromen

La verdadera utilidad de un marco analítico está en entender el proceso para tomar decisiones informadas. Cualquier inversor puede implementar un chequeo semanal simple basado en las tres señales:

1. La Prueba de la “Reserva de Valor”: La Ratio BTC/Oro

La pregunta clave es: ¿La ratio está mejorando (subiendo) o empeorando (bajando)? Un seguimiento semanal ofrece una lectura objetiva de la fortaleza relativa de Bitcoin.

2. El Filtro de Tendencia Objetivo: La Media Móvil de 200 Días

La pregunta clave aquí es: ¿El precio de Bitcoin está cotizando por encima o por debajo de su media móvil simple de 200 días? Por encima, sugiere tendencia alcista; por debajo, puede indicar tendencia bajista o fase de consolidación.

3. El Pulso del Mercado Institucional: Flujos de ETFs de Bitcoin

La pregunta clave: ¿Los flujos netos en los ETFs de Bitcoin spot son mayoritariamente de entrada (inflows) o de salida (outflows)? Estos datos, disponibles públicamente, ofrecen una ventana a la demanda institucional, un driver fundamental en el mercado actual.

Si estas tres señales se alinean en negativo, se configura el escenario de “tres strikes” que, en el marco de Gromen, justificaría tácticamente reducir la exposición.

Gestión de riesgo, no abandono de convicción

“Reducir” (fading) Bitcoin, en este contexto, es un ejercicio puro de gestión de riesgo táctico. No implica vender todo, sino ajustar el tamaño de la posición. Una forma práctica es separar mentalmente la cartera en dos partes:

Núcleo (Core): La porción que se está dispuesto a mantener durante ciclos completos de varios años, respaldada por la convicción de largo plazo. Esta parte no se toca.
Táctica (Tactical): La exposición adicional que se ajusta —se reduce o aumenta— basándose en las señales de desempeño relativo y salud de la tendencia.

El proceso también define cuándo volver a aumentar la exposición táctica: cuando las señales se inviertan. Es decir, cuando 1) la ratio BTC/Oro inicie una recuperación sostenida, 2) el precio se recupere por encima de niveles clave como la 200D SMA, y 3) los flujos de ETFs muestren una reanudación clara de las entradas netas.

Desmontando la narrativa: ¿Es el riesgo cuántico una amenaza inmediata?

Es vital poner en perspectiva la tercera señal de Gromen. El “riesgo cuántico” opera en dos planos distintos:

1. Como desafío técnico a largo plazo: Es real. La criptografía actual será vulnerable si los ordenadores cuánticos escalan lo suficiente. La industria es consciente y trabaja en soluciones, pero su adopción en sistemas como Bitcoin llevará años.
2. Como narrativa de mercado a corto plazo: Es potentísima. Los titulares sobre “el fin de la criptografía” generan miedo e incertidumbre inmediatos, afectando al precio independientemente del plazo real del riesgo.

Firmas especializadas han señalado que consideran altamente improbable la aparición de un ordenador cuántico lo suficientemente poderoso para amenazar a Bitcoin durante toda la década de 2020. El mercado, sin embargo, puede descontar el miedo mucho antes de que el riesgo material se acerque.

Conclusión: Dos decisiones distintas en un mismo análisis

La postura de Luke Gromen en 2025 es un excelente ejercicio de separación analítica. Resume dos decisiones de inversión independientes:

1. La llamada al “régimen” (devaluación): Sigue intacta y firme. Los fundamentos macro —altísimos niveles de deuda global— apuntan a que la presión para devaluar las monedas fiduciarias persistirá.
2. La llamada al “vehículo” (táctica): Está bajo revisión. Bitcoin puede no ser el vehículo táctico óptimo en este preciso momento si muestra debilidad relativa frente al oro, daño técnico y pesimismo alimentado por narrativas como el riesgo cuántico.

El mensaje final para el inversor es poderoso: la clave no reside en seguir ciegamente a ningún gurú, sino en comprender y adaptar marcos de proceso disciplinados. Monitorear la ratio BTC/Oro, la tendencia técnica y los flujos institucionales proporciona un método objetivo para navegar la volatilidad. Permite separar la convicción de largo plazo de la gestión de riesgo pragmática en el corto plazo. En última instancia, se trata de tener un plan para ambos escenarios.

Nota de Descargo de Responsabilidad: Este artículo no contiene consejos ni recomendaciones de inversión. Toda inversión y operación conlleva riesgos, y los lectores deben realizar su propia investigación al tomar una decisión. La información proporcionada es solo con fines educativos e informativos.

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