New Hampshire Avanza con el Primer Bono Municipal de EE.UU. Respaldado por Bitcoin, Recibe Calificación Ba2 de Moody’s
El estado de New Hampshire ha dado un paso crucial hacia la emisión del primer bono municipal de Estados Unidos respaldado por Bitcoin, tras recibir una calificación crediticia provisional Ba2 por parte de Moody’s Investors Service. Esta calificación, considerada de “grado especulativo”, sitúa el instrumento financiero un escalón por debajo del grado de inversión, atribuyendo el riesgo principalmente a la volatilidad del activo subyacente.
La Calificación y su Significado para el Mercado
La agencia de calificación Moody’s asignó el martes la calificación provisional Ba2 al proyecto de bono. Una calificación Ba2 se sitúa dentro de la categoría de “grado especulativo”, lo que indica un mayor riesgo crediticio en comparación con los bonos de “grado de inversión” (BBB- o superior). Esta evaluación es un requisito fundamental para atraer capital institucional, ya que muchos fondos de pensiones, aseguradoras y otros grandes inversores tienen mandatos que les restringen a invertir únicamente en instrumentos con una calificación crediticia.
La naturaleza “provisional” de la calificación significa que Moody’s ha completado su análisis principal de la estructura del bono y su riesgo crediticio, pero la calificación definitiva está sujeta a la revisión de la documentación legal final. El siguiente paso en el proceso es la fijación del precio (pricing) del bono, aunque aún no se ha anunciado una fecha oficial para su lanzamiento al mercado.
La Volatilidad de Bitcoin como Factor Determinante
En su evaluación, Moody’s destacó la influencia decisiva de la naturaleza del activo colateral.
“Nuestro análisis incluye… una tasa de anticipo del 72.06% y un período de exposición de dos días, correspondiente a una calificación Ba2 para la garantía en Bitcoin. La tasa de anticipo refleja una evaluación de la volatilidad y liquidez histórica de Bitcoin”,
explicó la agencia. Esta metodología implica que el valor del Bitcoin utilizado como garantía se descuenta significativamente (en este caso, un 27.94%) para crear un colchón que proteja a los tenedores de bonos frente a las fluctuaciones bruscas de precio durante el período de exposición de dos días.
Este enfoque conservador se alinea con análisis externos sobre el comportamiento del activo. Un reporte de S&P Global citado en la evaluación señala que, aunque en tendencia a la baja, la volatilidad de Bitcoin “sigue siendo significativamente mayor que la del Nasdaq-100 y el oro”. Factores idiosincráticos del ecosistema cripto, como cambios regulatorios, eventos tecnológicos y sentimiento del mercado, continúan siendo los principales impulsores de esta alta volatilidad.
Detalles del Proyecto y sus Objetivos
El proyecto, aprobado en noviembre de 2025 y valorado inicialmente en 100 millones de dólares, fue impulsado por la New Hampshire Business Finance Authority (BFA). Está estructurado para permitir a las empresas pedir préstamos utilizando Bitcoin como colateral, bajo un modelo sobrecolateralizado para mitigar el riesgo.
El ecosistema del bono cuenta con actores especializados: BitGo Trust Company Inc. actuará como el custodio oficial del colateral en Bitcoin, mientras que el diseño financiero estuvo a cargo de las firmas Wave Digital Assets y Rosemawr Management. Según declaró la BFA, el objetivo último del instrumento es que las comisiones generadas “apoyarán la creación del Fondo de Desarrollo Económico Bitcoin”, permitiendo a la autoridad reinvertir en programas que promuevan el crecimiento empresarial y la innovación financiera en New Hampshire.
Contexto e Implicaciones
New Hampshire se posiciona, según su propia BFA, como el primer estado del mundo en emprender una emisión de bonos municipales de este tipo. Este hito representa una convergencia significativa entre el mundo tradicional de la financiación pública —los bonos municipales— y la emergente economía de los activos digitales, sometiendo a esta última al riguroso escrutinio de una agencia de calificación crediticia tradicional como Moody’s.
El movimiento ocurre en un contexto regulatorio nacional más amplio donde los activos digitales son un foco de atención, aunque la estructura específica de este bono marca un camino pionero al integrar directamente la criptomoneda en un instrumento de deuda pública destinado a financiar el desarrollo económico estatal.
